AMD ha dado un paso relevante con FSR 4.1, pero no suficiente para arrebatarle el liderazgo a NVIDIA DLSS 4.5 en calidad de imagen. Así lo confirma la última actualización del test ciego de ComputerBase, que ha procesado los votos de la comunidad tras comparar ambas tecnologías en siete títulos recientes, con resultados que reflejan una brecha todavía real, pero claramente más estrecha que en la ronda anterior.
El método garantiza la objetividad del resultado. ComputerBase presentó los vídeos etiquetados con tres opciones sin revelar la tecnología correspondiente a cada una, eliminando cualquier sesgo de marca en la valoración. Que la comunidad emitiera su veredicto de forma completamente ciega otorga a las conclusiones una credibilidad difícil de cuestionar desde el punto de vista metodológico.
DLSS 4.5 lidera en 6 de 7 juegos: nitidez y consistencia como argumentos
Los títulos analizados cubren un espectro amplio: Anno 117 – Pax Romana, ARC Raiders, Assassin’s Creed Shadows, Call of Duty: Black Ops 7, Kingdom Come 2: Deliverance, Resident Evil Requiem y The Last of Us Parte I. En seis de los siete, la comunidad situó DLSS 4.5 como la tecnología con mejor resultado visual, destacando su nitidez de detalle y la consistencia en la generación de fotogramas como los factores determinantes.
La única excepción fue Resident Evil Requiem, donde FSR 4.1 superó a DLSS 4.5, que quedó en segunda posición. Es un resultado que no debe leerse como anécdota: demuestra que AMD ya es capaz de superar puntualmente al líder del sector en condiciones específicas, algo que en generaciones anteriores resultaba impensable. No es una anomalía estadística, es una señal de madurez tecnológica real.
Lo que el test también confirma es que DLSS 4.5 ha superado al renderizado nativo en la preferencia de los usuarios. Que una tecnología de reescalado sea percibida como visualmente superior a la resolución nativa marca un punto de inflexión relevante para el sector, con implicaciones directas en cómo la industria entiende la relación entre rendimiento, resolución y calidad gráfica en el juego moderno.
FSR 4.1 sobre FSR 4.0: el dato más valioso del test
La comparativa entre FSR 4.0 y FSR 4.1 es quizás la lectura más importante para entender la trayectoria de AMD. La versión 4.1 muestra una mejora significativa en nitidez, estabilidad en movimientos de cámara y rendimiento general, hasta el punto de rozar el nivel de DLSS 4.5 en varios títulos del test. No es una actualización menor: es un salto cualitativo apreciable en un ciclo corto de desarrollo.
Ese ritmo de mejora resulta más relevante que el resultado final en sí mismo. AMD partía en esta generación con una brecha considerable respecto a NVIDIA en tecnología de reescalado, y la ha reducido de forma apreciable en poco tiempo. Si la firma mantiene esa cadencia, FSR 4.2 o una versión posterior podría alcanzar la paridad visual con DLSS 4.5 en condiciones generales, algo que hace apenas un año parecía fuera de alcance a corto plazo.
El contexto competitivo también juega a favor de AMD en este escenario. DLSS 4.5 funciona exclusivamente en tarjetas gráficas NVIDIA, mientras que FSR es compatible con hardware de múltiples fabricantes, incluyendo silicio de AMD, NVIDIA e Intel. Si la calidad visual de FSR sigue mejorando al ritmo actual, su ventaja en compatibilidad podría convertirse en un argumento decisivo para una parte importante del mercado de tarjetas gráficas.
La brecha real y lo que todavía separa a ambas tecnologías
Reconocer el progreso de AMD no implica ignorar que la brecha sigue existiendo. DLSS 4.5 gana en seis de siete juegos con una ventaja que en algunos títulos resulta claramente perceptible, especialmente en escenas con alto nivel de detalle, movimiento rápido de cámara y geometría compleja. FSR 4.1 ha mejorado, pero no ha eliminado esa diferencia: la ha reducido.
Lo que el test no puede responder es cuánto de esa ventaja se debe a la superioridad del algoritmo de NVIDIA y cuánto a la mayor madurez de su implementación en los motores de los juegos analizados. FSR es una tecnología más reciente en su versión de calidad actual, y los desarrolladores llevan más tiempo optimizando la integración de DLSS. Esa variable tiene peso real en los resultados y condiciona la comparativa de forma difícil de aislar.
El renderizado neuronal como próximo campo de batalla
Tanto NVIDIA como AMD tienen por delante el salto al renderizado neuronal, una tecnología que promete elevar la calidad de imagen por encima de lo que ofrecen los sistemas de reescalado actuales. ComputerBase apunta a que revisitar estas comparativas cuando el renderizado neuronal esté disponible resultará especialmente revelador para entender qué plataforma lidera la siguiente fase.
La pregunta no es solo cuál ofrecerá mejor calidad visual, sino cuál llegará antes con una implementación madura y compatible con un catálogo amplio de juegos. NVIDIA parte con ventaja en infraestructura de IA aplicada al juego, pero AMD ha demostrado en este ciclo que la capacidad de reducir distancias rápidamente es uno de sus activos reales y no debe subestimarse.
El resultado de esa carrera condicionará el mercado de tarjetas gráficas durante los próximos años de forma más determinante que cualquier benchmark de rendimiento bruto. Los usuarios que hoy eligen entre ecosistemas no solo compran hardware: están eligiendo a qué plataforma tecnológica van a confiar su experiencia visual durante los próximos ciclos de actualización.
Vía: TechPowerUp










