NVIDIA y SEGA han celebrado 30 años de colaboración anunciando que Virtua Fighter Crossroads llegará a los próximos ordenadores equipados con RTX Spark. El acuerdo también contempla futuros títulos de la editora japonesa, aunque todavía no se ha publicado una lista completa de juegos ni un calendario de compatibilidad.
La asociación recupera una relación iniciada en 1995, cuando el acelerador NVIDIA NV1 permitió adaptar Virtua Fighter al PC. Tres décadas después, RTX Spark intenta ocupar una posición mucho más amplia al combinar CPU Arm, GPU Blackwell y hasta 128 GB de memoria unificada dentro de portátiles delgados y ordenadores compactos.
Virtua Fighter Crossroads será el primer título confirmado
Virtua Fighter Crossroads se convertirá en el primer juego de SEGA anunciado expresamente para los ordenadores con RTX Spark. La nueva entrega está siendo desarrollada por RGG Studio y tiene previsto su lanzamiento durante 2027, aunque sus plataformas comerciales todavía aparecen como pendientes de confirmación en la documentación oficial.
El anuncio de RTX Spark permite confirmar al menos una versión para estos equipos Windows, pero no significa que el juego vaya a ser exclusivo de la nueva plataforma. SEGA tampoco ha detallado si ofrecerá un ejecutable Arm nativo, una versión recompilada específicamente o una capa de compatibilidad para ejecutar código diseñado originalmente para x86.
Esta distinción resulta importante porque RTX Spark utiliza una CPU Grace de arquitectura Arm con 20 núcleos, no un procesador x86 convencional de Intel o AMD. Para obtener un rendimiento consistente, los juegos necesitan adaptar su código, bibliotecas, sistemas antitrampas y componentes externos al entorno Windows sobre Arm.
NVIDIA asegura que más juegos de SEGA llegarán a la plataforma, pero la información disponible no permite afirmar que todo su catálogo futuro vaya a aparecer automáticamente. La formulación utilizada durante la presentación apunta a una colaboración amplia, aunque no identifica franquicias, estudios, motores gráficos ni fechas concretas más allá de Virtua Fighter Crossroads.
Virtua Fighter 30th Anniversary Special Message
As part of today’s event in Akihabara celebrating 30 years of partnership between SEGA and NVIDIA, we’re resharing a special video message from NVIDIA CEO Jensen Huang and Virtua Fighter creator Yu Suzuki.
Don’t miss this… pic.twitter.com/kBYioB3JNB
— VIRTUA FIGHTER CROSSROADS (@VFCROSSROADS) July 15, 2026
RTX Spark combina 6.144 núcleos CUDA con una CPU Grace
El superchip RTX Spark integra una GPU Blackwell con hasta 6.144 núcleos CUDA, núcleos Tensor de quinta generación y una CPU Grace de 20 núcleos Arm. Ambos bloques se comunican mediante NVLink-C2C, evitando la separación tradicional entre procesador, GPU dedicada y sus respectivos espacios de memoria.
Las configuraciones superiores podrán incorporar hasta 128 GB de memoria unificada, compartida entre CPU, gráficos e inteligencia artificial. Esta arquitectura permite que la GPU acceda a cantidades de memoria muy superiores a las habituales en un portátil gaming, aunque esa capacidad también debe utilizarse para Windows, aplicaciones y tareas generales del sistema.
NVIDIA declara hasta 1 petaFLOP de rendimiento de IA en precisión FP4, una cifra dirigida principalmente a inferencia y modelos generativos. No debe compararse directamente con el rendimiento gráfico FP32 de una GeForce, pero muestra que RTX Spark está diseñado para combinar videojuegos, creación de contenido y ejecución local de modelos de hasta 120.000 millones de parámetros.
La compañía también promete juegos AAA a 1440p y más de 100 FPS mediante ray tracing, DLSS y Reflex. Esa cifra representa un objetivo general de la plataforma, no un rendimiento garantizado para Virtua Fighter Crossroads, ya que dependerá del consumo configurado por cada fabricante, la refrigeración, la resolución interna y la generación de fotogramas.
DLSS y ray tracing formarán parte de la colaboración
Los futuros juegos preparados para RTX Spark podrán utilizar trazado de rayos, DLSS y tecnologías de inteligencia artificial de NVIDIA. La integración no confirma qué efectos incorporará cada título, pero indica que SEGA trabajará sobre la pila gráfica completa de la plataforma en lugar de limitarse a comprobar que sus juegos arrancan correctamente.
Virtua Fighter Crossroads puede beneficiarse especialmente de DLSS Super Resolution para reducir la resolución interna y reconstruir una imagen de mayor calidad. La generación de fotogramas también permitiría elevar la fluidez, aunque un juego de lucha necesita mantener latencia baja y una tasa base estable para no comprometer la respuesta de los controles.
