NVIDIA adquiriría hasta 100 pares de fibra oscura para conectar sus centros de datos en Estados Unidos

NVIDIA estaría adquiriendo fibra oscura de larga distancia en distintos puntos de Estados Unidos, con tramos que alcanzarían hasta 100 pares, según información atribuida a Wolfe Research. La compañía no ha confirmado la operación, por lo que tanto su alcance como sus posibles aplicaciones deben considerarse todavía estimaciones procedentes de analistas.

La información amplía un informe publicado en junio de 2026 por Needham, que situaba el coste de este supuesto proyecto de telecomunicaciones entre 5.000 y 10.000 millones de dólares durante tres años. La infraestructura podría conectar fábricas de inteligencia artificial, reforzar a proveedores de nube especializados o facilitar servicios de GPU como servicio para empresas.

La fibra oscura permitiría controlar directamente la red

La fibra oscura está formada por cables ya instalados que permanecen sin utilizar porque todavía no incorporan los equipos ópticos necesarios para transmitir datos. Para activarlos es necesario añadir transpondedores, amplificadores, sistemas DWDM, enrutadores y herramientas de gestión, convirtiendo la infraestructura física en una red operativa.

Controlar estos enlaces permitiría decidir qué tecnología óptica se utiliza, cuánto ancho de banda se habilita y cómo se conectan los centros de datos. También reduciría la dependencia de operadores externos, aunque obligaría a asumir costes relacionados con mantenimiento, redundancia, seguridad física y personal especializado.

Cada enlace bidireccional suele utilizar un par de fibras, con una hebra para transmitir en cada dirección. Por tanto, una instalación formada por 100 pares podría incluir hasta 200 fibras individuales, aunque esto no significa que todas pertenezcan a una única ruta ni que puedan sumarse como una red nacional continua.

Wolfe Research no habría detallado las ciudades conectadas, la longitud de los recorridos ni el modelo de propiedad. NVIDIA podría estar comprando infraestructura, alquilándola o adquiriendo derechos de uso a largo plazo, alternativas que ofrecen niveles de control y costes muy diferentes.

La capacidad de 7,68 Pbps representa un máximo teórico

Una red moderna puede utilizar multiplexación por división densa de longitud de onda o DWDM para transmitir numerosos canales ópticos por la misma fibra. Cada canal utiliza una longitud de onda diferente, multiplicando la capacidad disponible sin necesidad de desplegar un cable independiente para cada conexión.

El cálculo difundido parte de tres supuestos:

  • Hasta 100 pares de fibra óptica disponibles.
  • 96 canales DWDM por cada fibra.
  • 800 Gbps de capacidad por canal óptico.

Al combinar estas cifras, la capacidad agregada alcanzaría aproximadamente 7,68 petabits por segundo en cada dirección. La operación matemática resulta válida, pero representa un escenario máximo donde todos los pares utilizarían simultáneamente 96 canales de 800 Gbps.

La capacidad real dependerá de la distancia de cada ruta, la calidad de la fibra, el espectro disponible, la modulación y los regeneradores instalados. NVIDIA tampoco ha confirmado qué equipos pretende utilizar, por lo que los 7,68 Pbps no constituyen una especificación oficial de la futura red.

La infraestructura podría conectar fábricas de IA

La adquisición encajaría con la estrategia de controlar una parte cada vez mayor de la infraestructura necesaria para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial. La compañía ya ofrece GPU, procesadores, redes, sistemas completos y software, por lo que la conectividad de larga distancia ampliaría su presencia dentro de la cadena tecnológica.

Entre los posibles usos aparecen:

  • Conectar centros de datos y fábricas de inteligencia artificial situados en diferentes regiones.
  • Proporcionar capacidad a neoclouds especializadas en sistemas acelerados mediante GPU.
  • Ofrecer directamente GPU como servicio a clientes empresariales.

Una red privada permitiría mover grandes volúmenes de modelos, conjuntos de datos, checkpoints y resultados de inferencia sin depender completamente de los servicios de operadores tradicionales o de los grandes proveedores de nube.

Sin embargo, disponer de varios petabits de ancho de banda no elimina la latencia física entre instalaciones alejadas. Las cargas de entrenamiento estrechamente sincronizadas seguirán necesitando conexiones locales de muy baja latencia, mientras que la fibra de larga distancia resultaría más útil para distribuir tareas, replicar información o coordinar diferentes centros de datos.

NVIDIA reduciría su dependencia de los hiperescaladores

Amazon, Microsoft, Google y otros hiperescaladores controlan enormes redes privadas de fibra óptica, además de desarrollar sus propios aceleradores para inteligencia artificial. Esta integración les permite decidir qué hardware utilizan y cómo ofrecen sus servicios a los clientes finales.

Una red propia proporcionaría a NVIDIA más control sobre la distribución de sus sistemas, evitando quedar limitada al papel de suministrador de GPU. La compañía podría combinar aceleradores, conectividad, software y capacidad de nube para ofrecer fábricas de IA prácticamente listas para utilizarse.

Este movimiento también funcionaría como protección frente al crecimiento de ASIC especializados desarrollados por los propios hiperescaladores. Si estos proveedores reducen progresivamente el uso de GPU en determinadas cargas, NVIDIA necesitará mantener una vía directa hacia empresas interesadas en contratar infraestructura acelerada.

La supuesta compra de fibra no demuestra por sí sola que la compañía prepare un competidor directo para Amazon Web Services, Microsoft Azure o Google Cloud. No obstante, sí encajaría con una estrategia destinada a controlar una parte mayor del servicio completo, desde el hardware hasta la conectividad utilizada por los clientes.

La inversión en Nebius refuerza esta estrategia

La operación también podría relacionarse con la inversión de 2.000 millones de dólares en Nebius anunciada en marzo de 2026. Ambas empresas trabajan en el despliegue de fábricas de IA en Estados Unidos, con el objetivo de instalar más de 5 GW de sistemas NVIDIA antes de finalizar 2030.

La documentación presentada ante la SEC sitúa la participación efectiva de NVIDIA en el 9,3% de Nebius, incluyendo acciones mantenidas directamente y títulos asociados a un warrant prefinanciado. La inversión confirma el interés por reforzar a proveedores de nube especializados fuera de los grandes hiperescaladores.

No existe confirmación de que Nebius vaya a utilizar la fibra oscura mencionada por Wolfe Research. Relacionar ambas operaciones resulta razonable desde una perspectiva estratégica, pero continúa siendo una inferencia sin respaldo oficial por parte de las compañías.

La información conocida apunta a una posible evolución desde la venta de aceleradores hacia una plataforma formada por GPU, redes, software, centros de datos y servicios empresariales. Hasta que NVIDIA detalle el proyecto, tanto la capacidad de varios petabits como sus usos comerciales deberán tratarse con cautela.

Vía: Wccftech

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