Las grandes tecnológicas chinas, entre ellas Alibaba, Tencent y ByteDance, habrían solicitado alrededor de 6 millones de tarjetas gráficas NVIDIA RTX PRO 5500 Blackwell, con un valor conjunto estimado de 70.000 millones de dólares (62.617 millones de euros). Sin embargo, las restricciones de suministro impedirían satisfacer la mayor parte de esta demanda durante los próximos meses.
Según una investigación de Bloomberg recogida por Wccftech, las empresas esperan recibir apenas el 1% de sus pedidos durante los próximos cuatro meses, equivalente a unas 60.000 tarjetas. Pese a estas limitaciones, los compradores estarían dispuestos a esperar debido a la dependencia de CUDA y las dificultades para trasladar sus infraestructuras de inteligencia artificial a otras plataformas.
NVIDIA acumularía pedidos de 6 millones de RTX PRO 5500 en China
Las fuentes consultadas por Bloomberg señalan que Alibaba, Tencent, ByteDance y otros proveedores chinos de servicios en la nube han solicitado conjuntamente unos 6 millones de aceleradores RTX PRO 5500. El valor estimado de los pedidos supera los 70.000 millones de dólares, aunque las cantidades definitivas dependerán de las entregas realizadas.
Estos datos amplían la información publicada por Reuters el 20 de octubre, cuando el medio señaló que las tres principales compañías chinas habían encargado más de 3 millones de tarjetas, valoradas en aproximadamente 35.000 millones de dólares (31.309 millones de euros).
La diferencia entre pedidos y disponibilidad es considerable. Las aproximadamente 60.000 unidades previstas para los próximos cuatro meses representarían solo el 1% de la demanda declarada, mientras que algunas estimaciones anteriores contemplaban porcentajes de suministro superiores para determinados clientes y periodos.
No obstante, los 70.000 millones de dólares corresponden al valor potencial de los encargos, no a ingresos ya obtenidos por NVIDIA. Tampoco está garantizado que todas las solicitudes terminen convirtiéndose en ventas, especialmente si cambian las restricciones comerciales o las necesidades de los compradores.
La RTX PRO 5500 combina 21.760 CUDA Cores con 84 GB GDDR7
La NVIDIA RTX PRO 5500 Blackwell incorpora 21.760 CUDA Cores y 84 GB de memoria GDDR7 con ECC, una configuración orientada a estaciones de trabajo y aplicaciones profesionales. La cantidad de núcleos coincide con la GeForce RTX 5090, aunque ambas tarjetas están destinadas a segmentos diferentes.
La capacidad de memoria constituye uno de sus principales argumentos técnicos. Los 84 GB de VRAM permiten alojar modelos de inteligencia artificial y conjuntos de datos considerablemente mayores que los admitidos por tarjetas gaming convencionales, reduciendo la necesidad de trasladar información a la RAM del sistema.
Esta ventaja resulta especialmente importante durante la inferencia. Cuando un modelo supera la memoria disponible en la GPU, parte de sus datos puede necesitar transferencias adicionales, aumentando la latencia y reduciendo la velocidad de generación de respuestas.
Sin embargo, la RTX PRO 5500 no equivale directamente a aceleradores especializados como la H200 o la B300. Estos productos utilizan diferentes configuraciones de memoria, interconexión y capacidad de procesamiento, destinadas a cargas de trabajo que pueden distribuirse entre numerosos aceleradores.
La elección de la RTX PRO 5500 también responde a las condiciones comerciales. El modelo puede suministrarse a China bajo las restricciones estadounidenses vigentes, mientras que otros aceleradores más avanzados están prohibidos o sujetos a autorizaciones específicas.
CUDA dificulta la migración hacia aceleradores chinos
Uno de los factores que explicaría la preferencia por NVIDIA es la amplia implantación de CUDA en los centros de datos y plataformas de inteligencia artificial. Durante años, numerosos frameworks, bibliotecas y aplicaciones han incorporado optimizaciones específicas para sus GPU.
