Xbox Series X sube a 799,99€ y Series S a 499,99€ en Europa

Xbox Series X sube a 799,99€ y Series S a 499,99€ en Europa

Microsoft ha aplicado desde el 1 de agosto de 2026 una nueva subida mundial de precios para Xbox Series X|S, con incrementos especialmente pronunciados en Europa y Reino Unido. La Xbox Series S de 512 GB pasa a costar 499,99€, mientras la Xbox Series X de 1 TB con lector alcanza los 799,99€.

La compañía atribuye la decisión al encarecimiento de la memoria y el almacenamiento utilizados por las consolas. Microsoft asegura que estos componentes cuestan actualmente más de 2,5 veces lo que pagaba anteriormente y anticipa otra posible duplicación antes del otoño de 2027.

Estos son los nuevos precios de Xbox Series X|S

Microsoft confirmó en junio que los modelos de 512 GB subirían 100$ y los de 1 TB aumentarían 150$ en Estados Unidos, pero no detalló inicialmente las tarifas europeas. La actualización ya aplicada muestra que Europa y Reino Unido reciben incrementos absolutos todavía mayores.

Los precios quedan organizados así:

Europa:

  • Xbox Series S de 512 GB: 499,99€, antes 349,99€
  • Xbox Series S de 1 TB: 599,99€, antes 399,99€
  • Xbox Series X Digital de 1 TB: 749,99€, antes 549,99€
  • Xbox Series X de 1 TB con lector: 799,99€, antes 599,99€

Reino Unido:

  • Xbox Series S de 512 GB: 429,99£, antes 299,99£
  • Xbox Series S de 1 TB: 519,99£, antes 349,99£
  • Xbox Series X Digital de 1 TB: 619,99£, antes 449,99£
  • Xbox Series X de 1 TB con lector: 669,99£, antes 499,99£

Estados Unidos:

  • Xbox Series S de 512 GB: 499,99$, antes 399,99$
  • Xbox Series S de 1 TB: 599,99$, antes 449,99$
  • Xbox Series X Digital de 1 TB: 749,99$, antes 599,99$
  • Xbox Series X de 1 TB con lector: 799,99$, antes 649,99$

Las cifras corresponden a los precios recomendados actualizados por Microsoft, pero cada comercio puede mantener temporalmente unidades adquiridas con tarifas anteriores o aplicar promociones propias. La transición dependerá del inventario disponible y puede provocar diferencias importantes entre establecimientos durante las primeras semanas.

La Xbox Series S de 1 TB recibe la mayor subida porcentual

El incremento más agresivo en Europa corresponde a la Xbox Series S de 1 TB, que se encarece aproximadamente un 50%. El modelo básico aumenta alrededor de un 42,9%, debilitando el posicionamiento de Series S como puerta de entrada económica al ecosistema Xbox.

La Xbox Series X Digital sube aproximadamente un 36,4%, mientras la versión con lector aumenta cerca de un 33,3%. En Reino Unido, los incrementos oscilan entre aproximadamente el 34% y el 48,6%, nuevamente con las Series S soportando las mayores subidas relativas.

Estados Unidos recibe porcentajes algo más contenidos, situados entre aproximadamente el 23,1% y el 33,3%. La diferencia aparece porque Microsoft aplicó aumentos fijos según la capacidad, mientras los precios de partida y los ajustes anteriores no eran idénticos en las tres regiones.

Microsoft culpa al coste de la memoria y el almacenamiento

La explicación oficial menciona el aumento conjunto de los precios de memoria y almacenamiento, sin atribuir públicamente toda la subida únicamente a la GDDR6. Xbox afirma haber trabajado durante meses con sus proveedores para encontrar alternativas antes de aplicar este nuevo ajuste mundial sobre el hardware.

Las consolas utilizan 16 GB GDDR6 en Xbox Series X y 10 GB GDDR6 en la Series S original, además de un SSD personalizado. El encarecimiento simultáneo de DRAM y NAND presiona directamente el coste de fabricación, especialmente en equipos con precios cerrados durante largos periodos y márgenes inferiores a los de otros productos electrónicos.

Microsoft recuerda que las consolas suelen venderse inicialmente por debajo de su coste de fabricación, recuperando posteriormente la inversión mediante juegos, servicios y compras digitales. Cuando los componentes aumentan bruscamente, existe menos margen para absorber el impacto sin modificar el precio del hardware.

La Xbox Series X de 2 TB desaparecerá del catálogo

La subida llega acompañada por la retirada progresiva de la Xbox Series X Galaxy Black de 2 TB. Microsoft dejará de fabricar esta configuración, concentrando el catálogo en modelos de menor capacidad mientras el almacenamiento continúa siendo uno de los componentes afectados por la crisis.

La desaparición del modelo superior también limita las opciones para quienes necesitan instalar juegos de gran tamaño sin adquirir una tarjeta de expansión. Series X|S utiliza unidades propietarias para ampliar el almacenamiento manteniendo las mismas prestaciones del SSD interno, generalmente más caras que un SSD M.2 convencional.

Microsoft intenta compensar parcialmente los nuevos precios mediante financiación sin intereses, pagos aplazados, consolas reacondicionadas y futuros programas de recompra. Estas medidas reducen el desembolso inicial o permiten acceder a unidades usadas, pero no revierten el aumento del precio recomendado del hardware nuevo.

Series S pierde gran parte de su ventaja como consola económica

La principal perjudicada es Xbox Series S, concebida originalmente como una opción asequible para jugar sin lector de discos. Con las nuevas tarifas, sus dos configuraciones entran en franjas que anteriormente correspondían a consolas más potentes, reduciendo el atractivo de aceptar menos rendimiento, memoria y capacidad gráfica.

Series X también afronta una posición complicada al acercarse a precios propios de hardware prémium, pese a mantener la misma arquitectura presentada en 2020. El comprador recibe más potencia y lector en la configuración superior, pero no existe una mejora técnica que acompañe esta nueva subida de hasta 200€.

Los nuevos precios ya están vigentes desde el 1 de agosto de 2026 y Microsoft no ha indicado que sean temporales. Con el coste de los componentes todavía al alza, la evolución del inventario y las promociones comerciales determinarán si las tiendas mantienen estas tarifas o intentan contenerlas mediante descuentos puntuales.

Vía: TechPowerUp

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