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Análisis Logitech G PRO X Control: menos sensibilidad, más control

Logitech G PRO X Control en su caja

Hola a todos y bienvenidos de nuevo Fanátic@s. Hoy os traemos la Logitech G PRO X Control, la alfombrilla de tela con la que Logitech G completó en octubre su nueva gama PRO para jugadores competitivos. Cambia la tela convencional por un tejido de punto que promete el mismo deslizamiento en cualquier dirección, suma una espuma gruesa y esconde la costura de los bordes por debajo de la superficie, todo en una única talla grande. Después de usarla a diario en juegos competitivos, la pregunta es si ese tejido justifica pagar bastante más que por una alfombrilla de tela de toda la vida.

Galardón Oro de Fanáticos del Hardware
Veredicto rápido
Por menos de 70 €
Buena opción para
Juegos competitivos con sensibilidad baja
Quien quiere el mismo deslizamiento en cualquier dirección
Escritorios con sitio para una alfombrilla grande junto al teclado
No es para
Quien juega con sensibilidad alta: le sobra superficie
Quien apoya el antebrazo en el borde durante horas
Quien no quiere renunciar a la carga del ratón de una PowerPlay
Cifras clave de la prueba
800 DPI
de sensibilidad en la prueba, y aun así nos ha sobrado superficie a los lados
0
hilos sueltos en la costura de los bordes al terminar la prueba
1 toallita
atrapapolvo ha bastado para dejar el tejido libre de polvo y de pelos de mascota

Características:

Las características principales son las siguientes, aunque siempre podéis ver el listado completo en la web del fabricante:

Característica Especificación técnica
Tipo Alfombrilla de tela para juego, perfil de control
Dimensiones 460 x 400 mm (talla única, Large)
Grosor 6 mm
Superficie Tejido de punto omnidireccional
Relleno Espuma SlimFlex
Base Goma antideslizante con trama cruzada
Bordes Cosidos por debajo de la superficie
Uso recomendado Juego con sensibilidad baja

1 – Diseño y construcción: Sobria por fuera, cuidada en los detalles

La alfombrilla llega plana dentro de una caja de cartón rígido, sin enrollar, así que se puede usar nada más sacarla sin esperar a que se asiente sobre la mesa. La superficie es negra y lisa, sin logotipos impresos: la única marca es una pequeña etiqueta de tela con la G de Logitech cosida en uno de los laterales.

De cerca se aprecia la trama del tejido de punto, más fina y regular que la de una tela convencional. Por debajo, la base de goma con trama cruzada cubre toda la superficie y es la que se encarga de fijarla a la mesa.

Lo más cuidado son los bordes cosidos por debajo de la superficie. El ribete rodea todo el perímetro, pero el hilo no sobresale por encima del tejido, y el acabado es excelente en toda la vuelta, también en las esquinas redondeadas.

«La costura queda enrasada con el tejido: ni el ratón ni la mano tropiezan con ella al llegar al borde.»

2 – Comodidad: Mullida y firme, salvo en el canto

El grosor se agradece al apoyar la mano: la espuma SlimFlex amortigua sin resultar blanda, y el ratón se mantiene estable al hacer clic con fuerza o al levantarlo y volver a posarlo en mitad de una partida.

El inconveniente está en el borde. Al ser tan gruesa, el canto forma un escalón respecto a la mesa, y quien juega con el antebrazo apoyado sobre él lo nota al cabo de un rato. No llega a doler, pero se clava un poco y obliga a buscar otra postura o a colocar la alfombrilla de forma que el brazo descanse entero sobre ella.

«Tras una partida larga, el canto deja la costura «tatuada» en el antebrazo.»

3 – Rendimiento: El mismo tacto en cualquier dirección

Cómo probamos
Qué medimos
Velocidad de deslizamiento, uniformidad en cada dirección, estabilidad de la base sobre la mesa y cómo se comporta el tejido con el polvo y los pelos.
Cómo
Una semana de uso diario con un Logitech PRO X Superlight 2 DEX, jugando con sensibilidad baja.
Call of Duty: Modern Warfare 4 y Rainbow Six Siege X, comparada con la Logitech G PowerPlay que usábamos hasta ahora, sobre una mesa de madera.
Límites de la prueba
Sin mediciones de fricción estática ni dinámica: la valoración del deslizamiento es subjetiva.
Probada con temperaturas frescas: el efecto del sudor y la humedad queda sin valorar.
No la hemos lavado ni podemos valorar su desgaste a largo plazo.

El deslizamiento es intermedio: ni tan rápido como el de una superficie dura ni tan frenado como el de las alfombrillas de control más lentas. El ratón arranca sin esfuerzo en los giros amplios y se detiene sin pasarse, un equilibrio que encaja con la sensibilidad baja, en la que hay que girar deprisa y, a la vez, corregir la mira con precisión.

El tejido omnidireccional cumple lo que promete. No hemos notado diferencias entre los movimientos horizontales, los verticales y las diagonales, algo que se agradece en Rainbow Six Siege X, donde buena parte de los duelos se decide con pequeñas correcciones de la mira.

«Da igual hacia dónde se mueva el ratón: el tacto es siempre el mismo.»

