El reciente Styx: Blades of Greed, publicado por NACON y desarrollado por Cyanide Studio, ya ha pasado por los primeros benchmarks en PC realizados por DSOGaming, permitiendo analizar su comportamiento real bajo Unreal Engine 5. Los resultados muestran un título técnicamente exigente, pero con un rendimiento más estable que la media habitual de juegos basados en este motor gráfico, algo especialmente relevante dentro del panorama actual del PC gaming.
Para las pruebas se utilizó un sistema equipado con AMD Ryzen 9 7950X3D, 32 GB de memoria DDR5 de 6000 MHz y múltiples tarjetas gráficas, incluyendo AMD Radeon RX 6900 XT, RX 7900 XTX y RX 9070 XT, junto a NVIDIA GeForce RTX 2080 Ti, RTX 3080, RTX 4090, RTX 5080 y RTX 5090. El entorno de test se completó con Windows 10 de 64 bits, controladores GeForce 591.86 y Radeon Adrenalin Edition 26.2.1, garantizando condiciones comparables entre arquitecturas.
Opciones gráficas amplias y soporte para DLSS 4 y FSR 3.0
El juego incluye diversas opciones gráficas que permiten ajustar parámetros como distancia de visión, calidad de texturas, reflejos, sombras y otros elementos clave del apartado visual. Además, integra soporte para NVIDIA DLSS 4 con Multi-Frame Generation y AMD FSR 3.0, ampliando las opciones de escalado y generación de fotogramas para mejorar el rendimiento.
Sin embargo, el título no incorpora compatibilidad con Intel XeSS 2.0, una ausencia llamativa teniendo en cuenta la adopción creciente de esta tecnología en lanzamientos recientes. Aun así, las opciones disponibles permiten optimizar la experiencia en una amplia variedad de configuraciones de hardware.
Cabe destacar que Styx: Blades of Greed no incluye herramienta interna de benchmarks, por lo que las pruebas se realizaron en una de las zonas más exigentes encontradas durante las primeras horas de juego. Este enfoque busca representar un escenario realista de carga gráfica elevada y ofrecer una estimación fiable del rendimiento general.
Rendimiento en 1080p y 1440p: AMD sorprende frente a NVIDIA
En 1080p con ajustes máximos, la Radeon RX 6900 XT logró superar en rendimiento a la RTX 3080, ofreciendo una experiencia fluida siempre que se utilice un monitor compatible con FreeSync. Las cinco GPU más potentes analizadas mantuvieron tasas superiores a 60 FPS constantes, demostrando una buena optimización general.
Uno de los resultados más llamativos es que la Radeon RX 7900 XTX y la RX 9070 XT consiguieron igualar el rendimiento de la RTX 5080, mostrando cómo las GPU de AMD rinden especialmente bien en este título bajo Unreal Engine 5.
En 1440p con ajustes máximos, las mismas cinco GPU principales mantuvieron cifras superiores a 60 FPS, confirmando una escalabilidad sólida en resoluciones altas sin necesidad obligatoria de reescalado.
Rendimiento en 4K y análisis técnico del motor gráfico
Al ejecutar el juego en 4K nativo con ajustes máximos, la RTX 5090 logró ofrecer una experiencia fluida, registrando caídas puntuales hasta 57 FPS, aunque prácticamente imperceptibles en monitores compatibles con G-Sync. Estos resultados sitúan al título dentro de un rango de rendimiento estable para hardware de gama entusiasta.
A nivel visual, el juego destaca gracias al uso de Lumen, el sistema de iluminación global dinámica de Unreal Engine 5, que permite que un proyecto de menor presupuesto alcance una calidad gráfica claramente superior a entregas anteriores de la saga. El salto generacional resulta evidente y justifica la adopción del nuevo motor gráfico.
En términos técnicos, el juego no presenta stuttering por compilación de shaders, uno de los problemas más comunes en títulos recientes basados en UE5. Sí se detectaron ligeros tirones durante la carga de escenarios (traversal stutters), aunque su impacto resulta reducido y difícilmente perceptible durante el gameplay normal.
En conjunto, Styx: Blades of Greed ofrece un rendimiento superior a la media de juegos desarrollados con Unreal Engine 5. Sin ser el título mejor optimizado del motor, tampoco se acerca a los casos problemáticos vistos hasta la fecha. Para un estudio de tamaño reducido como Cyanide Studio, el resultado final se posiciona como un producto sólido que demuestra un equilibrio convincente entre ambición técnica y rendimiento en PC.
Vía: DSOGaming













