Coherent ha iniciado la ampliación de su planta de fabricación en Sherman, Texas, un movimiento clave para reforzar la cadena de suministro óptica vinculada a NVIDIA. La instalación escalará la producción de obleas de fosfuro de indio, un material crítico para láseres, componentes ópticos y semiconductores compuestos.
El objetivo va mucho más allá de una simple ampliación industrial. Coherent fabricará obleas InP de 15,24 cm, usadas para mover datos entre chips, servidores y centros de datos. La IA está empujando a NVIDIA hacia redes ópticas capaces de sustituir al cobre en los sistemas más grandes.
Coherent escala una pieza crítica de la cadena de NVIDIA
Coherent se ha convertido en un proveedor importante dentro del ecosistema de infraestructura de NVIDIA. La compañía fabrica láseres, componentes ópticos y semiconductores compuestos que permiten conectar sistemas de IA a gran escala. Sin ese tejido óptico, el crecimiento de los centros de datos queda limitado por consumo, señal y distancia.
La ampliación de Sherman llega respaldada por una carta de intención de hasta 50 millones de dólares del programa CHIPS Act, a lo que se suma apoyo previo de Texas y del ecosistema económico local. La lectura industrial es clara: Estados Unidos quiere asegurar capacidad óptica estratégica dentro de su territorio.
Este punto resulta especialmente sensible por el papel del fosfuro de indio. No se trata de un material genérico, sino de una base clave para fabricar componentes fotónicos de alta velocidad. Controlar más producción local reduce exposición a tensiones de suministro en una tecnología cada vez más crítica.
La IA necesita algo más que cobre entre racks
NVIDIA utiliza como referencia sistemas con 576 GPU distribuidas en ocho racks y funcionando como una única plataforma. Ese tipo de arquitectura, similar al enfoque previsto para Vera Rubin Ultra NVL576, exige mover enormes volúmenes de datos con latencia baja. El cableado de cobre empieza a mostrar límites claros en sistemas de IA de esta escala.
Los enlaces de cobre pueden elevar coste, consumo y problemas de señal cuando la distancia o la densidad crecen. La fotónica de silicio cambia ese equilibrio al trasladar datos mediante luz. La penalización inicial de la óptica puede compensarse con un transporte de datos mucho más eficiente después.
Ese es el motivo por el que NVIDIA está acelerando su transición hacia soluciones ópticas y Co-Packaged Optics. La cuestión ya no es solo fabricar GPU más rápidas, sino conectarlas mejor. La red interna del centro de datos se está convirtiendo en un cuello de botella tan importante como el propio silicio de GPU.
InP, láseres y fotónica entran en el centro del hardware de IA
Las soluciones ópticas de Coherent ya alimentan switches de red de NVIDIA, incluidos entornos vinculados a Spectrum-X y Quantum-X. Cada módulo óptico integra láseres basados en fosfuro de indio, necesarios para transportar datos a gran velocidad. La óptica deja de ser un accesorio de red y pasa a ser parte estructural del sistema de IA.
Este cambio explica por qué NVIDIA ha estrechado su relación con proveedores como Coherent. En centros de datos tradicionales, la red podía crecer de forma más separada del cómputo. En IA generativa, entrenamiento y grandes clústeres, esa separación se reduce. GPU, memoria, red y fotónica empiezan a diseñarse como una única plataforma.
La expansión de Sherman también anticipa una fase distinta del mercado. Si la demanda de IA sigue creciendo, los proveedores de óptica tendrán un papel más visible en la disponibilidad real de infraestructura. El próximo cuello de botella puede estar en los enlaces ópticos, no solo en las GPU o la memoria HBM.
Fabricar en EE. UU. también tiene una lectura geopolítica
El proyecto encaja con la promesa de reforzar fabricación avanzada en Estados Unidos. NVIDIA ha defendido la producción de infraestructura de IA en suelo estadounidense, mientras sus socios amplían capacidad local. La planta de Coherent conecta política industrial, seguridad de suministro y expansión de centros de datos.
La inversión no elimina todos los riesgos, pero sí reduce la dependencia exterior en una pieza delicada de la cadena. En un mercado tensionado por materiales, exportaciones y demanda de IA, cada eslabón importa. Asegurar InP y componentes ópticos puede ser tan estratégico como asegurar nodos de fabricación o encapsulado avanzado.
La era de la óptica coempaquetada gana velocidad
La ampliación de Coherent confirma que la óptica coempaquetada ya no es solo una hoja de ruta técnica. NVIDIA necesita enlaces más eficientes para plataformas cada vez más densas, y sus socios deben producir a escala. El salto hacia centros de datos ópticos será una condición para sostener el crecimiento de la IA.
La lectura final es clara: Coherent no fabrica las GPU, pero sí una parte esencial del tejido que las conecta. Si la industria quiere sistemas de IA con cientos de aceleradores funcionando como una sola máquina, la óptica será imprescindible. El rendimiento futuro de NVIDIA dependerá tanto del cómputo como de la capacidad para mover datos con eficiencia.
Vía: Wccftech










