Un MacBook Pro M5 Max de 14 pulgadas sufre problemas térmicos con IA incluso tras ser reemplazado

Un MacBook Pro M5 Max de 14 pulgadas sufre problemas térmicos con IA incluso tras ser reemplazado

Un propietario de un MacBook Pro de 14 pulgadas con M5 Max, 128 GB de memoria unificada y SSD de 4 TB asegura haber sufrido graves problemas térmicos al ejecutar cargas prolongadas de inteligencia artificial. Apple reemplazó inicialmente el equipo, pero la segunda unidad habría presentado el mismo comportamiento, por lo que ahora le habría ofrecido devolverle el importe pagado.

El caso tiene además una peculiaridad económica: el portátil costó 8.949 dólares australianos (~5.542€) en mayo, pero esa misma configuración asciende actualmente a 11.799 dólares australianos (~7.308€). El usuario pretende conseguir una sustitución equivalente mediante la Australian Consumer Law en lugar de aceptar un reembolso que no le permitiría comprar nuevamente la misma configuración.

El problema va más allá de una simple pérdida de rendimiento

El caso fue publicado por el usuario imperia9pl en Reddit, donde explica que utiliza el equipo para ejecutar modelos de IA de manera local. Según su testimonio, el M5 Max reduce fuertemente su rendimiento bajo cargas prolongadas y llega a provocar que las pantallas conectadas se queden en negro hasta que termina el trabajo y desciende la temperatura.

Ese detalle resulta importante. La reducción automática de frecuencia por temperatura forma parte del funcionamiento normal de los procesadores modernos y, por sí sola, no demuestra necesariamente que exista una avería. Que la pantalla integrada y un monitor externo dejen temporalmente de mostrar imagen introduce, sin embargo, un comportamiento bastante más grave que una mera reducción de rendimiento.

Apple habría sustituido la primera unidad después de conocer el problema. El propietario afirma que el segundo MacBook Pro reproduce el mismo fallo bajo las mismas cargas de inteligencia artificial, lo que le llevó a volver a ponerse en contacto con la compañía.

No existe por ahora una explicación técnica de Apple que permita determinar si ambas unidades presentan un defecto concreto o simplemente alcanzan una limitación del diseño térmico. El testimonio de un único comprador tampoco permite extrapolar el comportamiento a todos los MacBook Pro M5 Max de 14 pulgadas.

El M5 Max ya ha mostrado limitaciones térmicas independientes en el chasis de 14 pulgadas

El contexto hace que el caso resulte especialmente interesante. Pruebas independientes realizadas anteriormente sobre el MacBook Pro de 14 pulgadas han mostrado que el M5 Max puede alcanzar inicialmente consumos próximos a 96W para después reducirlos de manera considerable durante cargas prolongadas.

Notebookcheck observó en sus pruebas que el SoC descendía rápidamente desde esos picos hasta unos 46W y posteriormente alrededor de 42W bajo estrés sostenido. El problema no consiste en que el procesador deje de funcionar, sino en que el sistema de refrigeración compacto no puede mantener indefinidamente el nivel máximo de potencia del M5 Max.

Eso explica también por qué las cargas de IA resultan especialmente exigentes. A diferencia de muchas tareas cotidianas que utilizan el procesador durante intervalos cortos, la inferencia de modelos grandes puede mantener GPU, memoria y otros bloques del SoC bajo una carga elevada durante minutos u horas, impidiendo que el sistema tenga periodos suficientes para disipar el calor acumulado.

El formato de 14 pulgadas prioriza portabilidad frente a rendimiento sostenido

Incluir el mismo M5 Max en los MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas no significa que ambos puedan mantener exactamente el mismo comportamiento bajo cargas continuas. El modelo de 16 pulgadas dispone de mayor volumen interno para disipar calor y puede sostener niveles de potencia elevados durante más tiempo antes de alcanzar sus límites térmicos.

La memoria unificada hace especialmente atractivos estos MacBook para IA local. Una configuración con 128 GB permite almacenar modelos que superarían ampliamente la VRAM disponible en la mayoría de GPU de consumo, pero tener capacidad suficiente para cargar un modelo no garantiza que el sistema pueda ejecutar indefinidamente la carga máxima del SoC sin reducir frecuencias.

