Valve ya ofrece los controladores necesarios para instalar Windows 11 en Steam Machine, incluyendo soporte para gráficos, Wi-Fi y Bluetooth. ETA Prime ha probado el sistema operativo de Microsoft en la consola y confirma que todo el hardware principal funciona correctamente, sin errores importantes durante la instalación o el uso inicial.
Las primeras pruebas muestran un enfrentamiento mucho más equilibrado de lo esperado. Windows 11 y SteamOS intercambian posiciones según el juego y la resolución, mientras el sistema de Microsoft consigue una ventaja del 22,1% en Geekbench 6 multinúcleo. Sin embargo, la metodología utilizada obliga a interpretar algunos resultados con cautela.
Valve proporciona los controladores, pero no soporte técnico para Windows
Valve recuerda que Steam Machine es esencialmente un PC y permite instalar otros sistemas operativos y aplicaciones ajenas a SteamOS. La página oficial ofrece los recursos necesarios para Windows, aunque la compañía distribuye estos controladores tal como están y no proporciona asistencia técnica específica para instalaciones de Windows.
ETA Prime describe el proceso de instalación de Windows 11 como relativamente sencillo. Una vez incorporados los controladores, el sistema reconoció correctamente la solución gráfica dedicada, el adaptador inalámbrico y la conectividad Bluetooth, permitiendo instalar también AMD Software: Adrenalin Edition.
Windows identifica el procesador personalizado de seis núcleos como AMD 1772, mientras la GPU aparece como una Radeon de la familia RX 7600. Esta denominación no significa que Steam Machine incorpore exactamente una RX 7600 de sobremesa, porque su chip personalizado dispone de 28 unidades de cómputo RDNA 3 y 8 GB de memoria GDDR6.
La Radeon RX 7600 convencional utiliza una configuración diferente, por lo que el nombre mostrado por el controlador debe entenderse como una identificación basada en la familia Navi 33, no como una confirmación de que ambos productos compartan especificaciones, límites de potencia y rendimiento.
La unidad probada fue ampliada de 16 a 64 GB de memoria
La Steam Machine comercial incluye 16 GB de memoria DDR5 para el sistema y 8 GB de memoria GDDR6 dedicados a la GPU, pero ETA Prime amplió la unidad de pruebas hasta 64 GB de memoria DDR5-5600. Esta modificación reduce la representatividad de los resultados frente a una consola completamente de fábrica.
La memoria adicional puede beneficiar especialmente a Windows 11 cuando se mantienen aplicaciones abiertas, se ejecutan cargas de productividad o aumenta la actividad en segundo plano. En juegos, su impacto debería ser menor mientras los 16 GB originales no provoquen paginación o falta de memoria, porque la GPU conserva sus propios 8 GB de memoria GDDR6.
La comparación entre sistemas sigue siendo útil si ambos fueron probados con la misma ampliación, pero no permite asegurar que una Steam Machine estándar vaya a reproducir exactamente las mismas tasas de imágenes o puntuaciones sintéticas. También faltan datos sobre procesos en segundo plano, versiones exactas de los controladores y repetición de las mediciones.
Windows obtiene un 22,1% más en Geekbench 6 multinúcleo
En Geekbench 6, Windows 11 supera a SteamOS en un 3,3% en mononúcleo y un 22,1% en multinúcleo. La diferencia en la segunda prueba parece considerable, pero SteamOS fue medido desde su modo escritorio, que no aplica necesariamente el mismo comportamiento de potencia y frecuencias utilizado por el modo juego.
Por tanto, el resultado no demuestra que el planificador de Windows sea un 22% más rápido en condiciones equivalentes. Parte de la ventaja puede proceder de un perfil energético menos agresivo en el escritorio de SteamOS, especialmente en una prueba que mantiene ocupados los seis núcleos y doce hilos del procesador Zen 4.
En Cinebench 2024, el procesador obtuvo 99 puntos en mononúcleo y 554 puntos en multinúcleo. La primera cifra supera en un 5,3% al Ryzen 5 5600X utilizado como referencia, mientras la puntuación multinúcleo queda un 14,1% por debajo, pese a que ambos cuentan con seis núcleos.
La diferencia encaja con el planteamiento de Steam Machine. Su procesador personalizado alcanza hasta 4,8 GHz con un límite de 30W, priorizando consumo, temperatura y ruido dentro de un chasis compacto. No está diseñado para sostener las mismas frecuencias multinúcleo que una CPU de sobremesa con mayor margen energético.
