Windows 11 ha sido durante años objeto de críticas dentro de la comunidad gaming, especialmente por su rendimiento inicial frente a Windows 10. Esa percepción llevó a muchos usuarios a posponer la actualización o incluso a valorar alternativas como Linux en PC de sobremesa. Sin embargo, los benchmarks más recientes apuntan a un cambio de tendencia claro.
Según nuevos benchmarks publicados por Hardware Unboxed, tras la actualización Windows 11 25H2 el sistema operativo de Microsoft supera de forma generalizada a Windows 10 22H2 en rendimiento gaming, al menos en configuraciones de gama alta.
Ventaja clara a resoluciones altas
Las mediciones se han realizado utilizando una RTX 5090, comparando Windows 11 25H2 frente a Windows 10 22H2 en distintos escenarios. A 1080p, la diferencia media se sitúa en torno al 1,2% a favor de Windows 11, mientras que en 1440p y 4K la ventaja crece hasta aproximadamente un 5%, una cifra ya relevante en benchmarks modernos.
El conjunto de títulos incluidos en las pruebas abarca tanto juegos recientes como lanzamientos consolidados, entre ellos Battlefield 6, Spider-Man 2, Cyberpunk 2077: Phantom Liberty o Mafia: The Old Country, ofreciendo una visión amplia del comportamiento del sistema en distintos motores gráficos.
Un cambio respecto a los benchmarks de 2024
Estos resultados contrastan con los benchmarks realizados en 2024, donde Windows 10 mostraba un rendimiento superior frente a Windows 11 22H2. La mejora observada en 25H2 sugiere un proceso de optimización continuado, especialmente en áreas como la gestión del scheduler, el subsistema gráfico y la interacción con los drivers actuales.
Conviene recordar, no obstante, que comparar sistemas operativos mediante benchmarks no es un ejercicio trivial. El resultado final puede variar en función de la configuración de hardware, los controladores utilizados y la selección de juegos. Cambiar el conjunto de títulos analizados puede modificar de forma sensible las medias obtenidas.
El fin del soporte de Windows 10 acelera la transición
Más allá del rendimiento puro, hay un factor determinante: Microsoft finalizó el soporte oficial de Windows 10 en octubre de 2025. Esto implica el fin de las actualizaciones de seguridad y la ausencia de nuevas funciones, lo que convierte a Windows 11 25H2 en la opción lógica para quienes desean seguir en el ecosistema Windows con garantías a largo plazo.
Desde este punto de vista, la mejora observada en los benchmarks gaming llega en un momento clave, eliminando uno de los principales frenos que aún existían para dar el salto a Windows 11 entre los jugadores de PC.
La comparativa pendiente con Linux y SteamOS
Queda por ver cómo se comporta Windows 11 25H2 en una comparativa directa con Linux y SteamOS, especialmente en escenarios donde estas plataformas ya han demostrado ventajas claras, como en dispositivos portátiles gaming, donde SteamOS suele ofrecer mejor eficiencia y rendimiento que Windows.
Será interesante comprobar si las optimizaciones introducidas en 25H2 logran reducir esa brecha. Por ahora, los datos indican que, al menos en PC de sobremesa, Windows 11 vuelve a ser una opción sólida para jugar.
Vía: NotebookCheck