Aquí aparece una diferencia importante entre rendimiento máximo y rendimiento sostenido. El M5 Max puede ofrecer cifras muy elevadas durante cargas breves, mientras un sistema con mayor refrigeración puede terminar siendo más rápido en una tarea de varias horas aunque comparta exactamente el mismo procesador, simplemente porque mantiene durante más tiempo unas frecuencias y un consumo superiores.

El propio usuario buscaba precisamente esa combinación: 128 GB de memoria, máxima potencia disponible y la portabilidad del chasis de 14 pulgadas. Las cargas continuas de IA explotan precisamente el compromiso térmico más difícil de ese formato, ya que mantienen ocupado el hardware durante periodos mucho mayores que la mayoría de trabajos convencionales.

Esto tampoco significa que el MacBook Pro de 14 pulgadas sea inadecuado para cualquier tarea de inteligencia artificial. La duración, tamaño del modelo, uso de CPU y GPU, cuantización y carga de memoria pueden cambiar enormemente el consumo. El problema aparece especialmente cuando se pretende mantener cerca de su máximo al M5 Max durante periodos prolongados.

Un MacBook Pro M5 Max de 14 pulgadas sufre problemas térmicos con IA incluso tras ser reemplazado

El chasis de 14 pulgadas deja muy poco margen térmico para un chip tan potente. Fuente de la imagen: Mark’s Tech.

La legislación australiana no garantiza un reembolso al precio actual

Después del segundo equipo, Apple habría propuesto devolver al comprador los 8.949 dólares australianos (~5.542€) que pagó originalmente. El conflicto surge porque esa misma configuración cuesta ahora 11.799 dólares australianos (~7.308€), una diferencia de 2.850 dólares australianos (~1.765€).

El usuario considera que los dos problemas consecutivos podrían permitirle reclamar una sustitución al amparo de la Australian Consumer Law. Sin embargo, la normativa no establece simplemente que dos fallos idénticos conviertan automáticamente cualquier caso en un «fallo grave», sino que evalúa la gravedad, la aptitud del producto para su finalidad y otras circunstancias.

La Australian Competition and Consumer Commission establece que, ante un fallo grave, el consumidor puede elegir entre determinados remedios, incluido un reembolso o un producto equivalente. Pero existe otro matiz fundamental: cuando se concede un reembolso, la cantidad correspondiente es el precio pagado originalmente, no el precio que tenga posteriormente el producto.

Por tanto, la subida de Apple no convierte jurídicamente los 2.850 dólares australianos de diferencia en dinero perdido dentro del reembolso. El problema práctico es diferente: el importe recuperado ya no basta para volver a comprar la misma configuración que el usuario adquirió meses antes.

Su propuesta pasa por obtener un reemplazo equivalente y pagar después aproximadamente 700 dólares australianos (~434€) adicionales para pasar al MacBook Pro M5 Max de 16 pulgadas, actualmente situado en 12.499 dólares australianos (~7.741€). Queda por determinar si la legislación australiana respaldaría esa solución concreta.

Dos unidades con el mismo comportamiento no bastan para cerrar la causa

El caso reúne dos cuestiones diferentes que conviene no mezclar. Por una parte, existen limitaciones térmicas documentadas del M5 Max dentro del MacBook Pro de 14 pulgadas cuando el procesador permanece sometido a cargas intensivas durante largos periodos.

Por otra parte, el apagado temporal de las pantallas descrito por este usuario no puede atribuirse únicamente al estrangulamiento térmico sin un diagnóstico técnico. Reducir frecuencias para mantener temperaturas seguras es un mecanismo normal; perder la salida de imagen repetidamente bajo carga requiere una explicación adicional.

Que una segunda unidad reproduzca el mismo comportamiento hace el caso más relevante, pero continúa siendo una experiencia individual. Lo que sí muestran las mediciones independientes es que el chasis de 14 pulgadas obliga al M5 Max a recortar considerablemente su potencia sostenida, algo especialmente importante para compradores interesados en ejecutar IA local durante largos periodos.

Vía: Wccftech

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