AYN ha abierto la séptima tanda de reservas de la Thor y la octava tanda de la Odin 3, pero el anuncio llega acompañado de una nueva subida de precios prevista para finales de mes. La compañía aplicará las nuevas tarifas cuando se agote el inventario actual, en un contexto marcado por el encarecimiento de la RAM y el almacenamiento. El problema es que AYN ya acumula varios ajustes de precio en muy poco tiempo.
Las reservas actuales se enviarán en agosto, y las unidades llegarán con almacenamiento UFS 3.1, no con UFS 4.0. Este detalle resulta importante porque la marca ya había rebajado la especificación de almacenamiento en algunos modelos anteriores, mientras subía precios. El usuario no solo se enfrenta a tarifas más altas, sino también a una ficha técnica menos ambiciosa que la planteada inicialmente.
AYN vuelve a tocar precios en plena tensión de componentes
La nueva subida no llega aislada. AYN ya había aumentado los precios de la Thor y la Odin 3 en marzo de 2026, con incrementos de entre 10$ (~9€) y 40$ (~35€) según la variante. Después, en abril, la compañía ajustó también la Thor Max con 16 GB de RAM y 1 TB de almacenamiento. La frecuencia de estos cambios empieza a ser casi tan relevante como la subida en sí.
El argumento de fondo es conocido: RAM y almacenamiento han subido mucho por la presión del mercado. Los fabricantes pequeños, especialmente en consolas Android de nicho, tienen menos margen para absorber costes que marcas de mayor volumen. El encarecimiento de componentes está golpeando con fuerza a dispositivos portátiles que dependen de memoria y almacenamiento rápidos.
Aun así, el caso de AYN resulta delicado por la percepción del comprador. Subir precios puede entenderse si el mercado cambia, pero hacerlo mientras se pasa de UFS 4.0 a UFS 3.1 genera una sensación menos favorable. Pagar más por una consola con almacenamiento más lento es una combinación difícil de vender, incluso si la explicación industrial tiene sentido.
Thor mantiene varias configuraciones con Snapdragon
La AYN Thor sigue siendo la familia más amplia del catálogo afectado, con modelos que van desde una versión Lite con Snapdragon 865 hasta variantes Max con Snapdragon 8 Gen 2. El punto interesante es que la gama cubre varios escalones de precio, RAM y capacidad, pero todos quedan expuestos al nuevo ajuste cuando termine el inventario actual. Quien esté interesado en una Thor tiene ahora una ventana limitada antes de la próxima subida.
Los precios actuales quedan así:
- Thor Lite, con Snapdragon 865, 8 GB de RAM y 128 GB, por 249$ (~216€)
- Thor Base, con Snapdragon 8 Gen 2, 8 GB de RAM y 128 GB, por 319$ (~277€)
- Thor Pro, con Snapdragon 8 Gen 2, 12 GB de RAM y 256 GB, por 399$ (~346€)
- Thor Max, con Snapdragon 8 Gen 2, 16 GB de RAM y 512 GB, por 469$ (~407€)
- Thor Max, con Snapdragon 8 Gen 2, 16 GB de RAM y 1 TB, por 549$ (~476€)
La escalera de precios sigue siendo competitiva frente a otras consolas Android potentes, sobre todo en las versiones con Snapdragon 8 Gen 2. Sin embargo, la incertidumbre sobre la nueva tarifa reduce el margen de decisión. La Thor puede seguir siendo atractiva, pero cada subida estrecha la diferencia frente a alternativas más consolidadas.
Odin 3 también queda afectada por el ajuste
La AYN Odin 3 también entra en esta nueva tanda de reservas, con cuatro configuraciones principales, aunque la versión Ultra aparece sin stock. Esta familia mantiene un perfil muy interesante para emulación avanzada, juego Android y streaming, pero la futura subida puede cambiar su lectura frente a rivales directos. La Odin 3 necesita mantener una relación precio-prestaciones muy fina para conservar su atractivo.
