Formosa Plastics sube el precio del ácido fluorhídrico y el isopropanol para chips

Formosa Plastics sube el precio del ácido fluorhídrico y el isopropanol para chips

Formosa Plastics ha anunciado una subida de los precios del ácido fluorhídrico y el isopropanol de grado electrónico, dos productos químicos utilizados de forma recurrente durante la fabricación de semiconductores. La empresa atribuye el ajuste al encarecimiento de sus materias primas y al crecimiento de la demanda procedente de la inteligencia artificial.

La presión no procede de un único punto de la cadena. El aumento de la producción de GPU para IA, memoria HBM, chips de alto rendimiento y procesos inferiores a 2 nm coincide con nuevas tensiones en Oriente Medio, problemas de suministro de helio y mayores costes para distintos productos petroquímicos.

Formosa Plastics ajustará los precios durante el tercer trimestre

Formosa Plastics explica que el ácido fluorhídrico electrónico depende principalmente del ácido sulfúrico y la fluorita, cuyos precios han aumentado durante las últimas semanas. La compañía trasladará parte de ese encarecimiento a sus clientes durante el tercer trimestre de 2026, aunque no ha comunicado el porcentaje exacto de la subida.

El isopropanol afronta una situación parecida debido al aumento del coste del propileno utilizado como materia prima. Formosa Plastics considera que el mercado ya ha entrado en una etapa de revisión de precios, de modo que ambos productos electrónicos subirán de manera simultánea en una decisión poco habitual para la compañía.

Otro proveedor taiwanés, Shiny Chemical Industrial, ya elevó sus precios durante el segundo trimestre para compensar el encarecimiento de las materias primas. La empresa, identificada en chino como 勝一 y no como “Sheng Yi Electronics”, ha advertido que podría aplicar un nuevo ajuste durante el tercer trimestre si continúan aumentando sus costes.

El ácido fluorhídrico participa directamente en el grabado de las obleas

El ácido fluorhídrico de alta pureza se utiliza durante el grabado, el tratamiento superficial y la limpieza de las obleas. Su función incluye retirar materiales y residuos sin introducir contaminantes que puedan alterar las estructuras microscópicas creadas sobre el silicio, por lo que su calidad puede influir directamente en el rendimiento de fabricación.

El isopropanol electrónico se emplea para limpiar obleas, fotomáscaras y equipos de producción, eliminando partículas, humedad y restos que podrían interferir en las siguientes etapas. Las fábricas no pueden sustituirlo inmediatamente por un disolvente industrial convencional porque necesitan concentraciones de impurezas extremadamente bajas y una estabilidad química controlada.

Los proveedores también deben superar procesos prolongados de validación y certificación antes de introducir un producto químico en una fábrica. Cambiar de suministrador puede obligar a repetir pruebas de pureza, compatibilidad y rendimiento, creando una relación más estable entre fabricantes de chips y proveedores que en otros mercados químicos.

Esta dependencia explica por qué una fábrica no puede responder a una subida de precios comprando inmediatamente el producto más económico. Una desviación mínima en partículas, metales o humedad puede perjudicar la producción, especialmente cuando los transistores y las conexiones internas utilizan dimensiones cada vez más reducidas.

La expansión de la IA aumenta el consumo de productos químicos

El crecimiento de la inteligencia artificial no afecta únicamente a la demanda de obleas. Una mayor producción de aceleradores, memoria HBM y sistemas de computación de alto rendimiento requiere más pasos de fabricación, limpieza y empaquetado, aumentando el consumo acumulado de productos químicos electrónicos por cada sistema terminado.

La construcción de nuevas líneas para procesos de 2 nm y generaciones posteriores añade presión porque estas tecnologías exigen un control más estricto de la contaminación. El número exacto de operaciones cambia según el diseño y la fábrica, pero una mayor complejidad suele implicar más tratamientos y limpiezas durante la producción de cada oblea.

El empaquetado avanzado también está creciendo. ASE espera que los ingresos de su negocio más avanzado aumenten un 10% durante 2026 hasta superar los 3.500 millones de dólares, y ha ampliado sus inversiones en edificios, infraestructura y maquinaria para atender la demanda prevista durante 2026 y 2027.

La combinación de más obleas, procesos más complejos y un mayor volumen de empaquetado crea un crecimiento estructural del consumo, no simplemente una compra puntual. Esta demanda permite a los proveedores trasladar con mayor facilidad parte del encarecimiento de sus materias primas.

