PC gaming sin AMD, Intel ni NVIDIA: el experimento chino funciona, pero el rendimiento queda lejos del estándar

PC gaming sin AMD, Intel ni NVIDIA: el experimento chino funciona, pero el rendimiento queda lejos del estándar

El desarrollo de CPU y GPU chinas avanza con rapidez, pero trasladar ese progreso al gaming real sigue siendo complejo. Un experimento de GPUSpecs ha montado un PC sin hardware de AMD, Intel o NVIDIA, demostrando que el ecosistema es funcional, pero dejando claro que la experiencia gaming completa sigue lejos del estándar actual en PC.

El punto clave no es que el sistema funcione, sino cómo lo hace en condiciones reales. La prueba evidencia que el problema no está solo en el silicio, sino en la madurez del ecosistema, donde drivers, APIs y optimización de juegos actuales condicionan el rendimiento final mucho más que las especificaciones teóricas del hardware.

Zhaoxin KX-7000: compatibilidad x86 sin competitividad real

El sistema se basa en el Zhaoxin KaiXian KX-7000, un procesador de 8 núcleos y 8 hilos con frecuencia de hasta 3,6 GHz. Aunque sobre el papel resulta suficiente, en la práctica muestra una limitación clara en IPC y eficiencia por núcleo, dos factores clave en el rendimiento real de juegos modernos exigentes.

Este chip utiliza una licencia x86 heredada de Cyrix, lo que garantiza compatibilidad con software, pero no asegura rendimiento competitivo frente a alternativas actuales. La arquitectura permite ejecutar aplicaciones correctamente, pero no logra sostener cargas exigentes, evidenciando una brecha generacional en diseño de CPU frente a soluciones modernas consolidadas.

El dato más revelador aparece en Geekbench, donde alcanza unos 789 puntos, quedando por debajo de un Intel Core i5-7500 de 2017. Esto implica que el problema no es puntual, sino estructural, ya que la CPU limita directamente el rendimiento general del sistema en juegos actuales.

Moore Threads MTT S80: potencia sin respaldo de software

La GPU utilizada es la Moore Threads MTT S80, equipada con 4096 núcleos MUSA, 16 GB de GDDR6 y frecuencias de hasta 1,8 GHz. Sobre el papel apunta a una RTX 3060 Ti, pero en la práctica queda condicionada por la falta de optimización en drivers y motores gráficos actuales del mercado.

Aquí aparece uno de los mayores cuellos de botella del sistema completo. Sin un ecosistema sólido, la potencia teórica pierde valor, ya que la GPU no logra traducir sus capacidades en rendimiento real, generando una infrautilización del hardware en escenarios gaming exigentes y actuales.

Gaming real: rendimiento que no alcanza el mínimo aceptable

En pruebas reales, el rendimiento confirma las limitaciones del sistema de forma clara. Forza Horizon 5 apenas alcanza unos 24 FPS en 1080p en calidad baja, con caídas muy marcadas en los mínimos, lo que genera una experiencia inconsistente y poco viable para jugar de forma continuada en sesiones largas.

El problema no es solo el rendimiento medio, sino la estabilidad general del sistema en distintos títulos actuales. Juegos como Red Dead Redemption 2 o Spider-Man Remastered no llegan a ejecutarse, mientras que Cyberpunk 2077 ronda los 22 FPS, evidenciando limitaciones conjuntas en CPU, GPU y compatibilidad de software.

Incluso títulos más antiguos como Shadow of the Tomb Raider o GTA V muestran cifras bajas, y casos como Black Myth Wukong, supuestamente optimizado, caen hasta los 13 FPS, lo que confirma que el problema afecta a todo el stack tecnológico y no a un caso aislado concreto.

Precio y realidad del mercado: el coste no compensa

El coste del sistema tampoco resulta competitivo en su estado actual dentro del mercado. El conjunto de CPU y placa base ronda los 500$ (~426€), mientras que la MTT S80 se sitúa en torno a 300$ (~256€), sin contar el resto de componentes necesarios para completar el equipo funcional.

Esto introduce una conclusión clara en cuanto al mercado actual. El problema no es solo técnico, sino también de relación rendimiento-precio, donde el hardware chino todavía no logra competir frente a alternativas consolidadas dentro del segmento gaming actual en PC.

Perspectiva: el verdadero valor está en la evolución

A pesar de estos resultados, el experimento tiene un valor estratégico importante dentro del sector tecnológico global. China está construyendo un ecosistema propio de CPU, GPU y software, lo que reduce su dependencia tecnológica y sienta las bases para una evolución progresiva en los próximos años.

Hoy por hoy, configuraciones con RTX 5050 y Ryzen 5 5500 siguen ofreciendo una experiencia muy superior en todos los escenarios. Sin embargo, este tipo de pruebas demuestra que el concepto de un PC gaming independiente ya es viable, aunque todavía no competitivo en rendimiento real.

Vía: NotebookCheck

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