La encuesta de hardware de Steam correspondiente a julio de 2026 muestra un cambio importante dentro de los ordenadores utilizados por sus participantes. Las tarjetas gráficas con 16 GB de VRAM alcanzaron una cuota del 25,90%, superando por primera vez a los modelos equipados con 8 GB, que descendieron hasta el 25,32%.
Los sistemas con procesadores de 8 núcleos también pasaron al primer puesto con un 27,85%, dejando ligeramente por detrás a los equipos de 6 núcleos, situados en el 27,52%. Ambos cambios reflejan una transición hacia configuraciones más amplias, aunque las diferencias actuales continúan siendo inferiores a un punto porcentual.
Los 16 GB de VRAM subieron 1,40 puntos durante julio
La categoría de 16 GB de memoria gráfica creció 1,40 puntos porcentuales durante julio, pasando desde aproximadamente el 24,50% hasta el 25,90%. Al mismo tiempo, las GPU con 8 GB retrocedieron 0,32 puntos, desde el 25,64% registrado en junio hasta su actual 25,32%.
La diferencia entre ambas categorías queda limitada a 0,58 puntos porcentuales, por lo que todavía no existe una ventaja amplia. Sin embargo, el cambio confirma que los 16 GB ya no constituyen una capacidad reservada únicamente para tarjetas gráficas de gama alta, debido a su expansión hacia modelos más asequibles y generaciones anteriores.
Dentro de esta categoría pueden aparecer tarjetas muy diferentes, incluyendo modelos como las GeForce RTX 5060 Ti de 16 GB, RTX 5070 Ti, Radeon RX 9060 XT de 16 GB, RX 9070 y numerosas GPU anteriores. La encuesta agrupa las capacidades de memoria, pero no permite atribuir el crecimiento a una única arquitectura o fabricante.
Las configuraciones con 12 GB de VRAM representaron el 12,88%, mientras los modelos de 24 GB alcanzaron el 5,43%. Las GPU con 6 GB quedaron en el 5,65% después de perder 0,80 puntos, reforzando la transición gradual hacia capacidades superiores dentro de los ordenadores utilizados para jugar en Steam.
Tener 8 GB no implica automáticamente perder rendimiento
El crecimiento de los 16 GB coincide con la llegada de juegos que pueden consumir más de 8 GB de VRAM al utilizar texturas de máxima calidad, trazado de rayos, resolución elevada o generación de fotogramas. Cuando la memoria disponible resulta insuficiente, el sistema puede recurrir a la RAM mediante PCIe, provocando tirones, cargas tardías de texturas o caídas en los mínimos de FPS.
Sin embargo, una tarjeta de 8 GB no queda automáticamente limitada en todos los juegos. El resultado depende de la resolución, los ajustes, la compresión de texturas, el motor utilizado y la potencia de la propia GPU. Reducir uno o dos niveles las texturas puede evitar problemas sin afectar de forma significativa a la calidad visual.
Tampoco debe interpretarse que una GPU con 16 GB siempre sea más rápida que otra con 8 GB. La arquitectura, el número de unidades de cálculo, el ancho de banda y la potencia disponible continúan determinando el rendimiento principal, mientras la capacidad adicional evita limitaciones cuando la carga supera el espacio disponible.
Los procesadores de 8 núcleos adelantan por poco a los de 6
Los equipos con 8 núcleos físicos aumentaron 0,38 puntos porcentuales hasta alcanzar el 27,85%, convirtiéndose en la configuración más habitual de la encuesta. Los procesadores de 6 núcleos retrocedieron 0,12 puntos hasta el 27,52%, dejando una diferencia de únicamente 0,33 puntos porcentuales.
El crecimiento refleja la popularidad acumulada de procesadores como los AMD Ryzen 7, además de numerosos modelos Intel Core con configuraciones híbridas. Los 8 núcleos proporcionan margen para jugar mientras se ejecutan aplicaciones de voz, navegadores, grabación, retransmisión y servicios en segundo plano.
Los videojuegos continúan dependiendo considerablemente del rendimiento por núcleo, la caché y las latencias, por lo que más núcleos no garantizan automáticamente más FPS. Un procesador moderno de 6 núcleos puede superar a uno antiguo de 8, especialmente cuando la carga principal no consigue utilizar todos los hilos disponibles.
Steam tampoco distingue dentro de esta categoría entre núcleos de rendimiento y eficiencia, algo relevante en los procesadores híbridos de Intel. La cifra describe la configuración detectada por la plataforma, pero no permite comparar directamente la potencia real de arquitecturas, generaciones o límites energéticos diferentes.
Los 16 GB de RAM siguen dominando pese a perder cuota
La memoria principal presenta una evolución distinta. Los ordenadores con 16 GB de RAM conservaron el primer puesto con un 40,97%, aunque perdieron 0,60 puntos porcentuales durante julio. Las configuraciones con 32 GB crecieron 0,14 puntos hasta el 36,93%, manteniéndose cada vez más cerca del grupo dominante.
Los sistemas con 8 GB de RAM aumentaron 0,22 puntos y alcanzaron el 7,98%. Este avance puede estar relacionado con la incorporación de equipos económicos, portátiles o dispositivos con memoria integrada, pero la encuesta no demuestra que el encarecimiento de la DRAM sea directamente responsable del cambio.
La diferencia entre los 16 y 32 GB de RAM permanece en 4,04 puntos, mostrando una transición mucho más avanzada que la observada años atrás. Los 32 GB ofrecen ventajas cuando se combinan juegos exigentes con multitarea, modificaciones, aplicaciones creativas o navegadores que mantienen numerosas pestañas abiertas.
La encuesta de Steam no representa todo el mercado de PC
Steam realiza su encuesta de forma mensual, opcional y anónima, utilizando los equipos de los usuarios que aceptan participar. Los resultados proporcionan una referencia de gran tamaño sobre hardware gaming, pero no equivalen a las ventas mensuales ni representan necesariamente a todos los ordenadores del mercado.
Las variaciones también pueden estar influidas por cambios geográficos, participación de diferentes grupos de usuarios, portátiles nuevos o correcciones en la detección del hardware. Una subida mensual no significa necesariamente que millones de jugadores hayan actualizado simultáneamente sus componentes.
Aun con estas limitaciones, julio deja dos tendencias claras dentro de la muestra: los 16 GB de VRAM han desplazado por un margen reducido a los 8 GB, mientras los procesadores de 8 núcleos han hecho lo mismo frente a los modelos de 6 núcleos. La configuración dominante evoluciona, pero las alternativas anteriores todavía mantienen cuotas prácticamente idénticas.
Vía: Wccftech