Migrar estas cargas a otros fabricantes puede requerir adaptar código, sustituir bibliotecas y comprobar nuevamente la compatibilidad de los modelos. También resulta necesario validar el rendimiento y la estabilidad de los sistemas, especialmente cuando trabajan con numerosas GPU conectadas.
Para empresas que necesitan ampliar rápidamente su capacidad de inferencia, esperar varios meses por hardware compatible podría resultar menos costoso que reorganizar una infraestructura de software ya operativa. Esta situación ayuda a explicar por qué los pedidos se mantienen pese a los retrasos previstos.
La ventaja tampoco depende exclusivamente de CUDA. Las herramientas de desarrollo, los controladores y la estabilidad de los sistemas distribuidos influyen directamente en los costes operativos, especialmente cuando una interrupción afecta a servicios utilizados por millones de clientes.
No obstante, la dependencia del ecosistema NVIDIA no demuestra que las alternativas chinas sean incapaces de ejecutar estas cargas de trabajo. Su adopción también está condicionada por la disponibilidad, el rendimiento de cada aplicación y los recursos necesarios para completar una migración.
Huawei e Iluvatar CoreX avanzan, pero afrontan dificultades industriales
China continúa desarrollando alternativas propias mediante Huawei y su familia Ascend, además de fabricantes como Iluvatar CoreX, que trabaja en aceleradores destinados a inteligencia artificial y computación profesional.
Uno de los principales obstáculos se encuentra en la fabricación. Huawei depende parcialmente de la capacidad industrial de SMIC para producir chips avanzados, mientras que las restricciones sobre determinados equipos de fabricación dificultan ampliar la producción y desarrollar procesos más competitivos.
Sin embargo, no existen datos públicos suficientes para atribuir todos los retrasos a problemas concretos de rendimiento de fabricación. La disponibilidad de memoria avanzada, el encapsulado y la capacidad de producción también pueden condicionar el suministro final.
Las compañías chinas tampoco han abandonado necesariamente sus alternativas nacionales. Reuters informó anteriormente de conversaciones entre ByteDance e Iluvatar CoreX para adquirir aceleradores destinados a inferencia, una muestra de que ambas estrategias pueden desarrollarse simultáneamente.
Por tanto, los pedidos de NVIDIA reflejan una preferencia comercial en determinadas condiciones, no un rechazo definitivo de todos los aceleradores chinos. La evolución de este mercado dependerá tanto de las capacidades del hardware nacional como de la adaptación de su ecosistema de software.
NVIDIA podría entregar 700.000 tarjetas hasta finales de 2027
Según Bloomberg, las entregas de RTX PRO 5500 a clientes chinos podrían alcanzar aproximadamente 700.000 unidades hasta finales de 2027, siempre que NVIDIA consiga ampliar progresivamente el suministro.
Incluso cumpliéndose esta previsión, 700.000 tarjetas representarían alrededor del 11,7% de los 6 millones de unidades solicitadas, una diferencia que evidencia las dificultades para satisfacer la demanda acumulada.
Parte de las limitaciones están relacionadas con la capacidad de fabricación disponible y la planificación de nuevas generaciones de aceleradores, incluyendo la futura arquitectura Rubin. NVIDIA debe distribuir sus recursos industriales entre diferentes productos y clientes, por lo que aumentar la producción de una GPU puede afectar a otras líneas.
Además, las restricciones comerciales estadounidenses continúan condicionando qué modelos pueden suministrarse a China y bajo qué condiciones. Cualquier modificación normativa podría alterar los calendarios previstos, independientemente de la capacidad de fabricación.
Por ahora, NVIDIA no ha confirmado públicamente las cantidades concretas atribuidas por Bloomberg a estos pedidos. Las cifras deben interpretarse como estimaciones procedentes de fuentes del sector, no como compromisos oficiales de entrega.
La situación refleja la dificultad de sustituir rápidamente una plataforma de IA cuando su hardware y software están profundamente integrados. Para las grandes tecnológicas chinas, la disponibilidad de alternativas nacionales será importante, pero también lo será conseguir que sus aplicaciones puedan migrar sin introducir costes operativos o pérdidas de rendimiento difíciles de asumir.
Vía: Wccftech










