Vivo amplía su gama media con el nuevo V80 Lite 5G, un smartphone que destaca principalmente por integrar una enorme batería BlueVolt de 10.000 mAh pese a mantener un grosor de solo 8,59 mm y un peso de 224 gramos. La compañía acompaña esta capacidad con carga rápida de 44W y asegura que la batería conservará al menos el 80% de su capacidad original después de 1.400 ciclos completos de carga.
El dispositivo incorpora además un panel AMOLED de 6,83 pulgadas a 120 Hz, MediaTek Dimensity 7300e y una cámara principal Sony de 50 MP. Su comercialización comienza en Malasia, donde la configuración de 6 GB de RAM y 128 GB cuesta 1.399 RM (~298€), mientras el modelo de 8 GB y 256 GB alcanza 1.899 RM (~405€). Vivo todavía no ha detallado su disponibilidad en otros mercados.
Una batería de 10.000 mAh sin convertirlo en un móvil excesivamente grueso
La principal característica del Vivo V80 Lite 5G es su batería BlueVolt de 10.000 mAh, prácticamente el doble de capacidad que ofrecen muchos smartphones convencionales y claramente superior a la de su predecesor. Vivo utiliza una tecnología de ánodo de silicio de cuarta generación para aumentar la densidad energética sin disparar las dimensiones del dispositivo.
Pese a esa capacidad, el teléfono mantiene 8,59 mm de grosor y 224 gramos de peso, cifras elevadas frente a algunos modelos convencionales, pero contenidas para un dispositivo con una batería de cinco cifras. La compañía asegura una autonomía de hasta 30 horas reproduciendo vídeos de TikTok y 14 horas de juego, aunque estos resultados dependerán del brillo, la conectividad y la carga del procesador.
La durabilidad también forma parte del planteamiento. Vivo sostiene que la batería conservará al menos el 80% de su capacidad después de 1.400 ciclos completos, una cifra que la compañía relaciona con hasta siete años de utilización bajo determinadas condiciones. Para recuperar energía, utiliza carga rápida por cable de 44W mediante USB-C.
AMOLED de 6,83 pulgadas, 120 Hz y hasta 2.000 nits
El frontal está ocupado por un panel AMOLED de 6,83 pulgadas con resolución de 2.800 × 1.260 píxeles, acompañado por una frecuencia de actualización de 120 Hz. Su brillo máximo alcanza 2.000 nits, buscando mantener una buena visibilidad cuando se utiliza el dispositivo en exteriores.
Vivo integra además el lector de huellas directamente bajo la pantalla, mientras la cámara frontal se sitúa dentro de una perforación centrada. Esta utiliza un sensor de 32 MP con apertura f/2.0, orientado tanto a videollamadas como a autorretratos.
La combinación de AMOLED, resolución cercana a 1,5K y 120 Hz coloca la pantalla entre los apartados más completos del dispositivo. Frente a modelos donde la enorme batería obliga a realizar recortes importantes en otros componentes, Vivo intenta mantener aquí una configuración propia de la gama media actual.
Dimensity 7300e y hasta 8 GB de RAM
El encargado de mover el sistema es el MediaTek Dimensity 7300e, un procesador de ocho núcleos fabricado mediante un proceso de 6 nm y acompañado por conectividad 5G. Vivo combina el chip con 6 u 8 GB de memoria LPDDR4X y almacenamiento UFS 3.1.
En Malasia aparecen configuraciones de 6 GB + 128 GB, 6 GB + 256 GB y 8 GB + 256 GB, aunque los precios destacados inicialmente corresponden a los extremos de la gama. El almacenamiento no puede ampliarse mediante tarjeta microSD.
La conectividad incluye doble SIM, NFC, GPS, Bluetooth 5.4 y WiFi de doble banda, cubriendo así las funciones habituales de un smartphone de gama media moderno. El sistema operativo utilizado es OriginOS 6 basado en Android 16 en esta versión destinada al mercado malasio.
Cámara Sony de 50 MP y un segundo sensor de 2 MP
El apartado fotográfico es más sencillo que la pantalla o la batería. El V80 Lite 5G utiliza una cámara principal Sony de 50 MP con apertura f/1.8, acompañada únicamente por un segundo sensor de 2 MP con apertura f/2.4.
La ausencia de un ultra gran angular o teleobjetivo deja claro que Vivo ha priorizado batería, pantalla y resistencia por encima de la versatilidad fotográfica. La cámara frontal de 32 MP ofrece, al menos sobre el papel, una resolución elevada dentro de su segmento.
Esta configuración puede resultar suficiente para fotografía cotidiana, pero el sensor principal soportará prácticamente todo el peso del apartado fotográfico, ya que el módulo secundario de 2 MP aporta mucha menos flexibilidad que una segunda cámara con distancia focal diferenciada.
Resistencia IP68/IP69 y caídas de hasta tres metros sobre determinadas superficies
Otro de sus argumentos es la resistencia física. El terminal dispone de certificaciones IP68 e IP69 frente al polvo y al agua, lo que añade protección tanto frente a inmersiones controladas como frente a chorros de agua a elevada presión dentro de las condiciones establecidas por cada certificación.
Vivo asegura además que el dispositivo puede sobrevivir a caídas desde una altura de hasta tres metros, aunque esta afirmación tiene una condición importante: las pruebas indicadas por el fabricante se realizan sobre superficies específicas, como moqueta, y no significa que el teléfono pueda resistir sin daños una caída equivalente sobre hormigón.
El Vivo V80 Lite 5G comienza su comercialización en Malasia por 1.399 RM (~298€) con 6 GB y 128 GB, mientras la versión de 8 GB y 256 GB asciende a 1.899 RM (~405€). Por ahora, Vivo no ha confirmado cuándo llegará a Europa u otros mercados internacionales, por lo que habrá que esperar para conocer sus posibles precios fuera de Asia.
Vía: NotebookCheck












