La memoria DDR4 no parece estar cerca de desaparecer, pese a que algunas regiones han mostrado descensos puntuales en plataformas antiguas. El fuerte encarecimiento de DDR5 y de los SSD está complicando el montaje de PCs económicos, llevando a muchos usuarios hacia AM4 y LGA 1700 con DDR4.
Según la información recogida por Tom’s Hardware, varios fabricantes de placas base y memoria estarían viendo un aumento claro de la demanda de DDR4. La lectura es bastante directa: la transición a DDR5 sigue siendo inevitable, pero el precio está ralentizando su adopción real en equipos de entrada.
DDR4 vuelve a ganar sentido por pura presión de precios
El mercado está viviendo una situación incómoda para quienes quieren montar un PC nuevo. La memoria DDR5 sigue vendiéndose a precios muy superiores a los de módulos DDR4 de capacidad equivalente, con diferencias que en algunos casos se sitúan entre cuatro y cinco veces más.
Ese salto no afecta solo a entusiastas. Cuando la RAM se dispara, también sube el coste de placas modernas, procesadores recientes y configuraciones equilibradas. En ese escenario, montar un PC por debajo de 1.000$ se vuelve mucho más difícil si todo el sistema depende de DDR5.
Ahí es donde DDR4 recupera valor práctico. No ofrece el mismo recorrido futuro, pero permite reducir coste de plataforma, reutilizar componentes y montar equipos funcionales sin perseguir siempre la última generación. Para muchos usuarios, lo suficientemente bueno vuelve a pesar más que lo más moderno.
La clave está en el coste completo del sistema. Una plataforma moderna puede ser mejor sobre el papel, pero si memoria, almacenamiento y placa disparan el presupuesto, la decisión de compra se mueve hacia soluciones más maduras, disponibles y económicamente razonables.
AM4 se mantiene viva por coste, disponibilidad y Ryzen 5000
La plataforma AM4 ya había recuperado fuerza durante la crisis de memoria, llegando a rozar el 40% de popularidad en algunos datos recientes. Aunque pueda caer en tiendas concretas como Mindfactory, el interés global no ha desaparecido, especialmente cuando el usuario busca una base económica con procesadores Ryzen 5000 todavía capaces.
Modelos como Ryzen 5 5500, Ryzen 7 5800XT y otros chips Ryzen 5000 siguen entre los procesadores más vendidos en Amazon. Eso demuestra que AM4 no vive solo de liquidaciones, sino de una combinación muy atractiva entre precio, rendimiento y disponibilidad de placas DDR4.
Los fabricantes estarían reactivando placas DDR4
El informe apunta a que más de media docena de proveedores, entre fabricantes de placas base y memoria, han detectado un crecimiento notable de la demanda de DDR4. Dos fabricantes de placas habrían confirmado que están aumentando la producción de modelos compatibles durante la segunda mitad de 2026.
Este movimiento no significa que la industria vuelva atrás de forma estructural. Significa que los fabricantes han visto una oportunidad clara: mientras DDR5 siga cara, habrá demanda para placas AM4 y LGA 1700-DDR4 entre usuarios que quieren montar PCs más baratos.
También encaja con informaciones previas sobre ASUS, que estaría preparando más placas AM4 y LGA 1700 con DDR4 para 2026. No es nostalgia ni resistencia artificial al cambio; es una respuesta comercial lógica ante una franja de usuarios que no puede absorber el sobreprecio de DDR5.
El atractivo para las marcas es evidente. Mantener o reactivar placas DDR4 permite cubrir un segmento que sigue comprando, sin depender por completo de plataformas más caras. En un mercado tensionado, quien ofrece una placa económica compatible con memoria disponible puede captar ventas que DDR5 está dejando escapar.
Además, esta demanda no se limita a equipos nuevos. Muchos usuarios ya tienen módulos DDR4, disipadores, fuentes y cajas reutilizables, por lo que una placa compatible puede permitir una actualización parcial. En ese escenario, la reutilización de componentes se convierte en un argumento tan importante como el rendimiento bruto.
LGA 1700 DDR4 gana aire frente a plataformas más caras
La plataforma LGA 1700 tiene una ventaja particular: existe en variantes DDR4 y DDR5. Esa dualidad permite a los fabricantes recuperar placas más económicas sin depender por completo de las plataformas más recientes, manteniendo un coste de entrada más bajo que una configuración DDR5 moderna.