La consola también alcanzó 9.245 puntos en 3DMark Time Spy, frente a los 10.310 puntos de un PC con Ryzen 5 5600X y Radeon RX 7600 de sobremesa. Esa diferencia vuelve a demostrar que la identificación de Windows no convierte la GPU personalizada de Valve en una RX 7600 convencional.
SteamOS gana en Cyberpunk 2077 a 1080p y 1440p
Cyberpunk 2077 ofrece la victoria más clara para SteamOS. Con los ajustes utilizados por ETA Prime, el sistema de Valve alcanzó 74 FPS a 1080p frente a los 68 FPS de Windows 11, una ventaja aproximada del 8,8%. A 1440p, SteamOS mantuvo el liderato con 45 FPS frente a 43 FPS.
Windows pasó por delante a 4K, alcanzando 20 FPS frente a los 18 FPS de SteamOS. La diferencia porcentual parece elevada, pero ninguno de los dos resultados proporciona una experiencia jugable, de modo que esa victoria carece de importancia práctica sin reducir ajustes o activar reescalado.
Shadow of the Tomb Raider quedó prácticamente empatado entre ambos sistemas. Windows consiguió 120 FPS a 1080p frente a 118 FPS, SteamOS respondió con 86 FPS frente a 84 FPS a 1440p y Windows recuperó la ventaja a 4K con 46 FPS frente a 44 FPS.
Los márgenes de dos imágenes por segundo pueden entrar dentro de la variabilidad normal entre ejecuciones. Sin varias pasadas, datos de mínimos y registros de tiempos por fotograma, no permiten declarar un ganador técnico estable para Shadow of the Tomb Raider.
Horizon Zero Dawn siguió el mismo patrón. Windows alcanzó 59 FPS a 1080p y 28 FPS a 4K, frente a 58 y 26 FPS bajo SteamOS. El sistema de Valve conservó una ventaja de una imagen por segundo a 1440p, manteniendo nuevamente ambos entornos prácticamente igualados.
Las victorias de Windows a 4K no convierten la consola en un sistema 4K nativo
Windows ganó las tres comparaciones realizadas a 4K, pero solo Shadow of the Tomb Raider superó con claridad los 30 FPS. Cyberpunk 2077 quedó limitado a 20 FPS y Horizon Zero Dawn alcanzó 28 FPS, confirmando que la solución gráfica dedicada necesita reescalado o ajustes reducidos en juegos exigentes.
La resolución también desplaza el cuello de botella desde la CPU hacia la GPU. Por ello, las pequeñas ventajas de Windows a 4K pueden proceder de diferencias en el controlador gráfico, la gestión de memoria o la traducción de las llamadas gráficas, pero no representan una mejora suficiente para cambiar la experiencia.
Otras pruebas realizadas únicamente bajo Windows mostraron alrededor de 74 FPS en Forza Horizon 6 a 1440p y calidad alta sin FSR, más de 70 FPS en Red Dead Redemption 2 y 60 FPS en Mortal Kombat 1 con la misma resolución y perfil alto. Estos datos no disponen de una medición equivalente con SteamOS.
Windows amplía la compatibilidad, pero SteamOS conserva la mejor experiencia de salón
La instalación de Windows permite acceder directamente a Xbox Game Pass, Epic Games Store, aplicaciones profesionales y juegos con sistemas antitrampas incompatibles con Linux. También convierte Steam Machine en un ordenador convencional más flexible para productividad, creación de contenido o programas que no cuentan con versión nativa para SteamOS.
SteamOS conserva ventajas diferentes: arranque directo en una interfaz adaptada al televisor, navegación completa con mando y menor presencia de procesos ajenos al juego. También ofrece una integración más estrecha con Proton, Steam Input y los perfiles específicos de la consola, mientras Valve continúa actualizando sus controladores gráficos y la estabilidad del sistema.
Las pruebas de ETA Prime no muestran una superioridad general de Windows 11. SteamOS gana con claridad en Cyberpunk 2077 a las resoluciones realmente utilizables, mientras los demás juegos presentan diferencias de entre una y dos imágenes por segundo que difícilmente podrán percibirse durante una partida.
La conclusión importante es que instalar Windows 11 resulta completamente viable y no perjudica de forma significativa el rendimiento de Steam Machine. Sin embargo, la elección depende más de la compatibilidad y la experiencia de uso que de los FPS, porque ninguno de los dos sistemas consigue imponerse de manera consistente en los juegos analizados.
Vía: TechPowerUp














