Samsung y SK hynix blindan la memoria con contratos de hasta cinco años

Samsung y SK hynix blindan la memoria con contratos de hasta cinco años

Samsung y SK hynix están sustituyendo los pedidos trimestrales o anuales por contratos de memoria que pueden extenderse durante cinco años, aprovechando la demanda de los centros de datos de inteligencia artificial. El cambio busca proteger inversiones multimillonarias frente a cancelaciones, caídas repentinas del consumo y desplomes de precios.

Samsung ya ha cerrado acuerdos con cinco de los mayores operadores mundiales de centros de datos y negocia con otros cinco clientes relacionados con la IA. SK hynix, por su parte, asegura haber finalizado acuerdos de suministro a largo plazo con alrededor de diez compañías, mientras mantiene conversaciones con nuevos socios estratégicos.

Samsung quiere asegurar dos tercios de su producción de memoria

Samsung pretende que aproximadamente dos tercios de su producción de memoria queden cubiertos mediante compromisos plurianuales. Algunos contratos tendrán una duración mínima de cinco años e incluirán pagos anticipados y precios mínimos, reduciendo el riesgo de ampliar fábricas para satisfacer una demanda que después pueda desaparecer.

La estrategia modifica un modelo históricamente expuesto a ciclos de exceso de oferta, hundimiento de precios y acumulación de inventario. Cuando la demanda de ordenadores o smartphones se debilitaba, los fabricantes podían terminar con obleas, chips y módulos producidos para pedidos que los clientes reducían o renegociaban con pocas consecuencias.

Los contratos actuales establecen volúmenes mínimos de compra y mayores penalizaciones por incumplimiento, haciendo mucho más costoso que un cliente abandone las cantidades comprometidas. Samsung obtiene previsibilidad para planificar capacidad, mientras las grandes tecnológicas aseguran memoria suficiente para desplegar aceleradores y servidores durante varios años.

Los anticipos protegen las inversiones incluso si cae la demanda

Los nuevos acuerdos pueden exigir anticipos o depósitos de seguridad antes de comenzar el suministro. En determinados contratos negociados por SK hynix, estos pagos representarían entre el 10% y el 30% del valor total, acompañados por cláusulas que permiten retenerlos si el comprador no acepta los volúmenes acordados.

Esta estructura proporciona a los fabricantes capital para ampliar fábricas, adquirir equipamiento y reservar capacidad de encapsulado avanzado. También evita que todo el riesgo recaiga sobre el proveedor: si una recesión reduce el gasto en inteligencia artificial, el cliente continuará obligado a comprar o compensar parte de la producción preparada específicamente para él.

Los términos concretos permanecen protegidos mediante acuerdos de confidencialidad, por lo que no puede afirmarse que todos los contratos de Samsung y SK hynix funcionen como operaciones take-or-pay. Sin embargo, la industria está endureciendo claramente los compromisos frente a los antiguos acuerdos, que podían ser incluso menos vinculantes que un memorando.

Los precios no quedan congelados durante cinco años

Firmar un acuerdo plurianual no significa mantener una tarifa fija durante toda su vigencia. Los contratos suelen incorporar precios mínimos, posibles límites superiores o revisiones periódicas vinculadas a las condiciones del mercado, permitiendo que ambas partes renegocien determinados parámetros sin cancelar completamente la relación.

El precio mínimo protege a Samsung y SK hynix frente a un desplome que convierta las nuevas fábricas en inversiones deficitarias. El comprador obtiene suministro garantizado, pero acepta renunciar a parte de su capacidad para aprovechar precios extremadamente bajos si la oferta vuelve a superar ampliamente la demanda.

Para los fabricantes de memoria, la mejora principal no consiste necesariamente en elevar el beneficio máximo durante el auge, sino en sostener ingresos más altos cuando el ciclo se invierta. Los acuerdos aumentan el suelo de rentabilidad y proporcionan más visibilidad para decidir cuándo ampliar capacidad o introducir una nueva generación tecnológica.

SK hynix también transforma a sus clientes en socios estratégicos

SK hynix ha finalizado acuerdos a largo plazo con alrededor de diez clientes, incluyendo socios considerados estratégicos, y continúa negociando con otras grandes compañías. La empresa busca mejorar la estabilidad operativa y la planificación de su producción mientras crece la demanda de HBM y DRAM para servidores.

La relación también está pasando de una compraventa convencional hacia el desarrollo conjunto de futuras memorias y plataformas de inteligencia artificial. Su acuerdo ampliado con NVIDIA contempla cooperación prolongada para asegurar y desarrollar nuevas generaciones de memoria, incluyendo productos HBM destinados a centros de datos.

Esta colaboración permite adaptar antes la memoria, el encapsulado y las interfaces a los próximos aceleradores, pero aumenta la dependencia mutua. SK hynix debe cumplir calendarios, rendimientos y volúmenes extremadamente exigentes, mientras el cliente queda comprometido con una hoja de ruta tecnológica que puede extenderse durante varias generaciones.

Los contratos podrían encarecer la memoria para otros compradores

Las grandes compañías que aseguren capacidad mediante acuerdos prolongados recibirán prioridad sobre una parte importante de la producción futura. Los fabricantes de ordenadores, smartphones, módulos convencionales o dispositivos de consumo tendrán que competir por el volumen restante, potencialmente más caro y expuesto al mercado inmediato.

Este efecto puede provocar que los contratos estabilicen los precios para las grandes tecnológicas, pero eleven las tarifas para quienes compran fuera de ellos. Si el suministro disponible disminuye, los clientes sin compromisos plurianuales deberán aceptar precios superiores, reducir pedidos o retrasar lanzamientos hasta conseguir suficientes chips.

Samsung considera que la escasez mundial de memoria se prolongará hasta 2028 y podría intensificarse durante 2027, proporcionando varios años para consolidar el nuevo modelo. SK hynix también ha advertido de una demanda capaz de superar la oferta durante un periodo prolongado, especialmente alrededor de la infraestructura de IA.

Las LTAs amortiguan el ciclo, pero no lo eliminan

Los acuerdos de tres a cinco años no convierten la memoria en un negocio completamente inmune a una recesión o al descenso de la inversión en IA. Los precios todavía podrían caer si las nuevas fábricas añaden demasiada capacidad, los clientes optimizan sus modelos o el crecimiento de los centros de datos pierde impulso.

También existe el riesgo contrario: comprometer demasiado volumen mediante contratos con límites de precio puede reducir el beneficio durante una nueva subida. Samsung y SK hynix deberán equilibrar estabilidad y flexibilidad, evitando vender por adelantado tanta producción que pierdan la posibilidad de aprovechar condiciones extraordinariamente favorables.

La transformación sí dificulta que una caída repentina deje a los fabricantes con grandes cantidades de memoria sin comprador y fábricas infrautilizadas. Samsung y SK hynix están utilizando su actual poder negociador para trasladar parte del riesgo a los clientes, convirtiendo el auge de la IA en compromisos que deberían sobrevivir incluso cuando termine la escasez.

Vía: Wccftech

Sobre el autor