Final Fantasy Resonance en PS5: el salto de los móviles al HD-2D que alcanza la excelencia

Hoy en Fanáticos del Hardware os traemos el análisis de FINAL FANTASY RESONANCE en PlayStation 5. Es el primer Final Fantasy que se pasa al estilo HD-2D, el de los píxeles con diorama y desenfoque de cámara que tan bien le sienta a Octopath Traveler. La pregunta del millón es si un remake de un juego de móviles puede sentarse a la mesa de los grandes de la saga. Vamos a descubrirlo.

Ficha técnica

Especificación Detalle
Desarrollador Square Enix y Lancarse
Editor Square Enix
Plataforma analizada PlayStation 5
Género JRPG por turnos
Lanzamiento 21 de octubre de 2026
Motor Unreal Engine
Idiomas Voces en inglés y japonés; textos en español
Duración estimada 20–30 h (historia); hasta 70 h completista
Precio en España 59,99 € (Standard) / 69,99 € (Digital Deluxe)
Mejora Deluxe 14,99 € (desde la Standard)

De móvil a consola: el patito feo que se hizo cisne

Resonance nace de Final Fantasy Brave Exvius, aquel free-to-play de móviles ya cerrado. Pero que nadie se confunda, no es un port. Square Enix ha tirado a la basura toda la parte de gacha y energía para reconstruir el juego desde cero. Solo conserva la historia, los personajes y los conceptos básicos. El resultado que tenemos entre manos es un JRPG de consola de los de toda la vida, sin trampas ni cartón.

Y quiero recalcar esto porque es importante por una razón muy simple: un juego sin ganchos de monetización respira distinto. Lo he notado en el ritmo, en la forma de repartir las recompensas y en que el mundo existe verdaderamente para ser recorrido, no para empujarte a abrir una tienda virtual. En PS5 veréis que se indican compras dentro del juego en la ficha de la Store, pero la realidad de la aventura es puramente offline y para un jugador.

Rain, Lasswell y Fina: la historia y su ejército de cristales

En esta aventura controlamos a Rain, Lasswell y Fina por el mundo de Lapis, con el reino de Grandshelt de fondo y unos cristales que debemos proteger frente a una fuerza oscura que busca destruirlos. Los ingredientes son los de siempre, los que nos gustan: cristales, aeronaves, chocobos, moguris y espers.

Aquí hay un matiz que conviene decir claro. La trama no inventa la pólvora. Hay quien la encontrará muy previsible y es cierto que los personajes caen en el cliché a ratos. Sin embargo, mi lectura es que están bien escritos y consiguen transmitir peligro y vulnerabilidad. La historia funciona exactamente igual que en los clásicos: tiene un arranque potente, un tono con mucho sentido del humor y giros que te hueles a kilómetros pero que se disfrutan igual.

Si buscas un guion que reinvente el género, no lo vas a encontrar. Pero si buscas esa sensación mágica de abrir un Final Fantasy de los noventa con ojos de hoy, te va a encantar.

Visiones y Rupturas: el combate que se queda en la cabeza

Lo mejor del juego es el combate por turnos. El sistema se basa en aprovechar las debilidades enemigas para romper sus defensas, lo que nos da turnos extra, y en lanzar ataques de resonancia en combates con una puesta en escena casi cinematográfica. Es fácil de entender desde el primer minuto, pero te deja muchísimo margen para pensar cuando los jefes aprietan de verdad.

La gran estrella de estos combates son las Visiones. Básicamente son ecos de protagonistas de otras entregas de la saga, como Cloud, Terra, Tidus o el Guerrero de la Luz, que podemos equipar a cada personaje para darle habilidades, hechizos y pasivas propias. Al usarlas en combate vamos desbloqueando técnicas nuevas, y lo aprendido lo podemos conservar al cambiar de Visión respetando un límite de coste. Así es como logramos montar combinaciones ofensivas, defensivas y de apoyo espectaculares.

Por otro lado, los espers funcionan como invocaciones clásicas. Acompañan a nuestro grupo durante tres turnos y, justo al terminar su tiempo, ejecutan un ataque final devastador antes de retirarse del campo de batalla.

El único pero de peso que le he encontrado aquí es la interfaz. Los menús son poco vistosos y la gestión de las Visiones se reparte por demasiados sitios de forma engorrosa. Es un fallo menor frente a lo sólido que es el sistema, pero llega a molestar un poco cuando tienes docenas de opciones y quieres ajustar tu build rápidamente.

