Hola a todos y bienvenidos de nuevo Fanátic@s. Hoy os traemos la Logitech G PRO X Control, la alfombrilla de tela con la que Logitech G completó en octubre su nueva gama PRO para jugadores competitivos. Cambia la tela convencional por un tejido de punto que promete el mismo deslizamiento en cualquier dirección, suma una espuma gruesa y esconde la costura de los bordes por debajo de la superficie, todo en una única talla grande. Después de usarla a diario en juegos competitivos, la pregunta es si ese tejido justifica pagar bastante más que por una alfombrilla de tela de toda la vida.

Características:
Las características principales son las siguientes, aunque siempre podéis ver el listado completo en la web del fabricante:
| Característica | Especificación técnica |
|---|---|
| Tipo | Alfombrilla de tela para juego, perfil de control |
| Dimensiones | 460 x 400 mm (talla única, Large) |
| Grosor | 6 mm |
| Superficie | Tejido de punto omnidireccional |
| Relleno | Espuma SlimFlex |
| Base | Goma antideslizante con trama cruzada |
| Bordes | Cosidos por debajo de la superficie |
| Uso recomendado | Juego con sensibilidad baja |
- Llega plana en una caja rígida, sin enrollar
- Con un PRO X Superlight 2 DEX encima para hacerse una idea del tamaño
1 – Diseño y construcción: Sobria por fuera, cuidada en los detalles
La alfombrilla llega plana dentro de una caja de cartón rígido, sin enrollar, así que se puede usar nada más sacarla sin esperar a que se asiente sobre la mesa. La superficie es negra y lisa, sin logotipos impresos: la única marca es una pequeña etiqueta de tela con la G de Logitech cosida en uno de los laterales.
De cerca se aprecia la trama del tejido de punto, más fina y regular que la de una tela convencional. Por debajo, la base de goma con trama cruzada cubre toda la superficie y es la que se encarga de fijarla a la mesa.
Lo más cuidado son los bordes cosidos por debajo de la superficie. El ribete rodea todo el perímetro, pero el hilo no sobresale por encima del tejido, y el acabado es excelente en toda la vuelta, también en las esquinas redondeadas.
- La etiqueta con la G es el único logotipo de la alfombrilla
- Base de goma con trama cruzada y bordes cosidos
2 – Comodidad: Mullida y firme, salvo en el canto
El grosor se agradece al apoyar la mano: la espuma SlimFlex amortigua sin resultar blanda, y el ratón se mantiene estable al hacer clic con fuerza o al levantarlo y volver a posarlo en mitad de una partida.
El inconveniente está en el borde. Al ser tan gruesa, el canto forma un escalón respecto a la mesa, y quien juega con el antebrazo apoyado sobre él lo nota al cabo de un rato. No llega a doler, pero se clava un poco y obliga a buscar otra postura o a colocar la alfombrilla de forma que el brazo descanse entero sobre ella.
3 – Rendimiento: El mismo tacto en cualquier dirección
El deslizamiento es intermedio: ni tan rápido como el de una superficie dura ni tan frenado como el de las alfombrillas de control más lentas. El ratón arranca sin esfuerzo en los giros amplios y se detiene sin pasarse, un equilibrio que encaja con la sensibilidad baja, en la que hay que girar deprisa y, a la vez, corregir la mira con precisión.
El tejido omnidireccional cumple lo que promete. No hemos notado diferencias entre los movimientos horizontales, los verticales y las diagonales, algo que se agradece en Rainbow Six Siege X, donde buena parte de los duelos se decide con pequeñas correcciones de la mira.
La base agarra con firmeza y la alfombrilla no se ha desplazado ni arrugado durante la prueba, siempre que la mesa esté limpia: con polvo debajo pierde parte de su agarre, así que conviene pasar un paño antes de colocarla. El tejido, en cambio, atrapa con facilidad el polvo y los pelos de mascota, que además se ven bastante sobre el negro.
4 – Experiencia de uso: Ideal con sensibilidad baja; para lo demás, le sobra tamaño
Frente a la PowerPlay, el cambio de grosor se nota desde el primer día y la mano descansa mejor. La contrapartida es perder la carga inalámbrica del ratón, que vuelve a depender del cable.
El tamaño es su otra seña de identidad. Cabe junto al teclado sin que choquen, pero para la sensibilidad con la que jugamos resulta algo excesiva, y quien juegue con sensibilidad alta o la use sobre todo para trabajar ocupará media mesa sin aprovecharla. Logitech no la ofrece en otra talla.
5 – Precio y competencia: Se paga el tejido y el acabado, no el tamaño
La PRO X Control cuesta más del doble que la G640 de la propia Logitech, que comparte tamaño pero es más fina y deja los bordes sin coser. Por algo menos, Razer ofrece en la Gigantus V2 Pro L Control Máximo más superficie, bordes cosidos y un deslizamiento más lento. Lo que justifica la diferencia es el tejido de punto, con un tacto idéntico en cualquier dirección, y un acabado que está entre los mejores que hemos probado. Quien solo necesite una tela grande y lenta tiene alternativas más baratas; a quien juegue con sensibilidad baja y valore esa uniformidad, la diferencia le compensa.
Conclusiones:
La PRO X Control es una alfombrilla muy bien acabada y con un deslizamiento uniforme que encaja de lleno con quien compite con sensibilidad baja; a cambio, hay que asumir su precio y un canto que se marca en el antebrazo.
- Deslizamiento intermedio e igual en todas direcciones.
- La base no se mueve sobre una mesa limpia.
- Acabado excelente y costura enrasada.
- Cómoda y firme bajo la mano.
- Superficie amplia para jugar con sensibilidad baja.
- El canto se clava en el antebrazo y deja marca.
- El tejido atrapa polvo y pelos con facilidad.
- Más del doble de cara que la G640.
- Talla única, excesiva para sensibilidades altas.
¿Sirve si juego con sensibilidad alta?
¿Cómo se limpia?
¿Merece la pena cambiar desde una PowerPlay?
















