AMD EPYC 9996 con 256 núcleos supera en 2,37× al Xeon 6980P y mejora un 78% frente a la generación anterior

AMD ha publicado los primeros resultados oficiales de rendimiento de sus procesadores para servidores EPYC 9006 “Venice”, encabezados por el EPYC 9996 con 256 núcleos y 512 hilos Zen 6. En SPECrate 2026 Integer, la compañía asegura que su nuevo buque insignia alcanza 2,37 veces el rendimiento del Intel Xeon 6980P y 2,24 veces el de una plataforma NVIDIA Vera.

La comparación generacional resulta igualmente significativa: según AMD, el EPYC 9996 rinde alrededor de un 78% más que el EPYC 9965 de 192 núcleos. El incremento no puede atribuirse únicamente al mayor número de núcleos, ya que Venice combina Zen 6 con un subsistema de memoria considerablemente más rápido, hasta 1 TB de caché L3, PCIe 6.0 y cambios de plataforma destinados precisamente a mantener alimentados cientos de núcleos trabajando simultáneamente.

El EPYC 9996 alcanza 256 núcleos, 512 hilos y 1 TB de caché L3

AMD EPYC 9996 con 256 núcleos supera en 2,37× al Xeon 6980P y mejora un 78% frente a la generación anterior

El EPYC 9996 representa el extremo de densidad de Venice con 256 núcleos, 512 hilos, 2,55 GHz de frecuencia base y hasta 4,1 GHz en Boost. AMD especifica además 1.024 MB de caché L3 y una potencia predeterminada de CPU de 600W.

La cifra de núcleos resulta especialmente importante en SPECrate Integer porque la prueba está diseñada para medir throughput ejecutando múltiples copias de las cargas simultáneamente. Esto favorece procesadores capaces de mantener cientos de hilos ocupados y convierte el resultado en una buena referencia para servidores altamente paralelos, pero no en una medida directa del rendimiento de una aplicación individual.

Por ello, el 2,37× frente al Xeon 6980P de 128 núcleos y el 2,24× frente a Vera de 88 núcleos deben interpretarse como rendimiento agregado de plataforma. No significa que un núcleo Zen 6 sea más de dos veces más rápido ni que cualquier workload empresarial vaya a reproducir esas diferencias.

El salto del 78% frente al EPYC 9965 va más allá de añadir núcleos

AMD EPYC 9996 con 256 núcleos supera en 2,37× al Xeon 6980P y mejora un 78% frente a la generación anterior

La comparación más limpia dentro de los datos publicados por AMD enfrenta al EPYC 9996 de 256 núcleos con el EPYC 9965 de 192 núcleos de la generación anterior, donde Venice obtiene aproximadamente un 78% más de rendimiento en SPECrate 2026 Integer.

El aumento de núcleos explica una parte importante, pero el incremento de rendimiento supera claramente el crecimiento del paralelismo físico. Ahí entran en juego Zen 6, las frecuencias efectivas bajo carga, la jerarquía de caché y, sobre todo, la capacidad de alimentar a una cantidad mucho mayor de núcleos sin que memoria e interconexión se conviertan inmediatamente en el cuello de botella.

El EPYC 9996 dispone de 16 canales DDR5 con soporte para RDIMM a 8.000 MT/s y MRDIMM de hasta 12.800 MT/s, alcanzando un ancho de banda teórico por socket de hasta 1.638 GB/s con estas últimas.

Ese ancho de banda resulta esencial en una CPU de 256 núcleos. Duplicar o ampliar el número de unidades de ejecución sin aumentar suficientemente el suministro de datos provoca rendimientos decrecientes, especialmente en bases de datos, simulación científica, analítica y otras cargas donde cientos de hilos acceden constantemente a memoria.

Venice también estrena PCIe 6.0 y mantiene 600W en el modelo de 256 núcleos

AMD EPYC 9996 con 256 núcleos supera en 2,37× al Xeon 6980P y mejora un 78% frente a la generación anterior

La plataforma ofrece 96 líneas PCIe 6.0, 16 canales de memoria y hasta 1 TB de caché L3 en el EPYC 9996. AMD posiciona Venice para cloud, HPC, bases de datos, virtualización e infraestructura destinada a respaldar cargas de IA.

PCIe 6.0 resulta especialmente relevante en servidores de IA porque duplica nuevamente el ancho de banda por línea frente a PCIe 5.0, aumentando el margen disponible para GPU, aceleradoras, almacenamiento NVMe y adaptadores de red de alta velocidad.

El coste está en una potencia predeterminada de 600W para el EPYC 9996, por lo que sus cifras absolutas de throughput no bastan para establecer automáticamente una ventaja en eficiencia. Para valorar el coste real del servidor, deben incluirse CPU, memoria, refrigeración, alimentación y el número de sistemas necesarios para ejecutar una determinada carga.

