Análisis Trust Niven — Comodidad silenciosa para trabajar todo el día

Análisis Trust Niven — Comodidad silenciosa para trabajar todo el día

Hoy en Fanáticos del Hardware hablamos del Trust Niven Comfortable Multi-Wireless Mouse, fabricado por Trust. Es un ratón inalámbrico ergonómico pensado para oficina y teletrabajo, con soporte para tres dispositivos, batería recargable de larga duración y clic silencioso para no molestar a nadie mientras te pasas el día delante del PC.

Trust Niven
Categoría Ratón inalámbrico ergonómico de oficina
Dimensiones / Peso 110 × 73 × 44 mm; 86 g (88 g con receptor)
Materiales Plástico ABS con ~50% material reciclado
Conectividad 2,4 GHz con microrreceptor USB‑C + Bluetooth (hasta 3 dispositivos)
Compatibilidad Windows 11, macOS 14/15, Android, iOS, ChromeOS
Batería / Autonomía Integrada recargable USB‑C, hasta 4 meses de uso
Precio aprox. 20–27 € en España

El sensor óptico ofrece pasos ajustables de 800, 1500 y 3200 DPI  mediante un botón dedicado en la parte superior. El diseño es para diestros, con apoyo marcado para el pulgar, siete botones en total (clics principales silenciosos, rueda, botón de DPI, botón de modo y dos laterales) y almohadillas deslizantes pensadas para un movimiento suave en prácticamente cualquier superficie, incluido cristal.

Unboxing y diseño

El Niven llega en un packaging típico de Trust, sin lujos, pero con todo lo que necesitas para empezar: ratón, microrreceptor USB‑C, cable de carga USB‑C a USB‑C y guía rápida. Me gusta que el receptor venga pensado ya en formato USB‑C, porque no obliga a tirar de adaptadores en portátiles actuales; si tienes torres con solo USB‑A, siempre puedes usar un pequeño adaptador por tu cuenta.

A nivel estético, es un ratón de oficina que no intenta parecer “gaming”: acabado negro mate, líneas suaves y una carcasa ligeramente elevada con una curva progresiva hacia la parte trasera. En el lateral izquierdo es donde se nota el enfoque ergonómico: un reposapulgar esculpido que recoge bien la mano y dos botones laterales colocados justo encima, a una altura cómoda para encontrarlos sin mirar.

En la parte superior tenemos los botones principales, la rueda de desplazamiento, el botón de cambio de DPI y un pequeño botón para alternar entre dispositivos, acompañado de LEDs que indican si estás en 2,4GHz o en uno de los dos perfiles Bluetooth. La parte inferior concentra el interruptor de encendido/apagado, el sensor, las cuatro patas deslizantes y la ranura interna donde se puede guardar el receptor cuando no lo usas.

Ergonomía y experiencia de uso

Sobre la mesa, el Trust Niven se siente claramente como un ratón pensado para agarre en palma: la altura de 44 mm y el lomo bien redondeado invitan a apoyar casi toda la mano, descargando bastante la tensión de la muñeca. El apoyo para el pulgar no es exagerado, pero sí suficiente para que el dedo descanse sin arrastrarse por la alfombrilla, algo que se agradece en sesiones largas.

En mi caso, con mano media tirando a grande, el tamaño de 110 mm de largo encaja bien para trabajar horas; no tengo la sensación de ir “encogido” como ocurre con ratones de viaje más pequeños. Al mismo tiempo, el peso en torno a los 86 g lo mantiene ágil, sin la inercia típica de ratones muy pesados, lo que se agradece si te pasas el día saltando entre ventanas y monitores.

Los botones principales utilizan mecanismo silencioso, y eso cambia mucho la experiencia en un entorno tranquilo: puedo machacar clics en hojas de cálculo o editores de texto sin convertir la habitación en una sala de máquinas. Los laterales se accionan con un recorrido corto y un clic claro, fáciles de localizar al tacto, perfectos para usar como adelante/atrás en el navegador o para atajos en aplicaciones.

Rendimiento y pruebas reales

Trust anuncia un sensor óptico con tres niveles de sensibilidad: 800, 1500 y 3200 DPI, conmutables con el botón dedicado en la parte superior. En la práctica, 800 DPI se siente ideal para trabajo de precisión (edición de texto fina, retoque ligero), 1500 como punto cómodo para escritorio y navegación, y 3200 para pantallas de alta resolución o movimientos rápidos entre monitores.

En uso real, el seguimiento es estable y predecible: el cursor no da saltos raros, y la aceleración es la que define el sistema operativo, no el ratón. No estamos ante un sensor de gama “eSports”, pero para el uso al que va dirigido —oficina, productividad, algo de ocio ligero— cumple perfectamente su cometido.

Donde más brilla el Niven es en su faceta multi-dispositivo: puede conectarse simultáneamente a tres equipos, uno vía receptor RF 2,4 GHz y otros dos mediante Bluetooth, cambiando entre ellos con el botón específico y guiándonos con LEDs de estado para saber qué está controlando en cada momento. En un escritorio mixto con sobremesa, portátil y tablet, este detalle ahorra bastante tiempo y evita estar enchufando y desenchufando receptores. Lo que sí recomiento es usar el receptor USB si tienes una tasa alta de HZ, ya que ahí sí que notado una pequeña diferencia.