La base agarra con firmeza y la alfombrilla no se ha desplazado ni arrugado durante la prueba, siempre que la mesa esté limpia: con polvo debajo pierde parte de su agarre, así que conviene pasar un paño antes de colocarla. El tejido, en cambio, atrapa con facilidad el polvo y los pelos de mascota, que además se ven bastante sobre el negro.

4 – Experiencia de uso: Ideal con sensibilidad baja; para lo demás, le sobra tamaño

Frente a la PowerPlay, el cambio de grosor se nota desde el primer día y la mano descansa mejor. La contrapartida es perder la carga inalámbrica del ratón, que vuelve a depender del cable.

El tamaño es su otra seña de identidad. Cabe junto al teclado sin que choquen, pero para la sensibilidad con la que jugamos resulta algo excesiva, y quien juegue con sensibilidad alta o la use sobre todo para trabajar ocupará media mesa sin aprovecharla. Logitech no la ofrece en otra talla.

«Es una alfombrilla para juegos competitivos con sensibilidad baja; fuera de ese uso, una más pequeña cumple igual y ocupa menos.»
Valoración por uso
Juegos competitivos con sensibilidad baja
●●●●●
Deslizamiento intermedio y uniforme, con espacio de sobra para los giros amplios.
Juegos competitivos de ritmo rápido
●●●●●
Permite girar deprisa sin que el ratón se escape; quien busque más velocidad tiene superficies más rápidas.
Sesiones largas con el antebrazo apoyado
●●●●●
Cómoda bajo la mano, pero el canto se clava en el antebrazo.
Juego con sensibilidad alta
●●●●●
Funciona bien, aunque sobra buena parte de la superficie.
Ofimática y uso diario
●●●●●
Cómoda, pero ocupa mucho sitio y el tejido atrapa polvo y pelos.
Los niveles resumen lo vivido en la prueba; no sustituyen al galardón.

5 – Precio y competencia: Se paga el tejido y el acabado, no el tamaño

La PRO X Control cuesta más del doble que la G640 de la propia Logitech, que comparte tamaño pero es más fina y deja los bordes sin coser. Por algo menos, Razer ofrece en la Gigantus V2 Pro L Control Máximo más superficie, bordes cosidos y un deslizamiento más lento. Lo que justifica la diferencia es el tejido de punto, con un tacto idéntico en cualquier dirección, y un acabado que está entre los mejores que hemos probado. Quien solo necesite una tela grande y lenta tiene alternativas más baratas; a quien juegue con sensibilidad baja y valore esa uniformidad, la diferencia le compensa.

Ordenados por precio. Cada rival muestra solo lo que cambia frente al modelo analizado.
Razer Gigantus V2 L
450 x 400 mm y 3 mm de grosor · Bordes sin coser
18,98 €
Logitech G640
Mismo tamaño, 3 mm de grosor · Tela convencional · Bordes sin coser
30 €
SteelSeries QcK Performance L Balance
490 x 420 mm y 3,5 mm de grosor · Bordes cosidos
43,74 €
Razer Gigantus V2 Pro L Control Máximo
500 x 480 mm y 4 mm de grosor · Deslizamiento más lento · Bordes cosidos de perfil bajo
54,99 €
Logitech G PRO X Control Analizado
Tejido de punto con el mismo deslizamiento en todas direcciones · Una sola talla
69,99 €
Precios consultados el 8 de noviembre de 2026 en PcComponentes, versión en negro; el de la PRO X Control es el de la tienda oficial de Logitech.

Conclusiones:

La PRO X Control es una alfombrilla muy bien acabada y con un deslizamiento uniforme que encaja de lleno con quien compite con sensibilidad baja; a cambio, hay que asumir su precio y un canto que se marca en el antebrazo.

Pros:
  • Deslizamiento intermedio e igual en todas direcciones.
  • La base no se mueve sobre una mesa limpia.
  • Acabado excelente y costura enrasada.
  • Cómoda y firme bajo la mano.
  • Superficie amplia para jugar con sensibilidad baja.
Contras:
  • El canto se clava en el antebrazo y deja marca.
  • El tejido atrapa polvo y pelos con facilidad.
  • Más del doble de cara que la G640.
  • Talla única, excesiva para sensibilidades altas.
Preguntas frecuentes
¿Sirve si juego con sensibilidad alta?
Sí, el deslizamiento es igual de bueno, pero sobra buena parte de la superficie y Logitech no la vende en una talla menor. En ese caso compensa más una alfombrilla más pequeña.
¿Cómo se limpia?
Para el polvo y los pelos del día a día basta una toallita atrapapolvo. Logitech no publica instrucciones de lavado en su web, así que conviene consultar a su soporte antes de lavarla.
¿Merece la pena cambiar desde una PowerPlay?
Si se busca más grosor y el tacto uniforme del tejido de punto, sí. A cambio se pierde la carga inalámbrica del ratón, que habrá que cargar por cable.

Agradecemos a Logitech la confianza depositada en nosotros al cedernos la Logitech G PRO X Control para su análisis.
Galardón Oro de Fanáticos del Hardware
Fanáticos del Hardware otorga la medalla de ORO a la Logitech G PRO X Control.
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