Samsung estaría reforzando su relación con Elon Musk con un nuevo encargo de alto perfil: la fabricación del chip Neuralink de cuarta generación. Según un informe de medios surcoreanos, la nueva versión del implante se produciría con el proceso de 4 nm de Samsung, dejando a TSMC fuera tras haber participado en la tercera generación.
La información debe tratarse con cautela, porque no hablamos de un anuncio oficial completo por parte de Neuralink o Samsung Foundry. Aun así, el movimiento encajaría con la estrategia reciente de Musk, que ya habría cerrado acuerdos con Samsung para chips de conducción autónoma AI6 y AI6.5, ampliando ahora la colaboración hacia neurotecnología.
Samsung usaría su nodo de 4 nm para priorizar estabilidad
El punto más llamativo es la elección del nodo de 4 nm, en lugar de procesos más recientes. Aunque Neuralink trabaja en un chip extremadamente avanzado por su función, Samsung podría apostar por un nodo más estabilizado para mejorar fiabilidad, rendimiento de fabricación y entregas a tiempo.
En un implante cerebral, la lectura no puede hacerse como en una CPU o GPU de consumo. La prioridad no está solo en reducir nanómetros, sino en garantizar consistencia, seguridad, eficiencia y producción controlada, especialmente cuando el chip debe operar en un entorno biológico y comunicarse con dispositivos externos.
Según el calendario filtrado, Samsung espera fabricar y enviar los primeros chips de prueba en el primer semestre de 2027. La producción en masa podría arrancar a finales de ese mismo año, siempre que las pruebas técnicas, regulatorias y de fabricación avancen sin retrasos importantes.
La cuarta generación permitiría comunicación bidireccional
La gran diferencia frente a generaciones anteriores estaría en la comunicación. Los chips previos de Neuralink se centraban en leer señales cerebrales para enviar órdenes a dispositivos, permitiendo que el usuario controlara interfaces externas mediante actividad neuronal.
La cuarta generación iría un paso más allá. El nuevo chip podría introducir información desde dispositivos hacia el cerebro para activar funciones físicas, abriendo la puerta a usos mucho más complejos que el simple control externo. El ejemplo citado apunta a la posibilidad de simular neuronas para restaurar visión en determinados pacientes.
Ese salto convierte el proyecto en algo bastante más ambicioso. La comunicación bidireccional cerebro-dispositivo exige una precisión extrema, baja latencia y un nivel de validación muy superior, porque el chip no solo interpreta señales, sino que también podría estimular circuitos neuronales de forma controlada.
TSMC quedaría fuera tras la tercera generación
El informe apunta a que TSMC fue la encargada de la producción en masa del chip Neuralink de tercera generación, pero Samsung asumiría ahora el siguiente paso. El cambio resulta significativo porque TSMC sigue siendo la fundición de referencia en nodos avanzados, aunque su capacidad está cada vez más tensionada por la demanda de IA.
La saturación de TSMC puede ser una de las claves. Grandes clientes como NVIDIA están absorbiendo enormes volúmenes de producción, y aunque la compañía ha intentado aumentar capacidad en procesos avanzados, la demanda sigue superando con facilidad la oferta disponible.
Ahí Samsung encuentra una oportunidad. Si puede ofrecer un nodo de 4 nm más maduro, disponibilidad razonable y una relación estratégica más amplia con Musk, Neuralink podría preferir una cadena de suministro menos congestionada frente a pelear por capacidad en TSMC.
Una oportunidad para Samsung Foundry
Para Samsung Foundry, este posible acuerdo tendría valor más allá del volumen inicial. Fabricar el chip Neuralink de cuarta generación reforzaría la imagen de Samsung en proyectos de alto perfil, justo cuando la compañía intenta recuperar confianza en su negocio de fundición.
El contexto es importante. Samsung ha señalado 2028 como una posible ventana para volver a la rentabilidad en foundry, apoyándose en mejoras de rendimientos, más uso de nodos maduros y nuevos pedidos en procesos avanzados. Un cliente como Neuralink no cambiaría por sí solo la división, pero sí puede actuar como escaparate tecnológico.
Además, la apuesta por nodos maduros puede jugar a favor de Samsung. Mientras sus procesos más avanzados todavía necesitan demostrar competitividad sostenida, el 4 nm puede ofrecer una combinación más realista de estabilidad, coste y capacidad, especialmente para chips especializados donde la fiabilidad pesa más que la carrera por el nodo más pequeño.
Musk estrecha lazos con Samsung en chips especializados
La posible relación permanente entre Elon Musk y Samsung también encaja con una lógica de diversificación. Tesla, xAI y Neuralink necesitan chips muy distintos, pero todos dependen de cadenas de suministro capaces de escalar, entregar a tiempo y adaptarse a diseños personalizados.
Para Musk, concentrar parte de esos proyectos en Samsung puede aportar más control negociador. No depender por completo de TSMC reduce la exposición a cuellos de botella, especialmente en un momento donde la IA está tensionando obleas, memoria avanzada y capacidad de empaquetado.
La lectura final es clara: el chip Neuralink de cuarta generación podría convertirse en un acuerdo estratégico para Samsung Foundry y en un salto técnico importante para Neuralink. Si el calendario se cumple, los primeros chips de prueba llegarían en 2027, con una producción en masa que marcaría una nueva etapa en la comunicación cerebro-dispositivo.
Vía: Wccftech