La autonomía es otro de sus grandes argumentos: Trust habla de hasta cuatro meses de uso continuo con una sola carga, gracias a la batería integrada y al cable USB‑C incluido. Evidentemente, necesitaré tiempo para verificar ese máximo, pero tras varios días de uso intensivo no he visto caer la batería de forma preocupante, y el hecho de poder cargarlo con cualquier cargador USB‑C del escritorio da mucha tranquilidad.

Software y conectividad

El Niven es totalmente “driverless”: no hay software propio ni es necesario instalar nada más allá de lo que ofrecen Windows, macOS o los sistemas móviles de serie. En cierto modo, esto es un arma de doble filo: por un lado, es conectar y olvidarse; por otro, perdemos opciones de personalización más avanzadas.

En conectividad, juega la carta del “multi”:

  • RF 2,4 GHz con un microrreceptor USB‑C que se guarda en el propio ratón.
  • Dos enlaces Bluetooth, que permiten enlazarlo con portátiles, tablets o incluso móviles.

Calidad de construcción y durabilidad

El cuerpo del Niven está fabricado en ABS con un 50% de plástico reciclado. Más allá del dato ecológico, la realidad es que el ratón se siente bien montado: no hay crujidos al apretarlo, las piezas encajan correctamente y no se perciben rebabas o defectos de moldeo.

Con sus 86 g de peso para la unidad principal, la estructura es lo bastante sólida como para no parecer “hueca”, pero sin pasarse de tonelaje. Las patas de deslizamiento hacen su trabajo: sobre una alfombrilla textil el movimiento es suave y homogéneo, y sobre un escritorio de madera o cristal sigue respondiendo sin trompicones.

Que la batería sea recargable y no tengamos que andar quitando tapas para cambiar pilas elimina uno de los puntos clásicos de desgaste en ratones económicos: las pestañas de las tapas y los contactos de las pilas. El puerto USB‑C frontal, ubicado donde estaría el cable en un ratón con cable, también está bien resuelto: permite usar el ratón mientras se carga sin cambalaches raros.

Puntos fuertes

  • Ergonomía muy lograda para mano derecha: el lomo alto y el reposapulgar esculpido permiten un agarre en palma natural y cómodo para trabajar muchas horas sin forzar la muñeca.
  • Conectividad multiinalámbrica realmente útil: poder conectarlo a la vez vía 2,4Ghz y a dos dispositivos Bluetooth y cambiar con un botón simplifica muchísimo los escritorios híbridos.
  • Clic silencioso y perfil de oficina: ideal para entornos donde el ruido importa; los botones principales apenas se oyen y el conjunto transmite esa idea de “herramienta discreta”.
  • Autonomía muy larga con batería recargable: hasta cuatro meses de uso continuo con una sola carga según Trust, adiós a las pilas y bienvenidos los cargadores USB‑C que ya tienes por casa.
  • DPI ajustable con un rango sensato: 800, 1500 y 3200 DPI cubren bien tanto trabajo de precisión como monitores de alta resolución, y el cambio se hace al vuelo con el botón dedicado.
  • Diseño sostenible sin sacrificar sensaciones: 50% de plástico reciclado y aun así una carcasa sólida, sin crujidos ni sensación de ratón “barato”.

A mejorar

  • Solo para diestros: la forma con reposapulgar hace que los zurdos queden completamente fuera, no hay versión ambidiestra equivalente.
  • Sin scroll horizontal ni rueda avanzada: la rueda cumple, pero no hay inclinación ni modos de desplazamiento más sofisticados para hojas de cálculo gigantes.

Conclusión y recomendación

El Trust Niven Comfortable Multi-Wireless Mouse encaja muy bien en lo que le pido a un ratón de oficina moderno: cómodo, silencioso, con buena autonomía y capaz de llevarse bien con varios dispositivos sin montar un circo de receptores y cables. No es un ratón gaming ni pretende serlo, pero en el terreno de la productividad y el teletrabajo se mueve con mucha soltura.

Lo recomendaría especialmente a quien pase muchas horas delante del PC, tenga un escritorio mixto con portátil, sobremesa y quizá una tablet, y valore tanto la comodidad del agarre como el silencio de los clics. Si encajas en ese perfil y buscas algo alrededor de los 20–25 euros que no te obligue a pensar en pilas durante meses, el Trust Niven es una opción muy sólida dentro de la gama de ratones multiinalámbricos para oficina.

Fanáticos del Hardware otorga la medalla de ORO y el sello de RECOMENDADO al Trust Niven.

Agradecemos a Trust la confianza depositada en nosotros al cedernos
Trust Niven para su análisis.

Medalla de Oro Sello Recomendado

Un ratón silencioso, cómodo y fiable, perfecto para largas jornadas de trabajo donde la ergonomía y la discreción marcan la diferencia.

¡Gracias por leer nuestro análisis del Trust Niven! 🙌
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