MSI ha presentado el MEG EM9, un banco de pruebas abierto pensado para usuarios que cambian componentes con frecuencia, realizan benchmarks o necesitan diagnosticar hardware sin desmontar continuamente una torre convencional. Su estructura deja placa base, procesador, tarjeta gráfica y refrigeración completamente accesibles desde la parte superior.
El planteamiento busca eliminar buena parte de las restricciones físicas propias de una caja cerrada. El MEG EM9 admite placas desde mini-ITX hasta eATX de 280 × 305 mm, integra espacio interno para una fuente ATX de hasta 200 mm y permite instalar radiadores de refrigeración líquida de hasta 420 mm.
El formato abierto facilita cambiar CPU, GPU y memoria constantemente
La principal ventaja del MEG EM9 aparece en escenarios donde el hardware se desmonta varias veces durante una misma jornada. Las ranuras PCIe, módulos de memoria, conectores y sistema de refrigeración quedan directamente accesibles, evitando retirar paneles laterales o trabajar dentro de espacios reducidos.
Esto resulta especialmente útil para análisis de hardware, pruebas de estabilidad, overclocking o diagnóstico de componentes. Cambiar una tarjeta gráfica o un disipador requiere muchas menos operaciones que dentro de una torre convencional, reduciendo el tiempo entre diferentes configuraciones de prueba.
El diseño abierto también elimina buena parte de las limitaciones tradicionales relacionadas con la longitud de la tarjeta gráfica y la altura del disipador de CPU. En lugar de encerrar esos componentes dentro de un volumen determinado, MSI coloca el hardware principal sobre la estructura.
La contrapartida es igualmente evidente. Los componentes quedan más expuestos al polvo, golpes accidentales y contacto directo, mientras desaparece buena parte del aislamiento acústico proporcionado por los paneles de una caja cerrada. Es un producto claramente orientado a un entorno de pruebas y no a ocultar el hardware debajo del escritorio.
Admite eATX y radiadores de hasta 420 mm
MSI permite instalar placas mini-ITX, micro-ATX, ATX y eATX, estableciendo en este último caso unas dimensiones máximas de 280 × 305 mm. Esto cubre la mayoría de plataformas domésticas y muchas placas de gama entusiasta utilizadas precisamente en pruebas de procesadores o tarjetas gráficas.
La refrigeración admite un ventilador superior de 120 o 140 mm y radiadores de hasta 420 mm, proporcionando margen suficiente para circuitos de refrigeración líquida de gran tamaño. En un banco abierto, además, el aire caliente generado por CPU y GPU no queda atrapado dentro de una cámara cerrada.
El almacenamiento físico es bastante más sencillo. La estructura incluye dos bahías para unidades de 2,5 pulgadas, mientras los SSD M.2 dependerán directamente de las ranuras disponibles en la placa base instalada.
La fuente ATX queda alojada dentro de la propia estructura
Aunque el hardware principal permanece expuesto, MSI sí reserva una zona interior para la alimentación. El MEG EM9 acepta fuentes ATX de hasta 200 mm de longitud, permitiendo utilizar modelos de alta potencia sin colocarlos sueltos junto al banco de pruebas.
La estructura completa mide 336 × 358 × 239 mm, unas dimensiones relativamente compactas teniendo en cuenta que puede albergar placas eATX y grandes sistemas de refrigeración. MSI no ha especificado por ahora el peso total del MEG EM9.
El diseño semiabierto permite además mantener cierta organización de cables alrededor de la fuente y la placa. No busca sustituir una caja tradicional para un montaje doméstico convencional, sino ofrecer una plataforma estable sobre la que montar y desmontar hardware repetidamente.
El precio ronda los 86$ en Taiwán, pero no hay lanzamiento confirmado en Europa
El MSI MEG EM9 aparece actualmente en Taiwán con un precio reportado equivalente a aproximadamente 86$ (~75€), impuestos incluidos. Por ahora, MSI no ha anunciado precio ni disponibilidad oficial para Europa, por lo que esa conversión no debe interpretarse como un futuro PVP para España.
El atractivo está precisamente en su especialización. Compatibilidad eATX, radiadores de 420 mm, fuentes ATX de 200 mm y acceso directo a todos los componentes forman una combinación pensada para laboratorios, reviewers, overclockers y usuarios que modifican constantemente su configuración, aceptando a cambio la menor protección inherente a cualquier banco de pruebas abierto.
Vía: Guru3D













