Apple ha obtenido una nueva patente de continuación relacionada con algunos de los elementos de diseño más llamativos que podrían inspirar el futuro iPhone 20, esperado para 2027. La información debe leerse como una patente, no como una confirmación cerrada de producto, ya que Apple suele proteger ideas antes de llevarlas al mercado.
El documento describe un iPhone donde los sensores táctiles y algunas capas de pantalla se extienden hacia partes del marco. También contempla zonas sensibles al tacto en la parte trasera. La idea central es convertir superficies normalmente pasivas en zonas de control funcionales, sin depender siempre de botones físicos o de la pantalla principal.
El marco dejaría de ser una pieza pasiva
La patente plantea un chasis formado por una combinación de materiales transparentes y opacos. Entre los primeros aparecen vidrio, plástico, zafiro u otros materiales claros, mientras los segundos podrían incluir metal, cerámica, compuestos de fibra o plástico opaco. Apple busca un marco capaz de integrar pantalla, sensores y controles sin romper la continuidad visual.
El punto más importante está en las zonas transparentes del marco. Ahí, las capas de pantalla podrían extenderse bajo la superficie, mientras los sensores táctiles quedarían colocados tanto bajo áreas transparentes como bajo partes opacas. El resultado sería un iPhone con laterales más inteligentes, capaces de responder a gestos o pulsaciones contextuales.
Esta idea encaja con una ambición antigua de Apple: acercarse a un dispositivo que parezca una pieza continua de vidrio. No se trata solo de estética. Un marco activo permitiría liberar espacio de la pantalla principal, manteniendo controles rápidos sin superponer menús, botones flotantes o interfaces invasivas.
Controles laterales para cámara, volumen y brillo
— Patently Apple (@PatentlyApple) June 17, 2026
El documento menciona usos prácticos para la entrada táctil en los laterales. Entre ellos aparecen controles de cámara, disparador virtual, deslizador, volumen, brillo, color o contraste. La lectura técnica es que Apple podría sustituir parte de los botones físicos por zonas capacitivas configurables, más flexibles según la aplicación.
En cámara, esta solución tendría bastante sentido. Un lateral sensible al tacto podría actuar como disparador, control de zoom o ajuste de exposición sin tapar el visor. El valor estaría en ofrecer controles rápidos sin interrumpir la imagen, algo especialmente útil en fotografía, vídeo o apps creativas.
El riesgo también resulta evidente. Los controles capacitivos deben evitar pulsaciones accidentales, funcionar con fundas y mantener buena respuesta en distintas posiciones de agarre. Apple tendría que equilibrar limpieza de diseño y precisión de uso, porque un lateral táctil mal calibrado puede ser más incómodo que un botón tradicional.
El vidrio continuo apunta al diseño del iPhone 20
Uno de los apartados más llamativos describe una pared frontal transparente y laterales curvados formados por una sola capa de vidrio o un elemento transparente similar. Debajo se extenderían capas de pantalla y sensores táctiles. Esta estructura apunta a un iPhone con continuidad visual entre frontal y laterales, no solo a bordes curvados decorativos.
El concepto encaja con los rumores sobre un iPhone 20 con pantalla curvada en los cuatro lados y botones capacitivos en los bordes. Aun así, no todo lo patentado tiene por qué aparecer en la primera versión. Apple podría introducir una parte del diseño en 2027 y reservar el resto para generaciones posteriores.
La trasera también podría ganar funciones táctiles
La patente también contempla sensores táctiles en secciones de la parte trasera del dispositivo. Esto permitiría que ciertas zonas funcionasen como una especie de panel táctil secundario. La trasera podría servir para gestos rápidos sin tocar la pantalla, algo útil si Apple encuentra una implementación natural y fácil de recordar.
El reto sería justificarlo sin complicar la experiencia. Un panel táctil trasero puede ser potente, pero también invisible para el usuario si no se comunica bien. La clave estaría en asociar gestos simples a funciones claras, como desplazamiento, cámara, accesibilidad o acciones contextuales dentro de apps concretas.
La idea también alcanza a los futuros plegables
El documento no limita esta tecnología a un iPhone convencional. También contempla su aplicación en dispositivos plegables, donde las capas táctiles o de pantalla podrían formarse sobre una superficie plana y después curvarse. Apple parece proteger un lenguaje de diseño válido para móviles tradicionales y futuros plegables.
Esta parte resulta especialmente relevante porque la compañía aún no ha lanzado su primer iPhone plegable. Si Apple adopta laterales activos, pantallas envolventes o sensores integrados en el marco, podría trasladar esas ideas a una familia plegable posterior. La patente sugiere una estrategia de diseño más amplia que un único iPhone de aniversario.
La patente no garantiza una llegada completa en 2027
El valor de la patente está en mostrar hacia dónde mira Apple, no en confirmar una ficha técnica. Muchas ideas registradas nunca llegan intactas al mercado, o lo hacen años después con cambios importantes. El iPhone 20 podría adoptar solo una parte de esta visión, especialmente si el vidrio continuo eleva costes o complica la reparación.
La lectura más prudente es que Apple está preparando terreno para un salto de diseño gradual. Laterales táctiles, botones capacitivos y pantalla curvada en cuatro lados parecen opciones plausibles para 2027. La gran incógnita es cuánto de este iPhone de vidrio continuo llegará realmente al usuario final.
Vía: Wccftech