En varias regiones, LGA 1700 estaría siendo tan popular como LGA 1851, o incluso más. El motivo es claro: permite acceder a CPUs Intel todavía válidas, placas conocidas y memoria DDR4, una combinación especialmente útil cuando el presupuesto pesa más que la actualización a largo plazo.
No es una plataforma con gran recorrido de futuro, pero sí puede tener mucho sentido en configuraciones concretas. Para usuarios con módulos DDR4 ya comprados, o para equipos donde importa ajustar cada euro, LGA 1700 DDR4 sigue siendo una vía práctica para no disparar el coste total.
El regreso del Ryzen 7 5800X3D refuerza el mensaje de AM4
El regreso del Ryzen 7 5800X3D 10th Anniversary Edition no es un detalle menor. Hablamos de una edición reingenierizada de uno de los procesadores más importantes de AM4, especialmente por su impacto en gaming gracias a 3D V-Cache.
Este movimiento ayuda a mantener AM4 en conversación justo cuando DDR4 vuelve a ganar atractivo por precio. Para quien ya tiene una placa compatible, un procesador de este tipo puede alargar mucho la vida del equipo sin cambiar memoria, placa ni plataforma completa.
DDR5 sigue siendo el destino, pero no todos pueden pagar el salto
La dirección técnica del mercado sigue siendo clara: DDR5 será la base de las plataformas nuevas. AM5, LGA 1851 y futuras generaciones dependen de ella para ofrecer más ancho de banda, mejor escalabilidad y soporte a largo plazo, pero la hoja de ruta no siempre coincide con el bolsillo del usuario.
El comprador no decide solo por futuro, sino por precio, disponibilidad y coste total del sistema. Cuando memoria y almacenamiento suben al mismo tiempo, la plataforma más moderna puede dejar de ser la opción más sensata para un PC de entrada, aunque técnicamente tenga más recorrido.
Esta es la razón por la que DDR4 sigue encontrando espacio real. Puede que no sea lo ideal para una configuración de largo recorrido, pero sí es suficiente para muchos usuarios. En la práctica, DDR4 sobrevive porque resuelve mejor el problema económico inmediato que plantea la subida de DDR5.
La situación también deja claro que la adopción tecnológica no funciona siempre en línea recta. Una tecnología puede ser superior, pero si llega acompañada de precios demasiado altos, el mercado se adapta. Ahora mismo, DDR4 actúa como refugio económico mientras DDR5 termina de normalizarse.
La crisis de memoria cambia la lógica de compra
La llamada crisis de memoria no solo encarece componentes; también cambia prioridades. Antes, muchos usuarios daban por hecho que montar un PC nuevo implicaba saltar a DDR5. Ahora, con precios más altos, vuelven preguntas más básicas: cuánto cuesta, qué rendimiento necesito y qué puedo reutilizar.
Ese cambio favorece a plataformas veteranas. AM4 y LGA 1700 DDR4 no ganan porque sean más modernas, sino porque permiten cerrar configuraciones más baratas. En un mercado tensionado, la eficiencia económica puede pesar más que la novedad técnica, sobre todo en equipos de entrada.
La industria no está frenando DDR5; está cubriendo una franja de mercado que no quiere pagar el sobreprecio actual. Esa diferencia es importante, porque mantener producción de placas DDR4 no contradice la transición, simplemente reconoce que la adopción tecnológica también depende del precio.
DDR4 no ha terminado, solo ha cambiado de papel
La lectura final es que DDR4 no está muerta, pero su papel ha cambiado. Ya no representa el futuro del PC, sino una solución de resistencia para quienes buscan montar, actualizar o mantener equipos sin asumir el coste completo de una plataforma DDR5.
Para AM4, esto significa una segunda vida comercial más larga de lo previsto. Para LGA 1700 DDR4, supone una oportunidad de seguir vendiendo placas en mercados sensibles al precio. Para DDR5, el mensaje también es claro: su dominio llegará, pero dependerá de precios más razonables y disponibilidad más estable.
Si DDR5 baja de forma sostenida, el atractivo de DDR4 se reducirá rápidamente. Pero mientras la diferencia siga siendo tan grande, AM4, LGA 1700 DDR4 y Ryzen 5000 seguirán teniendo espacio real entre usuarios que priorizan rendimiento suficiente, reutilización de componentes y presupuesto controlado.
Vía: Wccftech










