Barclays calcula que Google TPU podría generar 252.000 millones de dólares en 2028

Barclays calcula que Google TPU podría generar 252.000 millones de dólares en 2028

Barclays estima que el negocio de Google TPU podría alcanzar unos ingresos de hasta 252.000 millones de dólares (~219.000 millones de euros) durante 2028 si Alphabet amplía la disponibilidad de sus aceleradores fuera de Google Cloud mediante un nuevo modelo comercial apoyado por socios financieros e industriales.

El escenario contempla acuerdos con Blackstone, Apollo Global y Broadcom para financiar, desplegar y comercializar capacidad de computación basada en TPU. Sin embargo, la cifra representa una estimación de Barclays, no una previsión oficial de Google, y dependería de alcanzar aproximadamente 11,5 GW de infraestructura operativa.

Google llevaría sus TPU fuera de su propia nube

Actualmente, Google ofrece sus Tensor Processing Units principalmente mediante Google Cloud, donde los clientes contratan capacidad de computación en lugar de comprar los aceleradores. El modelo estudiado por Barclays permitiría desplegar sistemas TPU en infraestructuras externas financiadas y gestionadas junto a otros operadores.

La transición hacia un modelo comercial externo no implicaría necesariamente vender cada TPU como una tarjeta independiente al estilo de NVIDIA. Google podría aportar los aceleradores, el software y la tecnología de interconexión, mientras sus socios asumirían parte del coste asociado a centros de datos, energía, refrigeración y operación.

Esta estructura permitiría a Alphabet ampliar su capacidad sin financiar directamente toda la infraestructura necesaria. A cambio, una parte de los ingresos y del beneficio tendría que repartirse entre los participantes, reduciendo potencialmente la rentabilidad obtenida por cada dólar facturado frente al modelo integrado de Google Cloud.

Barclays calcula hasta 11,5 GW de capacidad TPU

Barclays calcula que Google TPU podría generar 252.000 millones de dólares en 2028

El escenario más optimista de Barclays presupone que Google podría operar alrededor de 11,5 GW de capacidad basada en TPU durante 2028. Alcanzar semejante escala requeriría grandes inversiones en centros de datos, acceso continuado a energía y suficientes aceleradores, sistemas de memoria y componentes de red.

El banco estima que las operaciones externas podrían aportar 20.000 millones de dólares (~17.400 millones de euros) a los ingresos de Google antes de terminar 2026. La contribución aumentaría hasta aproximadamente 67.000 millones de dólares (~58.300 millones de euros) durante 2027, apoyada por el despliegue de 3,2 GW.

El salto hasta 252.000 millones de dólares en 2028 dependería de una expansión especialmente rápida durante los siguientes dos años. La previsión presupone que existirá suficiente demanda para contratar esa capacidad y que los proyectos evitarán retrasos relacionados con permisos, energía, construcción, refrigeración y disponibilidad de semiconductores.

Blackstone y Apollo financiarían la expansión

Según el informe, el acuerdo anunciado en mayo con Blackstone permitiría utilizar TPU para ofrecer computación como servicio o CaaS. El gestor de activos aportaría financiación para construir la infraestructura, mientras Google proporcionaría la plataforma de aceleración necesaria para ejecutar cargas de entrenamiento e inferencia.

Barclays también atribuye un papel importante a la plataforma de financiación de 35.000 millones de dólares (~30.500 millones de euros) impulsada por Apollo Global, Blackstone y Broadcom. Su objetivo sería desplegar infraestructura de inteligencia artificial a gran escala mediante capital externo y aceleradores personalizados.

Broadcom representa una pieza fundamental porque participa en el diseño y suministro de chips personalizados para inteligencia artificial. No obstante, la capacidad financiada mediante estos acuerdos no tiene por qué utilizar exclusivamente TPU de Google, por lo que las cifras finales dependerán de la distribución entre clientes, plataformas y aceleradores.

Google comenzó a utilizar sus TPU en 2015

Google empezó a utilizar internamente sus procesadores para inteligencia artificial en 2015, antes de que la demanda de aceleradores alcanzara los niveles actuales. La compañía abrió el acceso comercial a clientes externos mediante Google Cloud en 2018, consolidando una alternativa propia a las GPU utilizadas habitualmente en centros de datos.

Esta experiencia proporciona a Alphabet una plataforma madura compuesta por hardware, compiladores, bibliotecas y sistemas de interconexión. La ventaja no reside únicamente en fabricar un acelerador, sino en controlar una parte considerable del software y de la infraestructura necesaria para ejecutar modelos de inteligencia artificial.

La expansión externa permitiría que empresas sin una relación directa con Google Cloud accedieran a capacidad basada en TPU. Este enfoque ampliaría el mercado potencial, aunque también obligaría a Google a proporcionar soporte, certificación, mantenimiento y compatibilidad de software dentro de instalaciones gestionadas por terceros.

Los ingresos de Google Cloud crecieron un 82%

El informe llega después de que Google Cloud alcanzara 24.800 millones de dólares (~21.600 millones de euros) de ingresos trimestrales, con un crecimiento interanual del 82%. La demanda de computación para inteligencia artificial se ha convertido en uno de los principales motores de esta expansión.

Trasladar parte de las TPU a un modelo externo podría añadir una nueva fuente de facturación, pero también desviaría determinados contratos fuera de Google Cloud. Alphabet tendría que equilibrar la expansión del mercado total con el riesgo de que sus nuevos socios compitan parcialmente con su propia plataforma de nube.

El crecimiento también dependerá de la capacidad de Google para asegurar fabricación avanzada, memoria HBM, encapsulado y redes de alta velocidad. Aunque el diseño de las TPU sea propio, su producción continúa vinculada a una cadena de suministro compartida con otros aceleradores de IA.

Facturar 252.000 millones no supondría ganar esa cantidad

Barclays prevé ingresos elevados, pero una rentabilidad más limitada bajo el modelo comercial externo. La fabricación de aceleradores, la construcción de centros de datos y el suministro energético representan costes considerables, mientras Blackstone, Apollo y los demás participantes exigirían un retorno sobre el capital aportado.

Los 252.000 millones de dólares tampoco deben interpretarse como una valoración independiente del negocio TPU ni como beneficio neto para Alphabet. La cifra describe las ventas potenciales dentro de un escenario concreto que combina 11,5 GW de capacidad, elevada utilización y una expansión sin retrasos importantes.

La propuesta podría convertir las TPU en una alternativa más visible frente al dominio de NVIDIA y otros aceleradores personalizados. Sin embargo, su viabilidad dependerá de los márgenes reales, la demanda contratada, el coste energético y la velocidad de despliegue, no únicamente del volumen teórico de infraestructura financiada.

Vía: Wccftech

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