Apple podría estar valorando un cambio importante en la gama MacBook Neo, su portátil más económico hasta la fecha. Según el analista Tim Culpan, la fuerte demanda del equipo habría llevado a la compañía a elevar su producción prevista de 5-6 millones a 10 millones de unidades, un salto que también presionaría los costes internos de fabricación.
El movimiento no implicaría necesariamente una subida directa del precio oficial. La opción planteada pasaría por retirar el modelo base con SSD de 256 GB, vendido a 699€, dejando como punto de entrada la variante de 512 GB con Touch ID, situada en 799€. En la práctica, sería una subida indirecta de 100€.
El MacBook Neo estaría vendiéndose por encima de lo previsto
El MacBook Neo nació como una puerta de entrada más accesible al ecosistema Mac, con un precio inicial claramente inferior al de los MacBook Air. Su posicionamiento habría funcionado mejor de lo esperado, hasta el punto de provocar retrasos de dos a tres semanas en varias configuraciones dentro de la tienda online de Apple.
Ese tirón comercial cambia la lectura del producto. Lo que empezó como un portátil económico, aparentemente apoyado en componentes ya amortizados, se habría convertido en una línea con demanda suficiente para forzar una ampliación industrial mucho más ambiciosa. Según Culpan, Apple habría duplicado su objetivo inicial hasta situarlo en 10 millones de unidades.
El problema es que fabricar más MacBook Neo no resultaría tan rentable como sostener la primera remesa. La compañía habría aprovechado inicialmente chips A18 Pro parcialmente defectuosos, procedentes del iPhone 16 Pro, con una GPU recortada a 5 núcleos. Ese enfoque permitía reutilizar silicio de SoC válido, reduciendo el coste efectivo del portátil.
Nuevos chips A18 Pro y memoria más cara complican el margen
La nueva fase productiva sería menos ventajosa para los márgenes de Apple. Para cubrir una demanda mayor, la compañía tendría que encargar nuevas remesas de A18 Pro, ya no solo apoyarse en chips sobrantes o parcialmente válidos del iPhone 16 Pro. Eso elevaría el coste del silicio de SoC, especialmente en un equipo diseñado para competir por precio de entrada.
A esa presión se suma el encarecimiento de DRAM y SSD, dos componentes especialmente sensibles en un portátil económico. La crisis de memoria está afectando a buena parte de la industria, pero en un equipo de 799€ cualquier incremento resulta más difícil de absorber sin tocar margen, configuración base o precio mínimo de acceso.
Aquí encaja la posible eliminación del modelo de 256 GB, una decisión que permitiría elevar el precio mínimo de acceso sin anunciar una subida directa. Apple mantendría intacto el precio oficial de la variante superior, pero el comprador perdería la opción más económica. La gama arrancaría directamente en 512 GB con Touch ID, una configuración con mayor margen comercial.
La jugada recordaría a cambios recientes en el Mac mini
La estrategia no sería nueva dentro del catálogo de Apple. El movimiento recordaría a ajustes aplicados en otros equipos, donde la compañía retira configuraciones de entrada para empujar al usuario hacia versiones superiores. El precio de cada modelo puede mantenerse, pero el acceso real a la gama queda más caro para el comprador.
Desde el punto de vista comercial, la maniobra resulta comprensible. El MacBook Neo estaría atrayendo a estudiantes, primeros compradores de Mac y usuarios procedentes de portátiles Windows o Chromebooks. Si la demanda supera la oferta, Apple puede priorizar configuraciones con mejor rentabilidad por unidad sin alterar oficialmente la estructura de precios.
La lectura para el consumidor es menos favorable. El atractivo principal del equipo reside precisamente en ser un MacBook de 699€. Si ese escalón desaparece, el Neo seguiría siendo económico para los estándares de Apple, pero perdería parte de su fuerza frente a alternativas Windows, ChromeOS o incluso modelos reacondicionados.
Nuevos colores podrían suavizar una subida indirecta
El informe también menciona la posibilidad de que Apple acompañe el cambio con nuevos colores, una decisión que permitiría presentar la gama renovada como una actualización más atractiva. No sería solo una retirada silenciosa del modelo más asequible, sino un ajuste envuelto en nuevas opciones de diseño para reducir la sensación de encarecimiento.
Aun así, conviene mantener prudencia. Apple no ha confirmado una subida, una retirada del modelo de 256 GB ni una revisión cromática del MacBook Neo. Por ahora, todo parte de información de cadena de suministro y análisis de costes, con un escenario plausible, pero todavía sin confirmación oficial.
Si la compañía ejecuta este movimiento, el MacBook Neo pasaría de ser el Mac portátil más disruptivo por precio a una opción algo más convencional dentro del catálogo. Seguiría teniendo sentido para quien quiera macOS al menor coste posible, pero la pérdida del modelo de 699€ reduciría parte de su impacto inicial.
Vía: NotebookCheck