Los precios actuales son estos:
- Odin 3 Base, con 8 GB de RAM y 128 GB, por 339$ (~294€)
- Odin 3 Pro, con 12 GB de RAM y 256 GB, por 439$ (~381€)
- Odin 3 Max, con 16 GB de RAM y 512 GB, por 489$ (~424€)
- Odin 3 Ultra, con 24 GB de RAM y 1 TB, por 519$ (~450€), actualmente sin stock
La variante Ultra llama la atención porque su precio, antes de agotarse, quedaba muy cerca de la Odin 3 Max, pese a ofrecer más RAM y más capacidad. Si vuelve con un precio superior, habrá que ver si mantiene sentido dentro de la gama. AYN debe cuidar mucho la separación entre modelos para no crear configuraciones que se pisen entre sí.
El paso a UFS 3.1 pesa más de lo que parece
El almacenamiento UFS 3.1 no es malo, pero sí representa un paso por debajo de UFS 4.0 en velocidad y eficiencia. En consolas Android, la diferencia puede notarse en cargas, instalación de juegos, movimiento de archivos y respuesta general en títulos pesados. No estamos ante una pérdida dramática, pero sí ante una rebaja técnica clara respecto a lo esperado.
El problema está en el contexto. Si una marca reduce especificación para controlar costes, el usuario espera que eso ayude a mantener el precio. Si el precio también sube, la lectura cambia. La combinación de subida de precio y almacenamiento menos rápido puede erosionar la confianza de los compradores más atentos a la ficha técnica.
También hay una cuestión de transparencia. AYN ha comunicado el cambio, lo cual es positivo, pero la repetición de ajustes puede generar sensación de inestabilidad comercial. En productos de reserva, la confianza importa tanto como la potencia, porque el comprador paga antes de tener el dispositivo en la mano.
La subida de RAM y almacenamiento está golpeando a las portátiles Android
El caso de AYN refleja un problema más amplio. Las consolas Android de alto rendimiento dependen de SoCs potentes, mucha RAM, almacenamiento rápido y pantallas de calidad, pero sus volúmenes de producción no son comparables a los de un smartphone masivo. Cuando suben RAM y NAND, estas marcas tienen menos capacidad para negociar o absorber costes.
Esto puede traducirse en más subidas durante 2026, especialmente si la demanda de IA sigue presionando la cadena de memoria. Aunque hablamos de productos gaming, compiten indirectamente por los mismos componentes básicos que muchos otros dispositivos. La burbuja de la IA está afectando incluso a categorías pequeñas como las consolas Android de emulación.
Para el usuario, el consejo implícito es claro: si una configuración encaja y el precio actual resulta razonable, esperar puede salir más caro. Pero comprar con prisa tampoco es ideal si todavía faltan análisis completos, pruebas de batería, temperaturas y experiencia real. AYN está empujando al comprador a decidir rápido, y eso siempre genera cierta incomodidad.
AYN necesita estabilizar precios para no perder confianza
La Thor y la Odin 3 siguen siendo productos muy interesantes sobre el papel, especialmente por sus configuraciones con Snapdragon 8 Gen 2, RAM generosa y diseño orientado a juego portátil. Pero las subidas repetidas, el cambio a UFS 3.1 y la falta de una cifra concreta para el nuevo ajuste complican el mensaje. La marca tiene buen hardware, pero necesita transmitir más estabilidad comercial.
La situación puede entenderse desde el lado industrial, pero no deja de ser arriesgada. En un mercado donde compiten AYANEO, Retroid, Anbernic y otros fabricantes, la percepción de precio justo pesa mucho. Si AYN sube demasiado, parte de su ventaja frente a rivales puede diluirse rápidamente.
La lectura final es clara. AYN Thor y Odin 3 siguen siendo consolas Android muy potentes para emulación y juego portátil, pero la nueva subida de precios llega en un momento delicado. Si el incremento es moderado, la gama puede seguir siendo atractiva; si es agresivo, el cambio a UFS 3.1 hará que muchos usuarios miren dos veces antes de reservar.
Vía: NotebookCheck












