Intel Arc B390 gana hasta un 12% de rendimiento con Linux 7.2 sin aumentar el consumo

Intel Arc B390 gana hasta un 12% de rendimiento con Linux 7.2 sin aumentar el consumo

Intel continúa mejorando el soporte de la Intel Arc B390 integrada en los procesadores Panther Lake mediante Linux 7.2. Los benchmarks realizados por Phoronix muestran ganancias de rendimiento de hasta un 12% en determinados juegos nativos, sin cambios relevantes en el consumo energético del SoC frente a Linux 7.1.

Las mejoras aparecen tanto en cargas OpenGL como Vulkan y se atribuyen al controlador gráfico Xe incluido en el núcleo. El procesador apenas modifica su rendimiento en otras aplicaciones, lo que indica que el avance se concentra principalmente en la GPU Xe3 y no responde a una aceleración general del sistema.

Linux 7.2 mejora el controlador Xe de la Arc B390

Phoronix comparó Linux 7.1 estable con una versión en desarrollo de Linux 7.2 correspondiente al 17 de julio. Ambas configuraciones utilizaron el mismo MSI Prestige 14 Flip AI+, equipado con un Core Ultra X7 358H y gráficos Arc B390 basados en Xe3, evitando cambios de hardware entre las pruebas.

El sistema mantuvo Ubuntu 26.04 LTS, GNOME 50.1 sobre Wayland y Mesa 26.0.3 durante toda la comparativa. La única modificación relevante fue el núcleo, por lo que las diferencias registradas apuntan directamente a las optimizaciones incorporadas en el controlador Intel Xe de Linux 7.2.

Esta metodología resulta importante porque Mesa contiene los controladores OpenGL y Vulkan utilizados por las aplicaciones, mientras el núcleo gestiona la memoria, la planificación de tareas, la energía y la comunicación con la GPU. Al mantener Mesa sin cambios, las ganancias pueden vincularse al controlador del núcleo y no a una nueva versión del componente de espacio de usuario.

La Arc B390 integra 12 núcleos Xe3 y alcanza hasta 2,5 GHz dentro de determinados procesadores Panther Lake. Su soporte inicial ya funcionaba con Linux 6.18 y Mesa 25.3, aunque Intel recomendaba utilizar versiones más recientes del núcleo, Mesa y los paquetes de firmware para conseguir la compatibilidad más completa con el nuevo hardware.

Intel Arc B390 gana hasta un 12% de rendimiento con Linux 7.2 sin aumentar el consumo

Unvanquished mejora hasta un 12% a 1.920 × 1.200

La mayor diferencia apareció en Unvanquished 0.56.1, un juego gratuito que combina acción en primera persona con elementos de estrategia. A 1.920 × 1.200 píxeles y calidad media, la Arc B390 consiguió alrededor de un 12% más de fotogramas por segundo al pasar de Linux 7.1 a Linux 7.2.

Al elevar los ajustes hasta calidad alta, la ventaja se redujo aproximadamente al 6%, pero continuó siendo suficientemente clara para descartar una simple variación entre ejecuciones. El comportamiento sugiere que el nuevo núcleo elimina una limitación del controlador especialmente visible cuando la carga gráfica es más ligera.

Cuando la calidad aumenta, una mayor parte del tiempo de cada fotograma depende directamente de las unidades de sombreado, texturas y otros recursos físicos de la GPU. Por eso, una optimización del controlador puede representar un porcentaje menor cuando el límite pasa del software a la capacidad de cálculo del propio hardware.

No debe interpretarse el 12% como una mejora universal para todos los juegos. Unvanquished utiliza una versión nativa para Linux y representa una carga diferente a los títulos actuales ejecutados mediante Proton, donde también intervienen DXVK, VKD3D-Proton, el compilador de sombreadores y el propio motor gráfico.

