Blizzard aprovechó la BlizzCon 2026 para anunciar oficialmente su nuevo StarCraft, aunque durante la ceremonia de apertura apenas ofreció detalles concretos sobre el proyecto. Posteriormente, el director general y creativo Dan Hay explicó a Inven Global que será un shooter narrativo de mundo abierto concebido como un juego tradicional, no como un servicio en vivo.
La aventura estará ambientada 70 años después de los acontecimientos de StarCraft II, ofreciendo suficiente distancia temporal para mostrar cómo han evolucionado las antiguas relaciones entre personajes o facciones. Los jugadores podrán crear a su propio personaje, ponerle nombre y seguir una historia con principio, desarrollo y final definidos, mientras exploran libremente el mundo.
Dan Hay confirma que no será un juego por temporadas
Dan Hay define el proyecto como un “box product”, es decir, una experiencia completa que el jugador compra para recorrer su campaña sin depender de temporadas constantes.
El nuevo StarCraft contará con una narrativa cerrada que tendrá un final definido. El mundo abierto permitirá apartarse de la campaña para explorar, pero el objetivo actual de Blizzard no pasa por construir un título que necesite mantenerse permanentemente activo mediante temporadas.
Hay dejó abierta la posibilidad de que determinadas ideas evolucionen durante el desarrollo, algo lógico teniendo en cuenta que todavía quedan varios años hasta su lanzamiento. Sin embargo, el proyecto que Blizzard está desarrollando actualmente no es un juego estacional.
Este planteamiento permite alejarlo de las especulaciones que situaban el título cerca de un modelo tipo Destiny. Blizzard está trabajando principalmente en una experiencia narrativa para un jugador, aunque todavía quedan numerosos detalles por conocer sobre sus sistemas definitivos.
Misiones principales, secundarias y progresión del personaje
La estructura combinará misiones principales, actividades secundarias y progresión del personaje dentro de un mundo que podrá recorrerse con bastante libertad.
Blizzard quiere que el combate resulte desafiante sin convertirse en una experiencia excesivamente punitiva. Si una misión resulta demasiado complicada, el jugador podrá abandonar temporalmente ese objetivo para explorar otras zonas, conseguir recursos o mejorar su equipamiento antes de regresar.
Dan Hay explicó que será posible buscar materiales por el escenario para mejorar la armadura o conseguir el equipo necesario para superar un enfrentamiento complicado. El objetivo pasa por permitir que cada jugador avance a su propio ritmo.
El propio creativo reconoce que no es especialmente rápido en juegos que exigen grandes reflejos. Por ello quiere construir una experiencia que también premie explorar lentamente, descubrir lugares o encontrarse con situaciones inesperadas, sin obligar constantemente a continuar la campaña.
Blizzard quiere recuperar la intensidad narrativa de Kerrigan
Las misiones principales tendrán un tono más intenso. Hay utilizó como ejemplo el momento en el que Kerrigan es abandonada en el StarCraft original, una escena que quedó especialmente grabada entre los seguidores de la saga.
Blizzard quiere conseguir nuevamente ese tipo de conexión emocional. Las misiones estarán diseñadas para concentrar los momentos narrativos más potentes, mientras el mundo abierto proporcionará espacios donde el jugador pueda decidir cómo continuar su aventura.
La intención es combinar ambos ritmos sin que uno elimine al otro. El usuario podrá afrontar una misión exigente y, si necesita cambiar de ritmo, regresar posteriormente al mundo abierto para explorar con mayor libertad.
Esta estructura recuerda inevitablemente a algunos elementos de Far Cry. Dan Hay trabajó durante años en esa franquicia, donde la campaña convive con exploración libre, progresión del personaje y actividades secundarias repartidas por grandes escenarios.
El salto de 70 años permite transformar el universo de StarCraft
Situar la historia siete décadas después de StarCraft II proporciona a Blizzard mucha libertad creativa. Facciones anteriormente unidas podrían haberse dividido, mientras antiguos conflictos pueden haber evolucionado hacia situaciones completamente diferentes.
Hay considera importante preservar la identidad característica de StarCraft pese al cambio de género. El equipo pretende mantener su tono oscuro, áspero y cercano a un western espacial, trasladando esa personalidad desde la estrategia en tiempo real hasta una perspectiva mucho más próxima al campo de batalla.
La idea es que el jugador deje de contemplar el conflicto desde arriba para experimentarlo directamente como un personaje individual. El nuevo enfoque busca hacer que cada enfrentamiento resulte más personal, pero sin abandonar el universo que ha definido históricamente a la franquicia.
Protoss, Zerg y Terran seguirán formando parte de ese escenario. Blizzard pretende conservar la marcada asimetría entre las tres grandes facciones, aunque las relaciones entre ellas podrán haber cambiado considerablemente durante esas siete décadas.
Johanna Faries explica por qué Blizzard ya habla de 2030
La presidenta de Blizzard, Johanna Faries, también habló con Inven Global sobre la decisión de anunciar proyectos con muchos años de antelación. La compañía ha señalado 2030 como objetivo para el nuevo StarCraft, mientras Diablo V apunta actualmente a 2029.
Este enfoque representa un cambio importante respecto a la histórica filosofía de Blizzard basada en el conocido “When it’s ready”, bajo la cual el estudio evitaba comprometerse demasiado pronto con ventanas concretas.
Faries explicó que una de sus prioridades desde que asumió la presidencia ha sido mejorar la planificación a largo plazo de la compañía. Según la directiva, Blizzard quiere alcanzar un nivel de confianza suficiente como para anunciar una ventana de lanzamiento y creer realmente que puede cumplirla.
La presidenta también aseguró que la intención pasa por convertirse en una Blizzard en la que los jugadores puedan confiar y cuyo futuro puedan esperar con seguridad. Eso implica proporcionar a los equipos suficiente tiempo para trabajar sin renunciar a establecer objetivos internos claros.
El anuncio temprano del nuevo StarCraft, igual que ocurre con Diablo V, forma parte precisamente de esa estrategia. Blizzard quiere mostrar hacia dónde se dirige cada una de sus grandes franquicias, incluso cuando todavía quedan años de desarrollo por delante.
StarCraft cambia de género sin abandonar la narrativa
Todavía no se ha mostrado gameplay ni se han detallado sistemas concretos de combate. Tampoco conocemos plataformas definitivas, por lo que muchos elementos del proyecto pueden cambiar antes de su lanzamiento previsto para 2030.
Lo que Blizzard sí ha definido ya es su estructura fundamental. El nuevo StarCraft será un shooter narrativo de mundo abierto para un jugador, con personaje propio, progresión, misiones secundarias y una historia con final definido.
La influencia de la experiencia de Dan Hay en Far Cry resulta evidente en algunos conceptos, pero Blizzard pretende trasladarlos a un universo con una personalidad muy diferente. Setenta años de evolución dentro del sector Koprulu proporcionarán el espacio necesario para contar una nueva historia sin romper completamente con el pasado de StarCraft.
Vía: Wccftech










