Detectan RTX 4090 falsas con GPU y memoria manipuladas que se venden como tarjetas averiadas

Detectan RTX 4090 falsas con GPU y memoria manipuladas que se venden como tarjetas averiadas

Una nueva estafa relacionada con la NVIDIA GeForce RTX 4090 ha salido a la luz después de que el especialista ruso en reparación de tarjetas gráficas Vik-On examinara una unidad vendida como averiada. En lugar de encontrar componentes originales susceptibles de reparación, descubrió una imitación del procesador gráfico y chips de memoria manipulados, instalados sobre una placa que aparentemente correspondía a una tarjeta auténtica.

Según la información facilitada por Vik-On a VideoCardz, un cliente había pagado 30.000 rublos (318€) por la supuesta RTX 4090, con la intención de devolverla a la vida. La tarjeta se comercializaba sin sistema de refrigeración y como producto para reparar, una circunstancia que dificultaba comprobar su funcionamiento antes de comprarla y que terminó ocultando una falsificación considerablemente más elaborada de lo habitual.

Una GPU falsa soldada al PCB como si fuera un chip original

La principal particularidad de esta estafa es el nivel de detalle utilizado para reproducir el encapsulado del procesador gráfico. Los responsables habían imitado las inscripciones de la RTX 4090, las marcas del chip y hasta el compuesto situado alrededor del núcleo, elementos que normalmente ayudan a identificar una GPU durante una inspección visual.

Además, la imitación estaba soldada mediante una matriz de bolas BGA, utilizando un sistema de fijación similar al empleado en el montaje de componentes auténticos. No se trataba, por tanto, de una simple pieza colocada con pegamento, sino de un componente instalado para ofrecer una apariencia convincente incluso después de retirar el disipador.

Vik-On detectó pequeñas anomalías en el color del sustrato, los reflejos superficiales y la tipografía de las inscripciones. Sin embargo, la confirmación llegó al retirar el componente: la zona de contactos no correspondía a la de un procesador funcional y la máscara de soldadura empezó a deteriorarse durante la limpieza. El encapsulado no contenía un núcleo AD102 operativo, por lo que la supuesta RTX 4090 no podía recuperarse mediante una reparación convencional.

Las memorias también imitaban los componentes originales de Micron

La falsificación no se limitaba al procesador gráfico. Los chips de memoria presentaban marcas similares a las utilizadas por Micron, dificultando su identificación incluso para técnicos acostumbrados a trabajar con tarjetas gráficas de gama alta.

Al desoldar uno de los componentes, los especialistas encontraron lo que aparentemente era memoria GDDR6 en lugar de la GDDR6X utilizada por la RTX 4090. Esta diferencia resulta determinante porque no basta con reproducir las inscripciones exteriores: el tipo de memoria debe corresponderse con las especificaciones y el controlador de la GPU.

Los técnicos también sospecharon que el diseño del PCB podría estar relacionado con una RTX 3090 Ti, aunque esta posibilidad no quedó confirmada. La procedencia exacta de la placa y de los componentes falsificados sigue sin conocerse.

El comprador aseguró que el vendedor disponía de otras cinco o seis unidades similares, pero esta afirmación tampoco ha podido verificarse de manera independiente. Por el momento, el caso documenta una falsificación concreta y no permite determinar cuántas tarjetas de este tipo están circulando ni si existe una red organizada detrás de su distribución.

Detectan RTX 4090 falsas con GPU y memoria manipuladas que se venden como tarjetas averiadas

Venderlas como averiadas permite ocultar la ausencia de componentes funcionales

La estrategia aprovecha una característica del mercado de segunda mano: las tarjetas gráficas de gama alta averiadas pueden conservar valor para quienes reparan equipos o recuperan componentes. Una RTX 4090 que no arranca puede resultar interesante si el comprador considera que el problema afecta a la alimentación, las soldaduras o algún circuito sustituible.

En este caso, sin embargo, no existía un procesador gráfico auténtico que pudiera repararse. La diferencia es fundamental: comprar una tarjeta averiada supone asumir un riesgo técnico, mientras que adquirir una placa con componentes falsificados elimina desde el principio la posibilidad de recuperar la GPU anunciada.

La ausencia del disipador también dificultaba realizar una prueba de funcionamiento. Una inspección visual del PCB no ofrece garantías suficientes, como demuestra el caso de Vik-On, donde las imitaciones reproducían detalles que habitualmente sirven para reconocer componentes originales.

Para reducir el riesgo, conviene exigir fotografías detalladas de los chips y sus inscripciones, comprobar el historial del vendedor y utilizar métodos de pago con protección al comprador. Siempre que sea posible, también resulta recomendable solicitar pruebas verificables de funcionamiento, especialmente cuando se anuncian tarjetas de elevado valor a precios muy inferiores a los habituales.

No es la primera falsificación documentada de una RTX 4090, pero la utilización de un encapsulado simulado soldado al PCB y de memorias con marcas reproducidas aumenta la dificultad de distinguir una placa legítima de una manipulada. El caso pone de manifiesto que, en el mercado de GPU para reparar, la apariencia de los componentes no demuestra necesariamente su autenticidad.

Vía: Guru3D

Sobre el autor