Qualcomm espera que su participación en los componentes del próximo iPhone quede muy por debajo del 20% previsto inicialmente, acelerando la pérdida de ingresos procedentes de los módems 5G suministrados a Apple. Cristiano Amon atribuye el descenso inmediato a limitaciones de suministro y disponibilidad de componentes, dentro de una transición que la compañía ya consideraba inevitable.
El negocio de chips para smartphones generó 5.090 millones de dólares durante el tercer trimestre fiscal de 2026, un 20% menos interanual. Qualcomm pretende compensar esa caída mediante centros de datos, automoción e IoT, con un objetivo de 5.000 millones de dólares en infraestructura de IA durante 2027.
La presencia de Qualcomm en el próximo iPhone caerá más de lo previsto
Amon explicó a Reuters que la cuota de componentes dentro de la próxima generación del iPhone será considerablemente inferior al 20%, porcentaje utilizado anteriormente por Qualcomm para sus previsiones. La empresa espera que el descenso de los ingresos relacionados con Apple comience a hacerse visible durante su cuarto trimestre fiscal.
La reducción responde a dos movimientos simultáneos. Apple continúa ampliando el uso de módems celulares desarrollados internamente, mientras que Qualcomm no tendría capacidad suficiente para conservar siquiera toda la participación residual que esperaba. Por tanto, la caída más rápida no procede exclusivamente de la sustitución tecnológica realizada por Apple, sino también de restricciones dentro de la cadena de suministro.
El deterioro ya aparece en los resultados trimestrales. Los ingresos totales descendieron un 4% hasta 9.950 millones de dólares, mientras que el negocio de smartphones sufrió una contracción mucho mayor. Los fabricantes también estarían desplazando ventas hacia terminales prémium más económicos y modelos de generaciones anteriores, reduciendo el valor medio capturado por Qualcomm.
Los centros de datos deberán reemplazar los ingresos perdidos de Apple
Qualcomm pretende alcanzar 5.000 millones de dólares en ingresos de centros de datos durante el ejercicio fiscal de 2027 y superar los 15.000 millones de dólares en 2029. Amon resumió la estrategia afirmando que la compañía había sustituido, en cierta medida, a Apple por el centro de datos.
El fabricante ya habría comenzado la producción de obleas para dos diseños personalizados destinados a clientes hiperescaladores, cuyos primeros ingresos deberían contabilizarse durante el trimestre de diciembre. También ha completado el tape-out de su primer chip de computación de alto ancho de banda, que combinará procesamiento y memoria dentro de un mismo encapsulado y está previsto para mediados de 2027.
Estas previsiones no equivalen todavía a ventas aseguradas. Qualcomm deberá competir en un mercado dominado por NVIDIA, junto con alternativas desarrolladas por AMD, proveedores de nube y especialistas en aceleradores. Alcanzar los objetivos dependerá de rendimiento por vatio, capacidad de producción, software, memoria disponible y coste total de propiedad, no únicamente de completar el diseño del silicio.
La compañía espera que el crecimiento interanual de los negocios ajenos a smartphones supere el 60% durante 2027, frente al 24% previsto para 2026. Su objetivo más amplio consiste en elevar esos ingresos hasta 40.000 millones de dólares durante 2029, dejando los móviles en aproximadamente un tercio del negocio de chips.
Automoción e IoT ya compensan parte de la caída móvil
La división de automoción alcanzó un récord de 1.588 millones de dólares, creciendo un 61% interanual. IoT avanzó un 9% hasta 1.830 millones de dólares, permitiendo que ambos negocios aumentaran conjuntamente un 28% pese al retroceso experimentado por los smartphones.
Los principales resultados y objetivos quedan organizados así:
- Ingresos de smartphones: 5.086 millones de dólares, un 20% menos
- Ingresos de automoción: 1.588 millones de dólares, un 61% más
- Ingresos de IoT: 1.830 millones de dólares, un 9% más
- Objetivo de centros de datos para 2027: 5.000 millones de dólares
- Objetivo de centros de datos para 2029: más de 15.000 millones de dólares
- Objetivo total ajeno a smartphones para 2029: 40.000 millones de dólares
La automoción ofrece contratos prolongados y una mayor visibilidad que el mercado móvil, porque las plataformas permanecen instaladas durante varios años y cada vehículo puede integrar conectividad, infoentretenimiento, asistencia a la conducción y procesamiento centralizado. Sin embargo, los ciclos de homologación son largos y el crecimiento necesita transformarse en volúmenes sostenidos para reemplazar a un cliente de la escala de Apple.
Qualcomm subirá precios mientras completa la transición
La presión no procede únicamente de la pérdida de cuota en el iPhone. Qualcomm afronta costes superiores de fabricación, memoria y componentes, por lo que aplicará subidas de precios desde el 1 de septiembre de 2026. La compañía reconoce que existirá un desfase temporal entre el incremento de costes y su traslado a los clientes, afectando inicialmente al margen bruto.
Elevar tarifas puede proteger la rentabilidad por chip, pero también aumenta el riesgo de que los fabricantes elijan procesadores anteriores, configuraciones inferiores o alternativas de MediaTek y otros proveedores. El efecto resulta especialmente delicado cuando los precios de la DRAM y otros componentes ya están encareciendo los smartphones completos.
Qualcomm ha preparado con antelación la reducción del negocio de módems de Apple, pero reemplazar ingresos maduros por una división de centros de datos todavía en despliegue implica un riesgo considerable de ejecución. Automoción e IoT proporcionan una base creciente, aunque el resultado definitivo dependerá de que los nuevos aceleradores lleguen a tiempo y consigan clientes capaces de generar los objetivos anunciados para 2027.
Vía: Wccftech










