SteamOS y Windows 11 se reparten el rendimiento en un PC gaming AMD según ETA Prime

SteamOS y Windows 11 se reparten el rendimiento en un PC gaming AMD según ETA Prime

El escritorio Linux continúa ganando tracción, especialmente entre los jugadores, y no solo por una cuestión ideológica. Tras alcanzar por primera vez una cuota del 5% en el mercado de escritorio en EE. UU., cada vez más usuarios están probando alternativas reales a Windows para jugar. Distribuciones orientadas al gaming como SteamOS, Bazzite o similares han reducido notablemente las barreras de entrada, hasta el punto de convertirse en opciones viables para equipos de alto rendimiento.

Para poner a prueba esta evolución, el conocido creador de contenido ETA Prime ha realizado una comparativa directa entre Windows 11 Pro y SteamOS, utilizando el mismo PC gaming all-AMD en configuración dual-boot, con el objetivo de analizar cómo se comportan ambos sistemas en juegos AAA modernos.

Un PC all-AMD optimizado para SteamOS

El equipo utilizado en la prueba ha sido seleccionado específicamente para garantizar compatibilidad total con SteamOS. El sistema monta un AMD Ryzen 7 9800X3D de 8 núcleos y 16 hilos, acompañado de 32 GB de memoria DDR5 funcionando a 7.000 MT/s en dual-channel. La placa base elegida es una ASRock B850 Challenger, junto a una AMD Radeon RX 7900 XTX con 24 GB de VRAM, una de las GPU más potentes del catálogo actual de AMD.

El almacenamiento se reparte en dos SSD NVMe de 1 TB, uno dedicado a Windows 11 Pro y otro a SteamOS, mientras que la alimentación corre a cargo de una fuente de 850W con certificación Gold. ETA Prime subraya que todo el hardware funciona de forma nativa en SteamOS, sin ajustes especiales ni drivers externos.

La versión utilizada de SteamOS fue la 3.7.17 en canal estable, con funciones como VRR, escalado y ajustes de sistema activados cuando estaban disponibles. La configuración de CPU y GPU se realizó directamente desde la BIOS, evitando herramientas de terceros para mantener la comparativa lo más limpia posible.

Comparativa de rendimiento en 4K entre Windows 11 y SteamOS

Las pruebas se realizaron usando ajustes gráficos idénticos en ambos sistemas. En Cyberpunk 2077, ejecutado a 4K Ultra sin FSR, Windows 11 registró una media de 84 FPS, mientras que SteamOS alcanzó 85 FPS, dejando un empate técnico.

En Borderlands 4, con 4K Ultra y FSR en modo Quality, Windows 11 obtuvo 74 FPS, frente a los 69 FPS de SteamOS, mostrando una ligera ventaja para el sistema de Microsoft. Forza Horizon 5 presentó una de las mayores diferencias, con 157 FPS en SteamOS frente a 191 FPS en Windows 11 a 4K Extreme sin FSR, algo que ETA Prime atribuye en parte a la fuerte integración del título con el ecosistema de Microsoft.

Por el contrario, Marvel’s Spider-Man 2 favoreció ligeramente a SteamOS. A 4K Very High con FSR Quality, el sistema de Valve alcanzó 111 FPS, mientras que Windows 11 se quedó en 103 FPS. En Red Dead Redemption 2, a 4K Ultra sin FSR, Windows 11 volvió a tomar la delantera con 96 FPS, frente a los 88 FPS de SteamOS.

Linux ya no es una desventaja clara para jugar

Además de estos títulos, ETA Prime también probó otros juegos populares como Left 4 Dead 2, The Witcher 3: Wild Hunt y Doom: The Dark Ages, todos ejecutados a 4K en SteamOS, confirmando un rendimiento sólido y estable.

La conclusión es clara: no existe un ganador absoluto. El rendimiento varía según el juego, y en muchos casos las diferencias son mínimas. La estrategia de dual-boot se presenta así como una solución flexible, permitiendo elegir el sistema que mejor rinda en cada título sin renunciar al ecosistema completo de Windows cuando sea necesario.

Con resultados como estos, SteamOS y Linux en general dejan de ser una curiosidad para convertirse en una alternativa real para el gaming de alto nivel, especialmente en configuraciones basadas en hardware AMD.

Vía: NotebookCheck

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