El Apple M5 Ultra ha vuelto a aparecer en Geekbench, esta vez mostrando el rendimiento de su GPU dentro de un Mac Studio con 256 GB de memoria unificada. El sistema ha conseguido 360.019 puntos en Geekbench 7 Metal, ofreciendo una primera referencia independiente del salto gráfico conseguido frente a la generación M3 Ultra.
Una ejecución reciente del M3 Ultra con 512 GB de memoria obtiene 255.009 puntos en la misma prueba, por lo que el nuevo chip consigue aproximadamente un 41,2% más de puntuación. La comparación es directa dentro de Metal, aunque no permite trasladar automáticamente esa diferencia a juegos, renderizado profesional o frente a GPU de NVIDIA y AMD.
El M5 Ultra gana más de 105.000 puntos frente al M3 Ultra
La diferencia absoluta entre ambas ejecuciones alcanza 105.010 puntos, pasando de los 255.009 del M3 Ultra a 360.019 con el nuevo SoC. Al utilizar la misma versión de Geekbench 7 y su prueba Metal, la comparación ofrece una referencia bastante limpia dentro del ecosistema gráfico de Apple.
El resultado procede de un Mac Studio identificado como Mac17,15 con CPU de 36 núcleos y 256 GB de memoria unificada. Geekbench muestra 12 núcleos en uno de sus grupos y otros 24 en el segundo, junto a una frecuencia base registrada de aproximadamente 4,6 GHz.
Hay además una precisión importante respecto a la información original: el M5 Ultra no dispone de una GPU máxima de 40 núcleos. Apple especifica oficialmente versiones de 64 núcleos y hasta 80 núcleos para este chip; los 40 núcleos corresponden al M5 Max. Geekbench no muestra directamente el número de núcleos GPU utilizados en esta ejecución.
Metal mide especialmente bien el entorno gráfico de Apple
Geekbench Metal utiliza la API gráfica propia de Apple, por lo que resulta especialmente útil para comparar distintas generaciones de Apple Silicon bajo una misma pila de software. En este contexto, el salto del 41% indica una mejora importante del rendimiento computacional disponible para cargas compatibles con Metal.
Eso no significa que todas las aplicaciones vayan a ejecutarse un 41% más rápido. Cada carga utiliza de manera diferente sombreadores, memoria, unidades de cálculo y ancho de banda, y determinados programas pueden quedar condicionados por CPU, almacenamiento o partes concretas del motor gráfico.
Las propias subpruebas muestran esa variabilidad. El M5 Ultra alcanza 196.608 puntos en Path Tracer, 350.226 en Particle Physics y 273.097 en Fluid Simulation, mientras otras cargas como Super Resolution llegan a 688.552 puntos.
El M3 Ultra registra respectivamente 168.581, 229.453 y 177.133 puntos en esas tres pruebas, dejando claro que la mejora no mantiene exactamente el mismo porcentaje en todos los tipos de cálculo gráfico.
El salto en Path Tracer es mucho menor que la media global
Path Tracer resulta particularmente interesante porque el M5 Ultra pasa de 168.581 a 196.608 puntos, una mejora cercana al 16,6%, bastante inferior al 41,2% observado en la puntuación Metal completa.
En Particle Physics, en cambio, el nuevo chip pasa de 229.453 a 350.226 puntos, lo que representa un aumento cercano al 52,6%. Fluid Simulation también escala con fuerza, desde 177.133 hasta 273.097 puntos, alrededor de un 54,2%.
Estas diferencias muestran por qué una única puntuación global no describe completamente el comportamiento de una GPU. La arquitectura puede ganar mucho más en determinadas operaciones que en otras, especialmente cuando cambian la paralelización, el acceso a memoria o las unidades especializadas utilizadas.
Para cargas profesionales, este detalle resulta incluso más importante que el promedio. Renderizado, simulación, edición de vídeo e inteligencia artificial no ejercen exactamente el mismo tipo de presión sobre el chip, por lo que el beneficio real dependerá del software empleado.
Compararlo directamente con una RTX o Radeon requiere otras pruebas
El resultado tampoco sirve para afirmar que el M5 Ultra sea más rápido o más lento que una GeForce RTX o Radeon concreta. Metal está diseñado alrededor del ecosistema de Apple y no ofrece una base común directamente comparable con DirectX o las implementaciones habituales utilizadas en Windows.
Pruebas mediante APIs y cargas disponibles en varias plataformas permitirían una comparación mucho más útil. OpenCL, Vulkan cuando resulte aplicable y especialmente aplicaciones profesionales reales pueden mostrar mejor dónde queda el nuevo chip frente a GPUs dedicadas de NVIDIA y AMD.
También hay diferencias arquitectónicas importantes. Apple utiliza memoria unificada compartida entre CPU y GPU, mientras una tarjeta gráfica convencional mantiene su propia VRAM y se comunica con el procesador mediante PCIe, haciendo que determinados tipos de carga respondan de forma distinta incluso con niveles similares de potencia computacional.
El M5 Ultra ofrece oficialmente hasta 512 GB de memoria unificada y 1,2 TB/s de ancho de banda, una capacidad especialmente llamativa para cargas con conjuntos de datos enormes que difícilmente cabrían en la memoria de una GPU de consumo convencional.
Sigue siendo una única ejecución de Geekbench
Pese a la magnitud de la diferencia, 360.019 puntos corresponden todavía a una única ejecución, por lo que pueden aparecer variaciones cuando haya más resultados disponibles. Temperatura, versión de macOS, procesos en segundo plano y comportamiento normal del benchmark pueden modificar ligeramente las puntuaciones.
El dato encaja, no obstante, con la dirección marcada por Apple para esta generación. La compañía anuncia para el M5 Ultra hasta 1,8 veces más rendimiento gráfico que la generación anterior en determinadas cargas, aunque esas cifras oficiales utilizan pruebas y aplicaciones seleccionadas por Apple y no son directamente equivalentes a Geekbench.
Por ahora, la lectura más sólida es bastante concreta: el M5 Ultra consigue un 41,2% más de puntuación que el M3 Ultra en estas dos ejecuciones de Geekbench 7 Metal, pero las propias subpruebas muestran ganancias muy diferentes dependiendo del tipo de carga.
Eso convierte los 360.019 puntos en una señal potente del avance gráfico de Apple Silicon, aunque serán los benchmarks multiplataforma y las aplicaciones profesionales reales los que permitan medir hasta dónde llega el M5 Ultra fuera del entorno específico de Metal.
Vía: NotebookCheck












