La firma israelí de ciberseguridad Lava ha identificado 32 aceleradoras NVIDIA Blackwell Ultra B300 a través de sistemas de monitorización asociados a la red de China Telecom, una operadora estatal china. El hallazgo resulta especialmente relevante porque estas GPU están sometidas a restricciones estadounidenses de exportación, destinadas a limitar el acceso de determinadas empresas chinas al hardware más avanzado para inteligencia artificial.
La investigación, publicada originalmente por Lava y recogida por The Information, revela que los dispositivos fueron detectados mediante herramientas de supervisión accesibles públicamente. Sin embargo, los investigadores no han podido determinar la ubicación física exacta de las 32 B300 ni cómo llegaron a esa infraestructura, por lo que su identificación no demuestra por sí sola una operación de contrabando.
Lava detecta 32 NVIDIA B300 mediante sistemas de monitorización expuestos
El descubrimiento fue posible gracias a NVIDIA Data Center GPU Manager (DCGM) Exporter, una herramienta utilizada para supervisar el funcionamiento de las GPU instaladas en servidores. Este software permite consultar información relacionada con el consumo energético, las temperaturas, la utilización del procesador y diferentes parámetros operativos.
Según Lava, algunos administradores habían dejado accesibles estos sistemas desde Internet sin autenticación, permitiendo consultar datos que normalmente deberían permanecer dentro de las redes privadas de los centros de datos.
La información expuesta incluía el modelo exacto de cada GPU y sus identificadores únicos (UUID). De esta manera, los investigadores pudieron reconocer las 32 aceleradoras Blackwell Ultra B300 y asociar sus registros a direcciones IP geolocalizadas en China.
No obstante, una dirección IP no identifica necesariamente la ubicación física del hardware. El tráfico puede atravesar servidores intermedios, túneles o redes privadas, por lo que las GPU podrían encontrarse en otro país y seguir apareciendo vinculadas a una infraestructura china.
La investigación tampoco permite determinar quién compró originalmente las aceleradoras, quién las administra o si se han incumplido las restricciones de exportación. Esas cuestiones requerirían información adicional sobre la cadena de suministro y la ubicación de los servidores.
Blackwell Ultra B300 ofrece hasta 288 GB de memoria HBM3E
La NVIDIA B300 pertenece a la generación Blackwell Ultra, diseñada para centros de datos que necesitan ejecutar modelos avanzados de inteligencia artificial. Su arquitectura ofrece hasta 288 GB de memoria HBM3E y un ancho de banda de 8 TB/s, aunque la capacidad y las prestaciones concretas varían según la configuración.
Frente a la generación Blackwell anterior, Blackwell Ultra incrementa aproximadamente un 50% la capacidad de memoria y la potencia de cálculo FP4. Estas mejoras están orientadas especialmente a las tareas de inferencia y razonamiento de los modelos de lenguaje de gran tamaño.
La elevada capacidad de HBM3E permite mantener más parámetros y datos temporales del modelo cerca de las unidades de cálculo, reduciendo la necesidad de recurrir a otros niveles de memoria. Esto resulta importante en aplicaciones que trabajan con contextos extensos y numerosas solicitudes simultáneas.
Precisamente por estas prestaciones, las B300 se encuentran entre los aceleradores cuyo suministro a China está sujeto a controles estadounidenses especialmente estrictos. Su disponibilidad depende de autorizaciones y condiciones regulatorias que no afectan de la misma manera a todos los productos de NVIDIA.
La investigación identificó miles de GPU en redes vinculadas a China
Las 32 B300 forman parte de un estudio mucho más amplio. Lava analizó más de 12.000 GPU NVIDIA mediante sistemas de monitorización expuestos, distribuidos entre más de 2.000 direcciones IP públicas y asociados a cerca de 300 organizaciones.
En las direcciones geolocalizadas en China, los investigadores identificaron 4.724 GPU NVIDIA de distintas generaciones. Dentro de ese conjunto, localizaron 374 unidades correspondientes a cuatro modelos Blackwell, aunque no todos están sujetos a las mismas restricciones comerciales.
| Modelo identificado | GPU detectadas |
|---|---|
| NVIDIA B300 SXM6 | 32 |
| RTX PRO 6000 Blackwell Server Edition | 78 |
| RTX PRO 5000 Blackwell 72 GB | 112 |
| GeForce RTX 5090 | 152 |
| Total | 374 |
Según el análisis preliminar, aproximadamente el 86% de estas 374 GPU aparecía en configuraciones de ocho unidades, una distribución habitual en servidores destinados a tareas de cálculo intensivo.
El estudio también detectó 1.156 GeForce RTX 4090 y 160 RTX 4090D en direcciones asociadas a China. Estos resultados reflejan la diversidad del hardware utilizado en infraestructuras de cálculo, aunque no permiten establecer cuántas unidades se encuentran realmente dentro del país.
NVIDIA considera que el contrabando representa una parte mínima del mercado
Preguntada por Tom’s Hardware, NVIDIA restó importancia al impacto del contrabando de aceleradoras avanzadas. Un portavoz señaló que los productos estadounidenses desviados ilegalmente representan menos del 0,5% en determinados casos judiciales recientes, una proporción que considera reducida frente al volumen de capacidad de cálculo existente.
La compañía también recordó que hay decenas de millones de GPU funcionando en países donde su distribución está autorizada. Desde su perspectiva, los controles de exportación y las actuaciones de las autoridades limitan considerablemente las operaciones ilegales.
Sin embargo, esa estimación no permite determinar cuántas B300 podrían haber llegado a China por canales no autorizados. La investigación de Lava tampoco ofrece una cifra representativa del total de aceleradoras presentes en el país, puesto que únicamente examina sistemas cuya información estaba expuesta.
El hallazgo pone de manifiesto otro problema independiente de las restricciones comerciales: la seguridad de las herramientas de monitorización utilizadas en centros de datos. Los registros de DCGM Exporter pueden revelar información sobre el hardware instalado, su actividad e incluso detalles útiles para identificar posibles objetivos de ataques.
Durante sus investigaciones, Lava también descubrió la vulnerabilidad CVE-2026-47483, relacionada con determinados mecanismos de diagnóstico de DCGM Exporter. NVIDIA abordó el problema en una actualización del software, mientras los investigadores recomiendan limitar el acceso a estas herramientas y evitar su exposición pública.
Por ahora, lo confirmado es la detección remota de 32 B300 mediante direcciones IP vinculadas a China, no su ubicación física ni una infracción demostrada de las restricciones estadounidenses. El caso ilustra tanto las dificultades para controlar la distribución internacional del hardware de IA como los riesgos de dejar accesibles herramientas que revelan la infraestructura interna de los centros de datos.
Vía: Wccftech