Xonotic registra ganancias cercanas al 7%

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Los resultados de Xonotic mantienen una tendencia parecida. A 1.920 × 1.200 píxeles, Linux 7.2 mejora el rendimiento aproximadamente un 5% con calidad baja, mientras la ventaja sube al 6,7% en ultra y se mantiene alrededor del 6,2% con el ajuste Ultimate.

La consistencia entre distintas calidades indica que el nuevo controlador aporta una mejora menos dependiente de un único escenario que la observada en Unvanquished. También confirma que las optimizaciones benefician a más de un motor gráfico dentro de las cargas nativas probadas.

GravityMark, en cambio, apenas mostró un avance cercano al 1% en su prueba Vulkan con trazado de rayos. La diferencia resulta prácticamente irrelevante, lo que demuestra que Linux 7.2 no aumenta por igual el rendimiento de todas las cargas ni transforma las capacidades físicas de la arquitectura Xe3.

También aparecieron mejoras en GPUScore y determinadas pruebas de DDraceNetwork, aunque algunos resultados continuaron siendo menos favorables. El conjunto apunta a un progreso extendido, pero no uniforme, condicionado por el motor, la interfaz gráfica y el tipo de trabajo enviado a la GPU.

El consumo del SoC permanece prácticamente igual

Una de las conclusiones más interesantes es que el consumo energético apenas cambió entre Linux 7.1 y Linux 7.2. La Arc B390 obtiene más rendimiento en varias pruebas sin necesitar una subida equivalente de potencia, una mejora especialmente valiosa para ordenadores portátiles y futuras consolas con Panther Lake.

Mantener el consumo indica que las ganancias podrían proceder de una mejor utilización de la GPU, menos tiempos de espera o una planificación más eficiente, en lugar de elevar simplemente las frecuencias. Esto debería limitar el impacto sobre la autonomía, aunque cada fabricante podrá aplicar sus propios perfiles térmicos y energéticos.

El resultado tampoco garantiza que todos los equipos mantengan exactamente la misma duración de batería. La pantalla, el procesador, la memoria, el sistema de refrigeración y los límites definidos por cada fabricante siguen influyendo, pero Linux 7.2 no muestra una penalización energética evidente dentro de la plataforma analizada.

Esta mejora tiene especial importancia en dispositivos compactos, donde cada vatio adicional aumenta la temperatura, el ruido y la velocidad de descarga de la batería. Conseguir entre un 5% y un 12% más en algunas cargas sin elevar el consumo representa un avance más útil que una ganancia obtenida mediante mayor potencia sostenida.

Intel Arc B390 gana hasta un 12% de rendimiento con Linux 7.2 sin aumentar el consumo

El rendimiento de CPU apenas cambia

Fuera del apartado gráfico, el salto desde Linux 7.1 produjo pocas diferencias en el rendimiento general del Core Ultra X7 358H. Algunas pruebas de Firefox, compilación o codificación mejoraron ligeramente, mientras otros resultados permanecieron estables o registraron pequeñas regresiones sin una tendencia general clara.

Los ensayos de Stress-NG mostraron avances en cambios de contexto, pero también retrocesos en operaciones futex y actividad de red. El comportamiento general de Panther Lake permanece estable, con la mejora de la Arc B390 como principal novedad práctica de Linux 7.2.

El núcleo estable debería publicarse durante la segunda mitad de agosto de 2026 y está previsto como versión predeterminada de Ubuntu 26.10. Las distribuciones de actualización continua probablemente lo incorporarán antes, mientras que otras podrían mantener Linux 7.1 o versiones anteriores durante más tiempo.

Linux 7.2 no elimina de golpe la distancia que pueda existir frente a Windows ni garantiza mejoras equivalentes en juegos comerciales. Sin embargo, demuestra que el controlador abierto Intel Xe todavía dispone de margen de optimización, permitiendo que la Arc B390 aproveche mejor su arquitectura sin aumentar el consumo.

Vía: TechPowerUp

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