Gigabyte amplía el soporte para futuros Intel LGA1700 a sus placas Z790 mediante nuevas BIOS

Gigabyte amplía el soporte para futuros Intel LGA1700 a sus placas Z790 mediante nuevas BIOS

Gigabyte ha ampliado la compatibilidad de sus placas base con los futuros procesadores Intel para el socket LGA1700, incorporando oficialmente los modelos con chipset Z790 a su programa de actualizaciones de BIOS. La medida completa el anuncio realizado el pasado 9 de octubre para las series B760 y H610, extendiendo el soporte a la gama alta de esta plataforma.

La actualización contempla placas base equipadas con memoria DDR4 y DDR5, permitiendo conservar los componentes existentes al instalar un procesador compatible. Los nuevos chips, conocidos provisionalmente como Raptor Lake Next, todavía no han sido presentados por Intel, pero las filtraciones apuntan a una posible llegada durante 2027. Gigabyte tampoco ha publicado una relación definitiva de los modelos de CPU que recibirán soporte.

Las placas Z790 se suman a las B760 y H610 con nuevas BIOS

El anuncio introduce una novedad importante respecto a la comunicación anterior de Gigabyte. Hasta ahora, la compatibilidad con los próximos procesadores LGA1700 se había confirmado únicamente para las placas B760 y H610, dejando sin aclarar la situación de los modelos Z790, utilizados habitualmente en equipos de gama alta.

La nueva comunicación, fechada el 13 de octubre, incorpora expresamente toda la familia Z790 del fabricante, tanto en sus variantes DDR4 como DDR5. Gigabyte asegura ser la primera compañía que ofrece este nivel de compatibilidad en las tres gamas, aunque esta afirmación procede del propio fabricante.

Las actualizaciones ya aparecen en las páginas de soporte de diferentes modelos. Por ejemplo, la Z790 AORUS ELITE AX dispone de una BIOS F17 publicada el 29 de septiembre de 2026, cuya descripción incluye una actualización del microcódigo de Intel y la preparación para admitir futuros procesadores.

Esto demuestra que parte del trabajo de compatibilidad se había realizado antes del anuncio público, aunque las notas de las BIOS no identifican todavía los nuevos modelos de CPU. La versión necesaria puede cambiar según la placa base y su revisión, por lo que no debe utilizarse el archivo correspondiente a otro modelo, aunque comparta el mismo chipset.

También existe un matiz en la comunicación del fabricante. Gigabyte retiró su anuncio original del 9 de octubre y lo sustituyó por otro menos específico, que ya no menciona expresamente un lanzamiento a principios de 2027. La nueva nota confirma la ampliación de compatibilidad, pero evita identificar los procesadores que llegarán al mercado.

Mantener la memoria DDR4 puede reducir el coste de actualización

La continuidad de LGA1700 adquiere especial importancia por la compatibilidad con DDR4, una tecnología que todavía utilizan numerosos ordenadores de sobremesa. Frente a una actualización que obligue a cambiar de socket, placa base y memoria, la posibilidad de sustituir únicamente el procesador puede reducir considerablemente el desembolso.

Esto resulta especialmente interesante en un momento marcado por el encarecimiento de los módulos DDR5. Los propietarios de una placa Gigabyte compatible podrían mantener su memoria actual y destinar el presupuesto a una CPU más potente, siempre que el nuevo modelo aporte una mejora suficiente respecto al procesador instalado.

No obstante, una actualización de BIOS no convierte una placa DDR4 en compatible con DDR5, ni viceversa. Cada modelo seguirá utilizando el tipo de memoria para el que fue diseñado. También será necesario comprobar los requisitos de alimentación, la refrigeración y la lista oficial de procesadores admitidos antes de llevar a cabo el cambio.

La noticia tampoco garantiza compatibilidad para todas las placas LGA1700 existentes. Gigabyte no ha incluido expresamente las familias Z690 y B660 en este anuncio, por lo que sus propietarios deberán esperar a información específica y consultar las páginas de soporte correspondientes.

Raptor Lake Next podría alcanzar los 20 núcleos, según las filtraciones

Las informaciones conocidas hasta ahora apuntan a una nueva revisión de Raptor Lake fabricada mediante el proceso Intel 7, con núcleos de rendimiento Raptor Cove y núcleos de eficiencia Gracemont. De confirmarse, Intel estaría prolongando una arquitectura ya conocida en lugar de introducir un diseño completamente nuevo para este socket.

Entre las configuraciones mencionadas en las filtraciones figuran las siguientes:

  • 20 núcleos: 8 P-Cores y 12 E-Cores.
  • 16 núcleos: 8 P-Cores y 8 E-Cores.
  • 10 núcleos: configuración todavía pendiente de confirmación oficial.
  • 4 núcleos: variante destinada previsiblemente a la gama de entrada.

También se han mencionado consumos base de entre 65W y 125W, así como una posible comercialización bajo nuevas denominaciones de la familia Intel Core. Sin embargo, ninguna de estas configuraciones ha sido confirmada oficialmente por la compañía, por lo que todavía pueden producirse cambios.

Si las filtraciones resultan acertadas, la principal ventaja de estos procesadores podría encontrarse en su relación entre precio, rendimiento y compatibilidad, más que en una mejora arquitectónica sustancial. Para quienes ya utilizan un Core de 13.ª o 14.ª generación, el interés de actualizar dependerá especialmente de las frecuencias, el número de núcleos y el precio definitivo.

En cualquier caso, Intel todavía no ha anunciado las especificaciones ni el calendario comercial de Raptor Lake Next. Gigabyte sí ha confirmado la preparación de sus placas Z790, B760 y H610 mediante nuevas BIOS, ampliando las posibilidades de actualización de una plataforma que continúa teniendo presencia en el mercado varios años después de su lanzamiento.

Vía: Guru3D

Sobre el autor