LineShine: China presenta su superordenador con más de 2 ExaFlops y enfoque total en IA y HPC

LineShine: China presenta su superordenador con más de 2 ExaFlops y enfoque total en IA y HPC

China ha presentado oficialmente su nuevo superordenador LineShine durante una conferencia en Shenzhen, posicionándolo como uno de los proyectos más ambiciosos del país en computación avanzada. El sistema apunta a superar los 2 ExaFlops de rendimiento sostenido, entrando de lleno en la carrera por la exaescala junto a máquinas como El Capitan.

El enfoque de este sistema resulta especialmente llamativo, ya que se basa en una arquitectura CPU-only apoyada en memoria de alto ancho de banda e interconexión de alta velocidad. Este planteamiento busca priorizar eficiencia y escalabilidad frente a configuraciones híbridas con GPU, marcando una diferencia clara respecto a otros diseños actuales.

Arquitectura propia: control total del hardware y software

Uno de los pilares del proyecto es su independencia tecnológica. Todo el sistema estará construido con soluciones domésticas, sin depender de proveedores internacionales. China busca controlar toda la cadena, desde el silicio hasta el software de optimización, incluyendo compiladores y herramientas propias.

El desarrollo se dividirá en dos fases. La etapa piloto contará con 100 servidores Huawei Kunpeng y 12.800 núcleos, mientras que la fase industrial escalará hasta 1.580 servidores blade con más de 100.000 núcleos totales. Este diseño modular permite validar el sistema antes de su despliegue completo.

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Escala masiva: miles de nodos y almacenamiento extremo

El sistema final integrará 92 racks de cómputo con unos 47.000 procesadores, junto a 36 racks de red preparados para escalar a cientos de miles de nodos. La interconexión está diseñada para manejar millones de enlaces simultáneos, algo clave en cargas de IA y HPC.

En paralelo, el almacenamiento alcanzará los 650 PB de capacidad con hasta 10 TB/s de ancho de banda, lo que permite trabajar con datasets masivos sin cuellos de botella. Este punto es especialmente relevante en entrenamiento de modelos y simulaciones complejas.

Refrigeración líquida a gran escala: clave para sostener el rendimiento

El sistema integrará una infraestructura de refrigeración líquida de gran tamaño, con más de 3.200 metros de tuberías y un peso total cercano a las 243,9 toneladas. La refrigeración líquida permite mantener estabilidad térmica bajo cargas extremas, algo imprescindible en sistemas de esta escala.

Además, contará con 67 racks de almacenamiento refrigerados y 428 nodos dedicados, reforzando su capacidad de operación continua. Este tipo de diseño es clave para mantener rendimiento sostenido en entornos exaescala.

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IA y HPC: optimización para cargas modernas

LineShine integrará la denominada Fusion Architecture, que incorpora aceleradores SMT para mejorar operaciones matemáticas. El sistema soporta precisión mixta completa (FP64, FP32, FP16 e INT8), lo que lo hace apto para una amplia variedad de modelos de IA.

En pruebas internas, se ha alcanzado un rendimiento de 578 tokens por segundo por CPU en DeepSeek, lo que apunta a un comportamiento sólido en inferencia. Además de IA, la plataforma cubrirá cargas como meteorología, bioinformática o simulación científica.

Más allá de la potencia: estrategia tecnológica a largo plazo

El desarrollo de este superordenador refleja una estrategia clara. China busca reducir su dependencia tecnológica en supercomputación, un sector clave tanto a nivel industrial como científico. No se trata solo de competir en rendimiento, sino de controlar la infraestructura completa.

Aunque no hay fecha oficial, todo apunta a un despliegue entre 2029 y 2030. Este tipo de sistemas no solo definen récords de potencia, sino también la capacidad de un país para competir en IA, ciencia y computación avanzada.

Vía: Wccftech

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