El conflicto en Irán añade presión sobre otras materias esenciales

China prohibió temporalmente las exportaciones de helio el 10 de julio de 2026 para proteger su abastecimiento interno ante el recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio. El gas se utiliza en refrigeración, detección de fugas, grabado por plasma, deposición y procesos de precisión dentro de las fábricas de semiconductores.

La medida china no debería provocar por sí sola una escasez mundial. El país importa alrededor del 85% del helio que consume y sus ventas al exterior corresponden principalmente a volúmenes excedentes o reexportados, por lo que los analistas esperan un impacto marginal fuera de algunos mercados asiáticos.

El riesgo principal procede de Catar, que representa aproximadamente un tercio del suministro mundial de helio y ha proporcionado más de la mitad de las importaciones chinas durante los últimos años. Los problemas de transporte y producción relacionados con el conflicto ya habían elevado los precios y alargado los plazos de entrega antes de la prohibición china.

El helio no es una materia prima directa del ácido fluorhídrico o del isopropanol. Sin embargo, ambos acontecimientos reflejan la misma vulnerabilidad geográfica y energética de la cadena, donde una interrupción en Oriente Medio puede encarecer gases, combustibles, productos petroquímicos y transporte al mismo tiempo.

Formosa Plastics sube el precio del ácido fluorhídrico y el isopropanol para chips

Formosa controla una parte importante del mercado taiwanés

Formosa Daikin, la empresa conjunta de Formosa Plastics y Daikin Industries, controla alrededor del 55% del mercado taiwanés de ácido fluorhídrico electrónico. Esta posición la convierte en uno de los proveedores principales para las fábricas de semiconductores instaladas en la isla.

En isopropanol, Formosa Plastics Tokuyama supera el 50% de participación en Taiwán, mientras LCY Chemical y Shiny Chemical también abastecen diferentes segmentos del mercado. La concentración reduce el número de alternativas inmediatas cuando los fabricantes necesitan volúmenes elevados y productos previamente homologados.

Este escenario proporciona a los proveedores mayor capacidad para trasladar costes, pero también convierte cualquier interrupción en sus fábricas en un posible cuello de botella. La disponibilidad de producto industrial no resolvería el problema si no cumple los requisitos de pureza y certificación exigidos por las líneas avanzadas.

La nueva capacidad no llegará de forma inmediata

Formosa Daikin está ampliando su planta con una capacidad adicional de 13.000 toneladas anuales de ácido fluorhídrico electrónico, cuya entrada en funcionamiento está prevista para febrero de 2027. Otro proyecto añadirá 6.500 toneladas de ácido fluorhídrico y 2.600 toneladas de fluoruro de amonio antes de terminar ese mismo año.

Formosa Plastics también prepara nuevas capacidades relacionadas con ácido clorhídrico, ácido sulfúrico, hidrógeno e isopropanol electrónicos, con instalaciones que comenzarán a entrar en producción a partir de 2027. Estas inversiones pueden reducir la presión futura, pero no solucionan las subidas previstas para el tercer trimestre de 2026.

La expansión tampoco garantiza automáticamente precios inferiores. Si la demanda de aceleradores de IA, memoria HBM y empaquetado continúa creciendo al mismo ritmo, las nuevas fábricas podrían limitar la escasez sin generar un excedente suficiente para revertir completamente los aumentos.

La subida no implica un encarecimiento inmediato de todos los chips

El ácido fluorhídrico y el isopropanol forman parte del coste de producción, pero no determinan por sí solos el precio final de un procesador o una tarjeta gráfica. Los fabricantes también deben considerar obleas, energía, maquinaria, encapsulado, memoria, rendimiento de fabricación, logística y contratos acordados con sus clientes.

La repercusión dependerá de la duración de las tensiones y de cuánto absorba cada empresa. Una subida moderada puede quedar integrada en los márgenes o en contratos de suministro, mientras un encarecimiento prolongado y combinado con escasez de helio, energía o capacidad avanzada tendría más posibilidades de trasladarse a los clientes.

La lectura importante es que la demanda de IA ya está elevando el consumo y el coste de materiales situados mucho antes del chip terminado. Formosa Plastics no ha anunciado una escasez inmediata, pero la subida simultánea del ácido fluorhídrico y el isopropanol confirma que la presión se está extendiendo hacia los consumibles esenciales de las fábricas.

Vía: Wccftech

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