NVIDIA Reflex tendría una utilidad más directa al reducir la cola de renderizado entre CPU y GPU. En un título construido alrededor de combates, bloqueos y contraataques precisos, la latencia del sistema resulta más importante que alcanzar una cifra de imágenes especialmente elevada mediante fotogramas generados.
El ray tracing podría aplicarse a reflejos, sombras o iluminación de Vilasapara, la ciudad ficticia donde transcurrirá la historia. Sin embargo, SEGA solo ha confirmado por ahora que el juego combinará una aventura narrativa con combates individuales, enfrentamientos contra varios enemigos y batallas contra jefes, sin detallar todavía su implementación gráfica.
El NV1 utilizaba superficies cuadráticas en lugar de triángulos
La relación entre ambas compañías comenzó con el NV1 de 1995, el primer producto comercial de NVIDIA. La tarjeta PCI se vendió principalmente como Diamond Edge 3D e integraba aceleración gráfica 2D y 3D, sonido y conexiones para mandos compatibles con Sega Saturn.
Su arquitectura empleaba mapeado de texturas sobre superficies cuadráticas, una aproximación diferente a los polígonos triangulares que terminarían dominando la industria. Virtua Fighter fue adaptado para convertirse en el primer juego 3D ejecutado mediante gráficos NVIDIA, convirtiéndose en uno de los principales escaparates del acelerador.
El problema apareció cuando Microsoft orientó Direct3D hacia primitivas triangulares y una canalización incompatible con el planteamiento del NV1. NVIDIA necesitaba abandonar buena parte del trabajo realizado y cancelar su siguiente arquitectura antes de agotar el capital disponible, una situación que puso en peligro la continuidad de la compañía.
SEGA terminó aportando 5 millones de dólares pese a que el proyecto de hardware conjunto no llegó a completarse. Esa financiación permitió a NVIDIA cambiar de dirección y preparar el RIVA 128, presentado en 1997 con soporte para la canalización gráfica que estaba imponiéndose en Windows.
RIVA 128 inició la recuperación antes de GeForce 256
La información original confunde el nombre de la primera GPU al mencionar un supuesto “RIVA 256”. Ese producto no existió. NVIDIA lanzó el RIVA 128 en 1997, vendió más de un millón de unidades durante sus primeros cuatro meses y consolidó su regreso al mercado de aceleradores tridimensionales.
El producto que NVIDIA presentó como primera GPU fue la GeForce 256 en 1999. Su denominación procedía de integrar transformación, iluminación, configuración de triángulos y renderizado dentro de un único procesador, estableciendo la base comercial de la familia GeForce que continúa utilizándose actualmente.
La importancia histórica de SEGA no reside solamente en haber aportado Virtua Fighter al catálogo del NV1. Su inversión proporcionó a la compañía el margen necesario para abandonar una arquitectura incompatible, adoptar triángulos y desarrollar una segunda estrategia gráfica antes de quedarse sin recursos.
RTX Spark recupera ahora ese vínculo desde una posición completamente distinta. NVIDIA ya no necesita un juego para demostrar un acelerador experimental, sino que busca convencer a los estudios de que Windows sobre Arm puede convertirse en una plataforma gaming completa, con compatibilidad nativa y acceso a su ecosistema RTX.
La compatibilidad de los juegos será la prueba decisiva
RTX Spark dispone de potencia gráfica, memoria unificada y tecnologías avanzadas, pero su éxito como plataforma gaming dependerá de la disponibilidad de versiones Arm nativas y de la compatibilidad con el ecosistema de Windows. Los juegos modernos incluyen lanzadores, sistemas de protección y módulos externos que no siempre funcionan correctamente mediante traducción.
El apoyo de SEGA ofrece a NVIDIA un socio reconocible y un catálogo potencialmente amplio, pero todavía faltan detalles sobre rendimiento, distribución y requisitos. Tampoco se conocen los modelos concretos de RTX Spark que recibirán los juegos, sus límites de potencia ni las diferencias entre portátiles y pequeños equipos de sobremesa.
Los primeros sistemas llegarán durante el otoño de 2026 mediante fabricantes como ASUS, Dell, HP, Lenovo, Microsoft Surface y MSI. Las configuraciones podrán variar considerablemente, por lo que compartir el mismo superchip no garantiza idénticas frecuencias sostenidas, refrigeración o rendimiento gráfico.
La colaboración permite cerrar un círculo tecnológico iniciado con el NV1, pero su valor actual va más allá de la nostalgia. Virtua Fighter Crossroads será una de las primeras pruebas importantes para comprobar si RTX Spark puede trasladar las prestaciones de Blackwell y DLSS a un ecosistema Windows Arm con juegos comerciales de gran escala.
Vía: Wccftech