AMD también reclama un 20% más de rendimiento por núcleo frente a NVIDIA Vera

AMD EPYC 9996 con 256 núcleos supera en 2,37× al Xeon 6980P y mejora un 78% frente a la generación anterior

AMD ha publicado otra comparación destinada a separar densidad y rendimiento por núcleo. Utilizando una configuración Venice de 96 núcleos frente a los 88 núcleos de NVIDIA Vera, la compañía estima aproximadamente 1,2 veces el rendimiento por núcleo en SPECrate 2026 Integer.

Esta prueba resulta conceptualmente más interesante que enfrentar directamente 256 núcleos contra 88 porque reduce el enorme desequilibrio de paralelismo y permite observar mejor cuánto aporta cada núcleo. Sin embargo, sigue tratándose de resultados proporcionados o estimados por AMD y no de una comparación independiente.

Además, los diferentes gráficos publicados por la compañía no utilizan siempre exactamente la misma metodología. Tom’s Hardware señala que algunas comparaciones contra Vera mezclan resultados procedentes de diferentes fuentes y versiones de GCC, incluyendo GCC 16.1 frente a cifras obtenidas con GCC 15.2.

Ese detalle importa porque un cambio de compilador puede modificar tanto la generación de código como las optimizaciones disponibles para una arquitectura nueva. Por ello, diferencias relativamente pequeñas entre plataformas deben analizarse con más cautela que los grandes saltos observados en throughput total.

En ancho de banda de memoria, el Venice de 96 núcleos supera a Vera alrededor de un 18%

AMD también recurrió a datos de STREAM para comparar el subsistema de memoria. Utilizando un EPYC 9996 limitado a 96 núcleos y configurado con un presupuesto de 600W, la compañía sitúa su rendimiento alrededor de un 18% por encima de NVIDIA Vera y aproximadamente un 8% por delante por núcleo.

Este resultado tiene bastante importancia para Venice porque los 256 núcleos solo pueden escalar correctamente si la plataforma incrementa también el movimiento de datos. El soporte para 16 canales y MRDIMM a 12.800 MT/s no es un añadido secundario, sino una parte fundamental de la estrategia de densidad de AMD.

La misma lógica afecta a cargas de IA. Aunque EPYC no pretende sustituir a una GPU en entrenamiento o inferencia masivamente paralela, CPU, almacenamiento, redes y aceleradoras necesitan intercambiar enormes volúmenes de datos, de modo que ancho de banda de memoria y PCIe pueden limitar el rendimiento global incluso cuando la GPU conserva margen de cálculo.

AMD llega hasta 3,13× frente al Xeon 6980P en determinadas cargas HPC

El nuevo material de AMD amplía las pruebas más allá de SPEC. Frente al Intel Xeon 6980P, la compañía declara ventajas de entre 1,8× y 3,13× en simulación molecular, modelado de materiales y predicción meteorológica.

En cargas empresariales y cloud-native como Java, OpenSSL, MongoDB, Redis, NGINX y procesamiento transaccional, AMD habla de diferencias entre 2,4× y 3,7× dependiendo de la prueba y configuración utilizada.

Estos números ilustran el objetivo de Venice, pero no deben tratarse como una ventaja universal del 2× o 3×. Algunas aplicaciones escalan casi linealmente con núcleos adicionales, mientras otras están limitadas por latencia, memoria, sincronización, almacenamiento o partes seriales del código.

256 núcleos también pueden elevar considerablemente el coste de las licencias

La densidad tiene otra consecuencia menos visible que los benchmarks. Numeroso software empresarial se licencia por núcleo, socket o capacidad asignada, por lo que consolidar varios servidores antiguos en una única máquina de 256 núcleos no garantiza automáticamente una reducción proporcional del coste total.

La virtualización y los contenedores sí pueden beneficiarse especialmente de esta densidad cuando un único socket permite alojar más máquinas virtuales o servicios manteniendo recursos físicamente separados, reduciendo espacio de rack, número de placas base, interfaces de red y otros componentes duplicados.

Por ello, la métrica decisiva para los centros de datos terminará siendo rendimiento útil por rack, por vatio y por coste total de propiedad, no únicamente el resultado máximo de un benchmark.

AMD afirma también que los EPYC 9006 Venice ya están en producción, con plataformas de los principales OEM previstas y despliegues de proveedores cloud comenzando durante este año.

Los primeros datos sitúan al EPYC 9996 como una CPU extremadamente orientada al throughput: 256 núcleos, 512 hilos, 1 TB de caché L3, 16 canales DDR5 y PCIe 6.0. El 78% de mejora frente al EPYC 9965 muestra que Venice aporta bastante más que una simple ampliación del número de núcleos, pero serán las pruebas independientes las que determinen cuánto de esa ventaja se mantiene en bases de datos, virtualización, compilación, HPC e infraestructura real de IA.

Vía: Guru3D

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