Un estudio de RTINGS ha identificado píxeles muertos y deterioro en los bordes de 14 de los 16 televisores WOLED incluidos en sus pruebas aceleradas de durabilidad. Los dispositivos, equipados con paneles de LG Display y comercializados entre 2020 y 2023, acumularon aproximadamente 18.000 horas de funcionamiento, equivalentes a unos diez años de uso doméstico habitual en Estados Unidos.
Los resultados, publicados el 5 de noviembre de 2026, revelan un problema diferente del conocido quemado de imagen o burn-in. El deterioro afecta principalmente a los bordes del panel y no parece depender del contenido reproducido. Sin embargo, el tamaño reducido de la muestra impide extrapolar directamente estos resultados a todos los televisores WOLED del mercado.
Los paneles WOLED antiguos presentan los casos más graves
RTINGS denomina edge rot al deterioro caracterizado por píxeles muertos, agrupaciones de píxeles defectuosos y daños visibles que aparecen principalmente en los bordes de la pantalla. Su gravedad varía considerablemente: algunos televisores presentan pequeños defectos difíciles de apreciar, mientras que otros muestran franjas deterioradas que afectan a la uniformidad de imagen.
Los resultados más preocupantes corresponden a los paneles WBC, utilizados en modelos comercializados entre 2020 y 2022. Nueve de las diez unidades examinadas desarrollaron algún grado de deterioro, cinco de ellas clasificado como grave. La única excepción fue el LG A2 de 2022, que terminó las pruebas sin presentar este problema.
Los paneles WBE, una generación posterior que utiliza deuterio en su capa emisora, obtuvieron resultados algo mejores en cuanto a gravedad, aunque cinco de seis televisores también mostraron defectos. Solo el LG G3 de 2023 permaneció libre de píxeles muertos. La distribución completa permite apreciar las diferencias:
| Tecnología de panel | Unidades afectadas | Casos graves |
|---|---|---|
| WOLED WBC | 9 de 10 | 5 |
| WOLED WBE | 5 de 6 | 1 |
| QD-OLED | 0 de 3 | 0 |
El deterioro de los bordes no funciona como el quemado de imagen
El burn-in aparece cuando determinadas zonas del panel OLED envejecen de manera desigual, generalmente por reproducir elementos estáticos durante periodos prolongados. El deterioro observado por RTINGS responde a un patrón diferente, concentrado alrededor del perímetro de la pantalla y sin una relación aparente con los contenidos visualizados.
Los investigadores consideran que la contaminación durante la fabricación o determinados defectos en la encapsulación del panel podrían explicar parte de los daños. Esta barrera protectora impide que agentes externos, especialmente la humedad, alcancen los materiales orgánicos. Su degradación podría provocar fallos localizados, aunque RTINGS reconoce que confirmar las causas exigiría análisis microscópicos especializados.
Otra distinción importante es la diferencia entre las horas acumuladas de funcionamiento y el envejecimiento natural del panel. RTINGS considera posible que ambos factores influyan de manera diferente según el tipo de deterioro. Por tanto, las 18.000 horas de la prueba no permiten predecir exactamente cuándo podrían aparecer defectos en un televisor utilizado en condiciones domésticas.
Los tres QD-OLED examinados no presentan píxeles muertos
El comportamiento de los televisores QD-OLED de Samsung Display fue diferente. Ninguno de los tres modelos examinados —Samsung S95B, Samsung S95C y Sony A95K— desarrolló píxeles muertos ni deterioro de los bordes. No obstante, sí presentaron quemado de imagen como consecuencia de las condiciones exigentes de las pruebas.
RTINGS advierte de que tres unidades son insuficientes para concluir que los paneles QD-OLED son inmunes. Además, esta tecnología lleva menos años comercializada, por lo que todavía dispone de un historial de envejecimiento más limitado. Las diferencias observadas podrían estar relacionadas con sus procesos de fabricación y encapsulación, pero no constituyen una demostración definitiva.
Samsung Display atribuye la resistencia de sus paneles a su tecnología de encapsulación de película fina, diseñada para impedir la entrada de humedad. Se trata de una explicación del fabricante, mientras que RTINGS todavía no ha identificado de forma concluyente los mecanismos responsables de los defectos encontrados en los WOLED.
LG reconoce el fenómeno, pero cuestiona su aparición durante el uso normal
En declaraciones facilitadas a RTINGS, LG Electronics y LG Display reconocieron conocer el fenómeno, aunque aseguraron que puede aparecer en un número muy reducido de productos sometidos durante periodos prolongados a temperaturas elevadas, humedad u otras condiciones ambientales exigentes. Ambas compañías sostienen que no debería producirse durante un uso doméstico normal.
Sin embargo, dos empleados de RTINGS también detectaron un deterioro considerable en sus propios LG GX y LG C1, utilizados en sus viviendas. Estos casos refuerzan la necesidad de investigar el problema fuera del laboratorio, aunque tampoco permiten determinar su frecuencia real entre los consumidores.
Los televisores fabricados desde 2024 todavía están pendientes de evaluación
Una limitación fundamental del estudio es que no incluye televisores fabricados a partir de 2024. El LG G3 fue el único WOLED de 2023 examinado y terminó sin deterioro en los bordes, un resultado favorable que, por sí solo, no demuestra que las generaciones posteriores hayan eliminado el problema.
RTINGS señala que existen indicios de mejoras importantes en los procesos de fabricación más recientes, pero mantiene una valoración de fiabilidad ligeramente inferior para los WOLED frente a los QD-OLED. Las nuevas pruebas Longevity 3.0, que incluyen modelos de 2025 y 2026 con paneles RGB Tandem, permitirán comprobar si estas modificaciones han tenido efectos duraderos.
Pese a los resultados, RTINGS continúa considerando los televisores OLED una buena elección en fiabilidad general, destacando que registraron menos averías completas que los LCD en sus pruebas, al margen del quemado de imagen. La investigación identifica un riesgo específico en generaciones anteriores, pero no demuestra que afecte por igual a los modelos actuales ni permite establecer su incidencia comercial.
Vía: TechPowerUp