HD-2D con Unreal: cuando el píxel se pone elegante

Visualmente es el apartado que más te deja con la boca abierta. Combina a la perfección sprites 2D de píxel art con escenarios 3D tipo diorama y ese desenfoque de cámara tilt-shift que le da un toque tan especial. A diferencia de otros juegos HD-2D, aquí los escenarios no están cubiertos de texturas pixeladas, sino modelados con un aspecto de maqueta súper detallada. También destacan las cámaras dinámicas y los modelos 3D con apariencia pixelada que aparecen en las secuencias especiales.

Todo esto funciona porque conserva el encanto retro sin parecer un simple homenaje perezoso. Es un juego precioso visualmente, y eso es difícil de negar incluso si le pones pegas a la jugabilidad.

Rendimiento en PS5: fluidez sin sobresaltos

Las mediciones técnicas que he podido comprobar son claras. El juego apunta a 60 fps ofreciendo un rendimiento totalmente fluido. En PlayStation 5 la resolución interna ronda los 1440p, escalando con una interfaz a 4K nítido. Para un JRPG por turnos, esto me parece más que suficiente.

Además, es compatible con el modo de ahorro energético de PS5 y con el streaming en la nube para los suscriptores Premium. Y un gran punto a favor: hay una demo gratuita en la Store para probarlo antes de sacar la cartera.

Duración y contenido: ¿cuánto dura de verdad?

Las cifras bailan un poco según el ritmo al que juegues. En mi experiencia, te recomiendo contar con unas 30-40 horas si vas al grano con la historia principal y te paras a hacer un puñado de secundarias. Para los más completistas que busquen exprimirlo todo, la duración se puede ir perfectamente hasta las 70 horas.

Entre ese contenido opcional tenemos joyitas como un coliseo de monstruos, una cámara de armas repleta de enemigos sellados, un combate contra el temible espadachín errante Gilgamesh o un desafío contra el Arma Artema. Ah, y el mapamundi se recorre a pie, en chocobo o en aeronave, un golpe directo a la nostalgia.

La principal pega en este apartado es la repetición. Los combates se repiten más de la cuenta a lo largo de la aventura y la exploración acaba sintiéndose menos libre de lo que parece en un primer momento. Es un defecto real y me parece justo dejarlo claro.

Textos, voces y música

En PS5 tenemos el juego con voces duales en inglés y japonés, acompañadas de textos traducidos al español. Lamentablemente no hay doblaje al castellano, pero la localización escrita cumple sobradamente e incluye subtítulos básicos.

En cuanto a la música, cumple a la perfección con la tradición de la saga. La banda sonora rescata melodías clásicas de Final Fantasy y mantiene intacto ese aire de aventura épica de siempre que te envuelve desde los primeros compases.

Puntos fuertes

  • Combate profundo: sistema por turnos con rupturas de defensa y turnos extra.
  • Sistema de Visiones: muchísimo margen de personalización y guiños geniales a toda la saga.
  • Un HD-2D espectacular: escenarios tipo maqueta y cámaras dinámicas que enamoran.
  • Rendimiento sólido: 60 fps fluidos y 1440p internos en PS5.
  • Buena localización: textos bien traducidos al español y un precio razonable.

A mejorar

  • Historia previsible: los personajes caen en el cliché en varios momentos.
  • Sin doblaje al castellano: solo cuenta con textos en español.

Veredicto final: el Final Fantasy que quería ser clásico y lo consiguió

FINAL FANTASY RESONANCE no es un Triple A mastodóntico de los que cambian la industria de arriba a abajo, ni tampoco lo pretende. Es otra cosa distinta: una preciosa carta de amor al JRPG por turnos que nos demuestra con hechos cómo podría ser una entrega moderna manteniendo toda la sensibilidad de la vieja escuela. Se apoya en un combate sólido como una roca, un sistema de Visiones muy bien pensado y un apartado visual de los que se te quedan en la memoria para siempre.

Si os gustan los JRPG por turnos, Resonance me parece una compra más que recomendable a sus 59,99 €. Quienes lo hemos jugado en la redacción coincidimos en lo esencial: nota alta, enorme sensación de nostalgia y gran fluidez técnica en consola. Si llegas de nuevas y sin un cariño previo por la saga, la demo te dirá en apenas una hora si este viaje encaja contigo.

Fanáticos del Hardware otorga la medalla de Oro a FINAL FANTASY RESONANCE.

Agradecemos a Bandai Namco y Square Enix la confianza depositada en nosotros al cedernos el juego para su análisis.

Medalla de Oro

¡Gracias por leer nuestro análisis de FINAL FANTASY RESONANCE! 🙌
Síguenos en redes sociales para no perderte absolutamente nada sobre
Videojuegos, Hardware y Tecnología.

Sobre el autor