Hoy en Fanáticos del Hardware nos ponemos a los mandos del EPOMAKER HE60, un teclado gaming de formato compacto del 60% que llega pisando fuerte gracias a su combinación de interruptores magnéticos, tecnología Rapid Trigger, triple conectividad y una tasa de sondeo que alcanza los 8.000 Hz. Al tratarse de una unidad de pre-lanzamiento, teníamos mucha curiosidad por comprobar si detrás de estas cifras sobre el papel hay un producto redondo en el día a día. Ya os adelantamos que la sorpresa ha sido muy grata en cuanto a calidades, aunque tiene algún detalle de diseño muy particular que conviene conocer. Si ya leísteis nuestro artículo del EPOMAKER HE65 V2 TMR, veréis que la marca sigue apostando por la misma filosofía: máxima velocidad de respuesta en formatos compactos sin renunciar al tacto.
Ficha técnica
| Característica | EPOMAKER HE60 |
|---|---|
| Distribución | 60%, 61 teclas |
| Interruptores | EPOMAKER Creamy Jade magnéticos, lineales y lubricados de fábrica |
| Tecnología | Hall Effect |
| Punto de actuación | Ajustable entre 0,1 y 3,3 mm |
| Precisión de Rapid Trigger | 0,005 mm |
| Tasa de sondeo | 8.000 Hz por USB-C y 2,4 GHz; 125 Hz por Bluetooth |
| Conectividad | USB-C, receptor inalámbrico de 2,4 GHz y Bluetooth |
| Batería | 8.000 mAh |
| Estructura y amortiguación | Montaje Tray Mount, placa de aluminio y cinco capas internas |
| Keycaps | PBT de doble inyección, perfil Cherry y leyendas translúcidas |
| Iluminación | RGB con LED orientado al sur |
| Peso | 700 gramos |
| Precio aproximado | 59,99 dólares |
Unboxing, diseño y una grata sorpresa bajo la tecla de mayús
Nada más abrir la caja, el teclado transmite una sensación de calidad altísima. Pesa 700 gramos, un factor de peso (nunca mejor dicho) que en un teclado mecánico siempre es sinónimo de solidez, buena construcción y de que no se va a mover de la mesa en plena partida. Además, viene acompañado de una correa muy elegante que le da un toque distintivo y un cable USB-C de muy buena factura.
A nivel estético, es un dispositivo muy limpio y discreto. De hecho, prescinde de los típicos LEDs indicadores de batería: para comprobar el estado de carga, basta con pulsar una combinación de teclas y el propio sistema de iluminación RGB te muestra el nivel. Como detalle curioso de diseño, el receptor inalámbrico de 2,4 GHz viene ingeniosamente escondido debajo de una de las patas del teclado para que no lo pierdas.
Pero el premio al ingenio se lo lleva el interruptor de encendido y modo de conectividad. Está situado exactamente debajo de la tecla de mayús (Caps Lock). Para acceder a él, la caja incluye una pinza para retirar la keycap y accionar el interruptor de forma manual. En un principio puede chocar, pero tras probarlo me parece una solución fantástica y muy original: aprovecha el espacio al máximo y, como el teclado cuenta con un sistema de autoapagado inteligente, no tienes que estar moviéndolo constantemente a menos que cambies de equipo varias veces al día.
En cuanto a la iluminación, hay que destacar positivamente que las teclas sí están adaptadas para dejar pasar la retroiluminación. Es un punto clave que corregimos respecto a modelos anteriores de la marca que analizamos, donde la luz se quedaba opaca y apenas servía de ayuda en entornos oscuros. La única pega a nivel de formato en esta unidad que nos han enviado es que viene con layout en inglés (ANSI), aunque la documentación y guías ya vienen adaptadas al castellano.
Tacto, sonido «thock» y efecto Hall
Bajo el capó encontramos la verdadera razón de ser de este modelo: los interruptores magnéticos EPOMAKER Creamy Jade. Al utilizar la tecnología Hall Effect, los interruptores miden el desplazamiento mediante un imán y un sensor en la placa en lugar de depender de pines metálicos tradicionales.
