Kingston amplía su catálogo profesional con el nuevo DC3000ME de 30,72 TB, una unidad NVMe U.2 con interfaz PCIe 5.0 diseñada para centros de datos que buscan escalar en capacidad sin perder rendimiento. Este lanzamiento responde directamente al crecimiento de cargas de IA, cloud y HPC, donde la densidad de almacenamiento se ha convertido en un factor crítico.
La unidad se posiciona dentro de un segmento todavía limitado, donde solo unas pocas soluciones alcanzan estas capacidades en formato U.2. Este tipo de SSD permite aumentar la capacidad por rack sin multiplicar el número de unidades, algo clave en infraestructuras modernas donde el espacio y la eficiencia energética marcan la diferencia.
Más capacidad y rendimiento: hasta 14 GB/s en lectura secuencial
El nuevo DC3000ME alcanza velocidades de hasta 14 GB/s en lectura secuencial, junto a cifras que llegan a los 2,8 millones de IOPS en lectura aleatoria, situándose en línea con lo esperado en soluciones PCIe 5.0 de gama enterprise. Este nivel de rendimiento permite alimentar cargas intensivas de datos sin generar cuellos de botella, especialmente en entornos de IA.
Además, la unidad mantiene compatibilidad con plataformas PCIe 4.0, lo que facilita su integración en infraestructuras existentes sin necesidad de renovación completa. Esta retrocompatibilidad permite adoptar nuevas unidades sin rediseñar el sistema, algo relevante en despliegues progresivos dentro de centros de datos.
Densidad por rack: menos unidades, más eficiencia
Uno de los puntos clave de esta unidad está en la densidad. Con 30,72 TB por SSD, los centros de datos pueden reducir el número de unidades necesarias por rack. Menos SSD implica menor consumo energético por terabyte y una gestión térmica más sencilla, lo que impacta directamente en costes operativos.
Este enfoque resulta especialmente relevante en clústeres de entrenamiento de IA o capas de almacenamiento para inferencia, donde el volumen de datos crece rápidamente. Reducir el número de unidades también simplifica el cableado y la gestión del sistema, mejorando la eficiencia global de la infraestructura.
Fiabilidad y seguridad para entornos críticos
El DC3000ME utiliza memoria 3D eTLC NAND, una elección habitual en entornos empresariales por su equilibrio entre coste y rendimiento en cargas mixtas. A esto se suma la integración de protección contra pérdida de energía (power-loss protection), diseñada para preservar los datos en tránsito ante apagados inesperados.
En el apartado de seguridad, la unidad incorpora cifrado AES-256 con soporte TCG Opal 2.0, garantizando protección a nivel de hardware. Estas características refuerzan la fiabilidad en entornos críticos, donde la integridad de los datos es un requisito imprescindible.
Un paso más en la carrera por el almacenamiento para IA
Este lanzamiento refleja una tendencia clara del sector: la necesidad de combinar alta capacidad, rendimiento sostenido y eficiencia energética en un mismo producto. Frente a soluciones como el PM9D3a de Samsung, Kingston se posiciona con una alternativa competitiva dentro del ecosistema PCIe 5.0.
A medida que las cargas de IA siguen creciendo, el almacenamiento deja de ser un componente secundario para convertirse en un elemento crítico. El cuello de botella ya no está solo en el cómputo, sino en la capacidad de mover y almacenar datos a gran escala, y ahí es donde este tipo de unidades cobra sentido.
Kingston acompañará este modelo con una garantía limitada de 5 años, aunque por ahora no ha revelado el precio. Todo apunta a que este tipo de soluciones seguirá marcando el ritmo en la evolución de los centros de datos orientados a IA.
Vía: Wccftech










