Sony ha registrado una nueva tecnología de sticks analógicos basada en sensores magnéticos sin contacto, diseñada para mantener una detección precisa durante periodos prolongados de uso. La patente WO2026143037A1, publicada el 2 de julio de 2026, incorpora además mecanismos de estabilización, retorno al centro y control de la rotación.
El documento contempla sensores TMR como una posible implementación, una tecnología caracterizada por su elevada sensibilidad y menor consumo frente a otras alternativas magnéticas. Aunque el diseño podría encajar en un futuro mando de PlayStation 6, la patente no confirma ningún producto comercial ni garantiza su incorporación a la próxima consola.
La detección magnética reduce el desgaste del potenciómetro
Los sticks utilizados habitualmente en mandos de consola miden el movimiento mediante potenciómetros sometidos a contacto físico constante. El roce acumulado puede deteriorar las pistas internas, provocar lecturas incorrectas o generar movimientos involuntarios conocidos como drift, incluso cuando el jugador no está tocando el stick analógico.
La propuesta sustituye ese sistema por una medición magnética sin contacto entre sus componentes, eliminando una de las piezas más expuestas al desgaste. El objetivo consiste en conservar una lectura estable después de miles de movimientos, reduciendo la pérdida gradual de precisión asociada a los potenciómetros mecánicos convencionales.
El cambio no eliminaría cualquier posible avería, porque continuarían existiendo muelles, ejes y superficies móviles sometidas a esfuerzo. Sin embargo, retirar el contacto físico de la medición atacaría directamente una de las principales causas del drift, ofreciendo mayor durabilidad sin depender de zonas muertas amplias para ocultar pequeñas desviaciones.
Los sensores TMR prometen precisión con menor consumo
La patente menciona expresamente la posibilidad de utilizar sensores de magnetorresistencia túnel o TMR para registrar la inclinación. Estos componentes detectan variaciones muy pequeñas del campo magnético, proporcionando una lectura precisa de los movimientos más ligeros sin necesitar que una pieza recorra continuamente una superficie resistiva.
Frente a determinados sensores Hall, los componentes TMR pueden ofrecer mayor sensibilidad y menor consumo energético, dos ventajas relevantes dentro de un mando inalámbrico. Reducir el gasto de los sticks ayudaría a contener el impacto sobre la batería, mientras la mayor resolución cerca del punto central podría mejorar los ajustes finos al apuntar.
El documento presenta TMR como una opción dentro del diseño, no como una especificación definitiva para el próximo DualSense. El elemento realmente protegido combina detección magnética, estabilización estructural y retorno mecánico, por lo que la solución final podría utilizar otra clase de sensor sin abandonar el planteamiento general de la patente.
Las guías internas evitan que el stick gire
El conjunto incorpora salientes que encajan dentro de ranuras específicas, restringiendo la rotación del stick sobre su propio eje. Esta solución evita que parte de la fuerza aplicada por el usuario se pierda mediante movimientos secundarios, concentrándola en inclinar el mecanismo hacia la dirección seleccionada.
La estructura debería proporcionar entradas más consistentes durante cambios rápidos de dirección, especialmente en juegos de disparos, conducción o lucha. Limitar el giro interno también puede reducir holguras alrededor del punto central, donde una desviación mínima altera la precisión de la cámara o del apuntado.
La patente añade una estructura cilíndrica de presión lateral destinada a mantener estable el conjunto durante el movimiento. Este apoyo busca reducir vibraciones, desplazamientos internos o traqueteos, reforzando la estabilidad mecánica después de un uso prolongado sin aumentar excesivamente la resistencia percibida por el jugador.
Los muelles mejoran el regreso al punto neutral
El sistema recurre a un mecanismo de retorno basado en muelles para devolver el stick de forma consistente a su posición neutral. Esta parte continúa siendo necesaria porque un sensor magnético preciso no resolvería por sí solo un mecanismo incapaz de recuperar físicamente el centro después de soltarlo.
La combinación de muelles, guías internas y detección sin contacto busca conseguir un punto neutral más estable y repetible. Esto permitiría reducir errores provocados por pequeñas desviaciones mecánicas, además de facilitar zonas muertas más estrechas sin registrar movimientos involuntarios durante los momentos de reposo.
Mantener una posición central precisa resulta especialmente importante en juegos competitivos, donde los usuarios suelen reducir las zonas muertas para obtener una respuesta más inmediata del stick. Un retorno irregular puede provocar movimientos de cámara constantes, mientras una estructura mejor estabilizada ofrecería mayor control durante entradas muy pequeñas.
DualSense Edge solo permite sustituir el módulo
El DualSense Edge introdujo módulos de stick reemplazables como respuesta parcial al desgaste. Cuando uno comienza a fallar, el usuario puede retirarlo e instalar otro sin sustituir el mando completo, evitando soldaduras o reparaciones complejas dentro del dispositivo.
Sin embargo, los módulos actuales continúan utilizando un sistema basado en potenciómetros tradicionales, por lo que la posibilidad de reemplazarlos no elimina el origen del problema. La solución aparece después del fallo, mientras la nueva patente pretende reducir el desgaste desde el propio diseño del stick.
Cada módulo oficial cuesta 24,99€ en España, de modo que sustituir ambos incrementa notablemente el coste total del mando. Incorporar sticks magnéticos con mayor vida útil podría reducir la necesidad de recambios, aunque también elevaría el precio de fabricación frente a los componentes convencionales utilizados actualmente.
La patente no confirma el mando de PlayStation 6
El diseño encaja con una posible evolución del DualSense, pero registrar una patente no garantiza su comercialización. Las compañías protegen numerosas tecnologías que pueden modificarse, combinarse con otros sistemas o descartarse antes de alcanzar la producción, especialmente cuando PlayStation 6 todavía no ha sido presentada oficialmente.
Tampoco puede asegurarse que todos los elementos descritos aparezcan juntos en un producto final. La compañía podría utilizar la detección magnética sin contacto, pero prescindir de determinadas guías, modificar el mecanismo de retorno o reservar la tecnología para un mando premium similar al DualSense Edge.
La patente demuestra al menos que la compañía estudia una solución más duradera frente al stick drift, uno de los problemas más criticados de los mandos actuales. Si termina incorporándose a la próxima generación, supondría una mejora importante en precisión y vida útil, más relevante que cualquier cambio exclusivamente estético.
Vía: Wccftech