Esto nos permite ajustar el punto de actuación de cada tecla de forma individual entre los 0,1 y los 3,3 mm a través del software. Si eres de los que busca inmediatez en juegos competitivos, puedes dejar las teclas WASD ultra sensibles, mientras dejas un recorrido más tradicional en el resto para evitar pulsaciones accidentales al escribir.
Pero lo que de verdad enamora al teclear con él es su acústica y su tacto. Gracias a su placa de aluminio y a sus cinco capas internas de amortiguación (espumas, láminas de PET y silicona), el teclado ofrece un sonido thock delicioso: un cloc cloc muy contundente, seco, pero a la vez sumamente suave y agradable al tacto. No suena a hueco ni resulta molesto.
Rendimiento: Rapid Trigger y 8.000 Hz
En el plano puramente gaming, el HE60 va sobrado. Cuenta con Rapid Trigger con una precisión de hasta 0,005 mm, lo que significa que la tecla se desactiva en el preciso instante en que empezamos a levantar el dedo, sin esperar a llegar a un punto de reseteo fijo. Esto se traduce en una capacidad de respuesta inmediata en shooters tácticos y movimientos laterales (counter-strafe).
Además, soporta una tasa de sondeo de 8.000 Hz tanto por cable USB-C como utilizando su receptor inalámbrico de 2,4 GHz (por Bluetooth se reduce a 125 Hz para tareas ofimáticas). Es una barbaridad técnica que reduce la latencia teórica al mínimo, acompañada además por una tremenda batería de 8.000 mAh que garantiza semanas de uso sin pasar por el cable.
Software y el gran «pero» del formato 60%
El software de gestión es completísimo. Durante nuestras pruebas hemos estado utilizando la aplicación de escritorio (la versión web en la nube todavía no reconocía esta unidad preliminar por tratarse de un producto previo al lanzamiento). Es una suite muy potente que permite calibrar, remapear e iluminar el teclado a nuestro gusto. Lo mejor es que el teclado cuenta con memoria interna, por lo que una vez que lo configuras a tu medida, puedes olvidarte del software.
Sin embargo, como punto negativo y personal tras exprimirlo a fondo, le echo en falta una opción para alternar permanentemente las flechas de dirección. En un formato 60% que carece de cursores físicos dedicados, te obliga obligatoriamente a mantener pulsada la tecla Fn (por ejemplo, Fn más la tecla del menú contextual) para moverte hacia abajo o a los lados. En otros teclados de la competencia existe una combinación rápida para bloquear o alternar temporalmente estas teclas sin depender de tener el dedo anclado a la Fn, algo que aquí se echa en falta si trabajas habitualmente con textos
Puntos fuertes
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A mejorar
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Veredicto final: Una roca de competición a precio de ganga
El EPOMAKER HE60 es un teclado magnético fascinante. Su calidad de construcción es sobresaliente, pesa lo que debe pesar, su sonido thock es de los que da gusto escuchar y tecnologías como el Rapid Trigger a 8 kHz funcionan a la perfección. Detalles como el almacenamiento del receptor en la pata, la correa o la ubicación del interruptor bajo el Caps Lock demuestran valentía en el diseño.
Si te compensa lidiar con la distribución en inglés y no te importa adaptarte a las capas mediante Fn para las flechas, por los 59,99 dólares oficiales de partida es una auténtica roca para tu escritorio y una herramienta de competición de primer nivel.
Fanáticos del Hardware otorga la medalla de Oro al EPOMAKER HE60.
Agradecemos a EPOMAKER la confianza depositada en nosotros al cedernos el EPOMAKER HE60 para su análisis.
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El EPOMAKER HE60 es un teclado magnético compacto que combina una calidad de construcción sobresaliente, un sonido thock delicioso y un rendimiento competitivo de primer nivel por un precio imbatible.
¡Gracias por leer nuestro análisis del EPOMAKER HE60! 🙌
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