AMD ha añadido discretamente dos procesadores a la veterana familia Picasso, basada en arquitectura Zen+, pese a que la compañía ya centra su catálogo principal en generaciones mucho más recientes. Los nuevos Ryzen 3 3100U y Ryzen 5 3501U apuntan a portátiles de entrada y bajo consumo, con configuraciones modestas y gráficos integrados Radeon Vega 8.
El movimiento resulta llamativo porque Ryzen 3000U debutó originalmente en 2019, por lo que hablamos de una plataforma con casi siete años a sus espaldas. Aun así, AMD parece querer cubrir segmentos muy económicos donde el coste, la disponibilidad y el consumo pesan más que la arquitectura más moderna.
Ryzen 3 3100U llega con solo 2 núcleos y 2 hilos
El modelo más básico es el Ryzen 3 3100U, un chip de 2 núcleos y 2 hilos que prescinde de multihilo simultáneo. Su configuración lo sitúa claramente en la gama más baja, pensado para tareas ligeras como navegación, ofimática, reproducción multimedia o equipos educativos de bajo coste.
Este procesador funciona con una frecuencia base de 1,9 GHz y un boost de hasta 3,2 GHz, acompañado por 4 MB de caché L3. El TDP de 15W refuerza su orientación hacia portátiles sencillos, donde la autonomía y el precio del equipo final importan más que el rendimiento sostenido.
Ryzen 5 3501U mantiene 4 núcleos y 8 hilos
El Ryzen 5 3501U se coloca un escalón por encima con 4 núcleos y 8 hilos, una configuración más razonable para multitarea básica. Aunque sigue usando Zen+ y no compite con CPUs actuales en eficiencia o rendimiento por núcleo, ofrece una base más equilibrada para portátiles económicos.
Sus frecuencias se sitúan en 2,1 GHz de base y hasta 3,7 GHz en boost, manteniendo también 4 MB de caché L3 y un TDP de 15W. La presencia de 8 hilos puede marcar una diferencia importante frente al Ryzen 3 3100U, especialmente al trabajar con varias pestañas, aplicaciones ligeras o tareas de oficina en paralelo.
Radeon Vega 8 se mantiene como iGPU compartida
Ambos chips integran Radeon Vega 8, con 8 núcleos gráficos funcionando hasta 1,2 GHz. No hablamos de una iGPU moderna para gaming actual, pero sí de una solución suficiente para escritorio, vídeo, aceleración básica y juegos muy ligeros o antiguos.
Las especificaciones principales quedan mejor separadas por modelo:
Ryzen 3 3100U
- Arquitectura Zen+
- 2 núcleos / 2 hilos
- Frecuencias de 1,9 / 3,2 GHz
- Caché L3 de 4 MB
- TDP de 15W
- Radeon Vega 8 a 1,2 GHz
Ryzen 5 3501U
- Arquitectura Zen+
- 4 núcleos / 8 hilos
- Frecuencias de 2,1 / 3,7 GHz
- Caché L3 de 4 MB
- TDP de 15W
- Radeon Vega 8 a 1,2 GHz
La ficha deja claro que AMD no busca competir aquí con sus Ryzen modernos, sino aprovechar una plataforma ya amortizada para diseños muy baratos. En ese sentido, estos chips pueden tener sentido para fabricantes que necesitan CPUs disponibles, simples y con costes muy ajustados.
Una respuesta económica frente a nuevas plataformas de entrada
El mercado de portátiles básicos vuelve a moverse. Intel también está empujando soluciones de entrada como Wildcat Lake, con una propuesta más moderna en CPU e iGPU. Frente a eso, los nuevos Picasso de AMD parecen una opción más conservadora, apoyada en bajo coste y madurez de fabricación.
La lectura final es clara: los Ryzen 3 3100U y Ryzen 5 3501U no son lanzamientos emocionantes, pero sí reflejan que la gama de entrada sigue siendo importante. Para equipos baratos, educativos o de oficina básica, AMD puede seguir exprimiendo Zen+ si el precio acompaña y los fabricantes encuentran margen suficiente.
Vía: Wccftech












