Aoostar ha presentado una nueva variante del WTR Max, su NAS compacto de alto rendimiento con 11 bahías de almacenamiento. El modelo original llegó en abril de 2025 con el procesador Ryzen 7 Pro 8845HS, pero ahora la marca introduce una versión más asequible basada en el procesador Intel Core i5-1235U.
El cambio no transforma el concepto del equipo, pero sí ajusta su posicionamiento. El Aoostar WTR Max con Core i5-1235U mantiene la misma base de almacenamiento híbrido, conectividad avanzada y posibilidades de expansión, aunque reduce potencia bruta frente a la variante AMD para ofrecer una entrada algo más barata dentro de la gama.
Una versión Intel para quien no necesita el Ryzen 7 Pro 8845HS
La diferencia principal está en el procesador. El modelo original utiliza el Ryzen 7 Pro 8845HS, un chip de la familia Hawk Point con bastante más margen para cargas exigentes, virtualización, contenedores o usos híbridos entre NAS y mini PC. La nueva versión apuesta por el Core i5-1235U, más modesto y eficiente.
Ese cambio tiene sentido para usuarios que no van a exprimir el equipo como estación de trabajo doméstica. En un NAS, muchas tareas dependen más de la red, el almacenamiento, la RAM disponible o la configuración del sistema que de tener siempre el procesador más potente de la gama.
La rebaja tampoco es enorme, pero existe. El Aoostar WTR Max barebone con Ryzen 7 Pro 8845HS cuesta 659$ (~567€), mientras que la nueva variante barebone con Core i5-1235U baja hasta 559$ (~481€). Son unos 100$ de diferencia, suficientes si el uso previsto no requiere tanta CPU.
Menos memoria máxima, pero la misma base de NAS avanzado
La segunda diferencia importante está en la memoria. La variante con procesador AMD incluye dos ranuras SO-DIMM compatibles oficialmente con hasta 128 GB de memoria DDR5-5600, mientras que el modelo con procesador Intel se queda en hasta 96 GB de memoria DDR5-4800.
En la práctica, esa reducción no debería ser crítica para un uso NAS convencional, incluso con varias aplicaciones, copias de seguridad o servicios domésticos. Donde sí puede pesar más es en escenarios de virtualización intensiva, laboratorios domésticos, múltiples máquinas virtuales o cargas donde cada gigabyte extra marca diferencia.
Aun así, el soporte para memoria ECC mantiene al WTR Max en una zona muy interesante para almacenamiento serio. En equipos orientados a datos, la corrección de errores en memoria puede ser más relevante que perseguir la frecuencia más alta, sobre todo si el sistema va a funcionar muchas horas con discos y servicios activos.
OCuLink, USB4 y una conectividad poco común en un NAS compacto
El Aoostar WTR Max conserva una conectividad muy agresiva para su formato. La presencia de puerto OCuLink es especialmente relevante, porque permite conectar una GPU externa con menor penalización que muchas soluciones basadas en USB, convirtiendo el NAS en un mini PC bastante más flexible.
El equipo mantiene esta conectividad principal:
- 1 × puerto USB4
- 1 × puerto OCuLink
- 1 × puerto Ethernet 10G
- 1 × puerto Ethernet 2.5G
- Salidas para triple pantalla
- Pantalla integrada para información del sistema
La combinación de red 10G, puerto OCuLink y USB4 coloca al WTR Max por encima de muchos NAS domésticos tradicionales. No es solo una caja para discos: puede actuar como servidor multimedia, laboratorio local, nodo de copias, mini PC de escritorio o incluso equipo gaming con una GPU externa adecuada.
Once bahías entre SSD PCIe y unidades SATA
El apartado de almacenamiento sigue siendo el gran argumento del dispositivo. El Aoostar WTR Max integra cinco ranuras M.2 para SSD PCIe y seis bahías SATA, lo que permite combinar unidades rápidas para caché, máquinas virtuales o aplicaciones con discos duros de alta capacidad para almacenamiento masivo.
Esa mezcla lo hace más flexible que un NAS centrado solo en discos SATA. Los SSD PCIe pueden acelerar cargas concretas, mientras que las bahías SATA mantienen el coste por terabyte bajo control. Para usuarios avanzados, esa arquitectura abre la puerta a configuraciones híbridas bastante completas.
También es relevante la posibilidad de ampliar aún más el almacenamiento mediante placas basadas en OCuLink. No será una necesidad para todos, pero encaja con el perfil del WTR Max: un equipo pensado para quien quiere experimentar, crecer con el tiempo y no quedarse encerrado en una configuración cerrada.
Refrigeración de cuatro ventiladores y pantalla integrada
Aoostar destaca un sistema de refrigeración con cuatro ventiladores, pensado para mantener bajo control los componentes internos durante cargas pesadas. En un NAS con tantas unidades, varios SSD PCIe y posibilidad de expansión externa, la refrigeración no es un detalle secundario, sino una parte clave de la estabilidad sostenida.
La pantalla integrada también aporta valor práctico, porque permite consultar información básica del sistema de un vistazo sin entrar al panel de administración. En equipos de este tipo, ver temperaturas, estado general o actividad del sistema puede ahorrar tiempo, especialmente cuando el NAS funciona como servidor permanente.
Un NAS híbrido que apunta más allá del almacenamiento
La nueva variante con Core i5-1235U no convierte al Aoostar WTR Max en un producto radicalmente distinto, pero sí amplía su público potencial. Quien quiera la máxima potencia seguirá mirando al modelo con Ryzen 7 Pro 8845HS, especialmente para cargas pesadas o uso intensivo como mini PC.
Para el resto, el modelo Intel puede ser suficiente si el objetivo es montar un NAS potente, flexible y con margen de expansión. Sus 11 bahías, la red 10G, el puerto OCuLink, el soporte ECC y la posibilidad de usar GPU externa lo sitúan en una categoría bastante especial dentro del almacenamiento doméstico avanzado.
Vía: NotebookCheck











