Kioxia lleva BiCS FLASH a 332 capas para reforzar los SSD empresariales de IA

Kioxia lleva BiCS FLASH a 332 capas para reforzar los SSD empresariales de IA

Kioxia ha iniciado el envío de muestras de sus nuevos chips TLC de 1 Tb basados en BiCS FLASH de 10ª generación, un salto pensado principalmente para SSD empresariales y de centros de datos. La clave está en combinar 332 capas, más densidad y menor consumo para cargas de IA.

La compañía fabricará estos dispositivos en la Kitakami Plant Fab2, en la prefectura japonesa de Iwate, usando equipamiento avanzado para producción NAND. No hablamos todavía de disponibilidad masiva, sino de una fase de muestras que anticipa la próxima generación de SSD de alto rendimiento.

BiCS FLASH sube a 332 capas

El dato técnico más visible es el salto a 332 capas, acompañado por mejoras de densidad lateral. Kioxia asegura que esta combinación permite aumentar la densidad de bits un 59% frente a BiCS FLASH de 8ª generación, una mejora importante para elevar capacidad sin depender solo de chips más grandes.

Ese avance apunta directamente a SSD empresariales de mayor densidad. Más bits por área permiten construir unidades con más capacidad, menos chips o diseños más eficientes, justo lo que necesitan servidores de IA, almacenamiento caliente y plataformas donde cada vatio y cada ranura importan.

La elección de TLC de 1 Tb también es significativa. Kioxia no está empujando aquí QLC como primera carta, sino una memoria de tres bits por celda. TLC sigue ofreciendo un equilibrio más sólido entre rendimiento, resistencia y capacidad para SSD de gama empresarial.

La interfaz NAND alcanza 4,8 Gb/s

La BiCS FLASH de 10ª generación alcanza una velocidad de interfaz NAND de 4,8 Gb/s, un 33% más que la 8ª generación. Ese dato importa porque los SSD modernos no solo necesitan más capacidad; también deben alimentar controladoras cada vez más rápidas sin crear cuellos de botella internos.

En cargas de IA, la velocidad de lectura y movimiento de datos es cada vez más importante. Modelos, datasets, checkpoints y pipelines de entrenamiento pueden castigar mucho el almacenamiento, especialmente cuando muchos aceleradores piden datos al mismo tiempo dentro de un servidor o clúster.

La mejora de interfaz no convierte por sí sola un SSD en revolucionario, pero sí ayuda a construir unidades más competitivas. Cuanto más rápida sea la NAND, más margen tiene el fabricante para diseñar SSD PCIe empresariales con alto rendimiento sostenido y mejor respuesta bajo carga.

CBA y OPS explican parte del salto

Kioxia mantiene dos tecnologías clave ya adoptadas desde la 8ª generación: CMOS directly Bonded to Array, CBA, y On-Pitch Select Gate Drain, OPS. La primera separa la fabricación del CMOS y de la matriz de memoria para optimizar ambos elementos antes de unirlos.

Esa arquitectura permite ajustar mejor lógica y celdas NAND. Fabricar CMOS y array por separado puede mejorar rendimiento, eficiencia y escalabilidad, porque cada parte se produce bajo condiciones más adecuadas. En NAND moderna, el empaquetado interno y la arquitectura pesan tanto como el número de capas.

OPS también juega un papel relevante. Esta técnica permite acortar la línea de bits y reducir la capacitancia de la línea de palabra eliminando agujeros de memoria no utilizados. Traducido: menos carga eléctrica innecesaria, mejor eficiencia y más margen para escalar la estructura.

Menos consumo para centros de datos más densos

Kioxia habla de una mejora de 18% en eficiencia de escritura y 30% en eficiencia de lectura, incluyendo eficiencia durante la transferencia de datos. En centros de datos, estas cifras importan mucho porque el almacenamiento ya no se mide solo por terabytes y rendimiento.

La IA está elevando la presión energética en todos los niveles. GPUs, CPUs, memoria, redes y SSD compiten por el mismo presupuesto térmico y eléctrico, así que una NAND más eficiente puede ayudar a contener consumo en infraestructuras donde el almacenamiento escala por miles de unidades.

La lectura práctica es sencilla. Si un SSD empresarial puede ofrecer más capacidad y rendimiento consumiendo menos por operación, el ahorro se multiplica en racks completos. No es una mejora vistosa para el usuario doméstico, pero sí muy relevante para operadores de nube y empresas.

La estrategia de doble eje evita apostarlo todo a una sola NAND

Kioxia mantiene una estrategia de doble eje con dos líneas diferenciadas. Por un lado, la 9ª generación busca alto rendimiento con menor coste de inversión. Por otro, la 10ª generación apuesta por más capas, más capacidad y mayor rendimiento para productos de gama alta.

Ese enfoque tiene sentido industrial. No todos los SSD necesitan la NAND más avanzada y cara, especialmente cuando muchos mercados siguen priorizando coste por gigabyte, disponibilidad y madurez del proceso. Kioxia puede usar BiCS9 para eficiencia económica y BiCS10 para la gama más exigente.

La jugada también reduce riesgos. Saltar a más capas implica más complejidad de fabricación, validación y rendimiento. Mantener una generación intermedia fuerte permite cubrir la demanda mientras la BiCS FLASH de 10ª generación madura y se prepara para productos finales más ambiciosos.

Los SSD de IA son el objetivo real

La nota técnica no va dirigida al mercado doméstico, sino a SSD empresariales y de centros de datos. La IA necesita almacenamiento capaz de manejar datasets grandes, lecturas intensivas, escrituras frecuentes y cargas mixtas que pueden castigar tanto rendimiento como eficiencia.

Kioxia intenta posicionar esta NAND como base para esa nueva demanda. Más capacidad, interfaz más rápida y menor consumo encajan directamente con servidores de IA, donde el almacenamiento ya no puede ser el componente lento que espera detrás de GPUs cada vez más caras.

También hay un componente competitivo evidente. Samsung, Micron, SK hynix, Solidigm y otros actores están empujando NAND para IA, servidores y SSD de muy alta capacidad. Kioxia necesita demostrar que BiCS FLASH sigue escalando en capas, densidad y eficiencia dentro de esa carrera.

Muestras ahora, productos finales después

El envío de muestras significa que Kioxia ya pone estos chips en manos de validación, pero no implica disponibilidad inmediata en SSD comerciales. Las muestras sirven para comprobar funcionamiento, integración y rendimiento, y las especificaciones podrían cambiar antes de la producción masiva.

Ese matiz es importante porque el salto a 332 capas no llegará de golpe al usuario final. Primero tendrán que aparecer controladoras compatibles, firmware maduro y unidades empresariales validadas para clientes de centros de datos. La NAND es solo una parte del SSD final.

Aun así, el movimiento marca una dirección clara. Kioxia prepara una generación BiCS FLASH más densa y eficiente para una etapa donde la IA está redefiniendo el almacenamiento. La memoria NAND ya no compite solo por precio; compite por alimentar infraestructuras cada vez más hambrientas de datos.

Vía: TechPowerUp

Sobre el autor