Samsung habría conseguido que su próximo procesador Exynos 2700 superara hasta un 20% al Qualcomm Snapdragon 8 Elite Extreme Gen 6 en determinadas pruebas internas de rendimiento. Los resultados apuntan a una ventaja tanto en procesamiento multinúcleo como en cargas gráficas exigentes, aunque las diferencias se reducen considerablemente al utilizar otras pruebas de GPU.
La información procede de Yonhap y otros medios surcoreanos, que citan fuentes de la industria relacionadas con las evaluaciones realizadas por Samsung. Las cifras todavía no cuentan con validación independiente ni documentación pública que permita reproducir las pruebas, por lo que deberán interpretarse con cautela hasta conocer el rendimiento de ambos procesadores en dispositivos comerciales.
El Exynos 2700 alcanza unos 13.000 puntos en Geekbench 6.5
Según la información publicada, el Exynos 2700 obtuvo aproximadamente 13.000 puntos en la prueba multinúcleo de Geekbench 6.5, frente a los 11.000 puntos registrados por el Snapdragon 8 Elite Extreme Gen 6. La diferencia equivale a una ventaja cercana al 18,2%, redondeada al 20% en los informes originales.
Las pruebas utilizaron como referencia un Xiaomi 18 Pro Max equipado con el procesador de Qualcomm. Sin embargo, no se han detallado las características del dispositivo de desarrollo utilizado para evaluar el chip de Samsung, ni las condiciones térmicas, frecuencias y límites de potencia aplicados durante la comparación.
En Geekbench 7, la ventaja del Exynos 2700 se situaría alrededor del 15% en rendimiento multinúcleo. Aunque ambas versiones evalúan capacidades similares, utilizan metodologías diferentes, por lo que sus resultados no son directamente intercambiables.
La diferencia aumenta al comparar el procesador de Samsung con el Snapdragon 8 Elite Gen 6 estándar, utilizado en el Xiaomi 18 Pro. Según Yonhap, el Exynos 2700 habría obtenido puntuaciones un 44% superiores en Geekbench 6.5 y un 36% mayores en Geekbench 7.
Estas cifras apuntan a un avance importante en rendimiento paralelo, pero no permiten establecer una ventaja equivalente en aplicaciones reales. Las pruebas multinúcleo aprovechan numerosos hilos de ejecución, mientras muchas tareas habituales de un smartphone dependen también del rendimiento mononúcleo, la memoria y la eficiencia energética.
La ventaja gráfica alcanza el 20%, pero cae al 5% en otras pruebas
Los resultados atribuidos a Samsung también muestran una ventaja de hasta el 20% en determinadas pruebas de rendimiento gráfico, especialmente aquellas que utilizan tecnologías avanzadas de renderizado y cargas de procesamiento elevadas.
Sin embargo, la diferencia se reduce aproximadamente al 5% en otra evaluación de capacidades gráficas 3D. Esta variación resulta relevante porque indica que la ventaja del Exynos 2700 podría depender considerablemente del tipo de carga de trabajo utilizada.
Los informes no especifican qué benchmarks gráficos se ejecutaron, las resoluciones empleadas ni los parámetros de calidad utilizados. Tampoco incluyen resultados detallados de FPS que permitan comparar directamente el comportamiento de ambos procesadores en videojuegos comerciales.
Por tanto, no puede afirmarse que el Exynos 2700 ofrezca un 20% más de rendimiento en todos los juegos. Una prueba gráfica sintética puede favorecer determinadas capacidades de la GPU, mientras que los videojuegos reales presentan limitaciones relacionadas con la CPU, la memoria y la optimización de sus motores.
Además, el rendimiento inicial no siempre coincide con el sostenido. Las GPU integradas de los smartphones comparten un presupuesto energético y térmico limitado, por lo que mantener frecuencias elevadas durante sesiones prolongadas constituye un desafío diferente al de completar un benchmark relativamente corto.
Samsung apuesta por su segunda generación de 2 nm y una refrigeración mejorada
El Exynos 2700 utilizaría el proceso de fabricación SF2P de Samsung Foundry, correspondiente a la segunda generación de sus tecnologías de 2 nm. Esta evolución busca mejorar el rendimiento, el consumo energético y la densidad respecto al nodo SF2 empleado por el Exynos 2600.
Según información publicada anteriormente por ChosunBiz, Samsung habría iniciado la producción de obleas del Exynos 2700 durante octubre. La compañía también estaría preparando una versión mejorada de Heat Path Block (HPB), una solución de empaquetado destinada a facilitar la disipación del calor generado por el procesador.
Por su parte, Qualcomm fabrica el Snapdragon 8 Elite Extreme Gen 6 mediante el proceso de 2 nm de TSMC, acompañado por una arquitectura de empaquetado Offset PoP. Este diseño modifica la disposición de la memoria para mejorar la transferencia térmica y reducir determinadas limitaciones de las configuraciones convencionales.
Las pruebas de Geekerwan sobre esta tecnología mostraron que el procesador de Qualcomm necesitaba aproximadamente 915 segundos para alcanzar un umbral térmico de 105°C, frente a los 390 segundos registrados por el Snapdragon 8 Elite Gen 5. No obstante, esta comparación entre generaciones no permite determinar cuál de los dos fabricantes consigue mejores temperaturas frente al Exynos 2700.
De hecho, Qualcomm ya ha rechazado públicamente las informaciones que atribuían problemas generalizados de sobrecalentamiento a su nuevo chip. La compañía sostiene que los resultados dependen de la configuración de cada fabricante y de los ajustes realizados para equilibrar potencia, consumo y temperatura.
Los Galaxy S27 podrían ampliar la presencia de Exynos
Más allá de los benchmarks, el Exynos 2700 representa una oportunidad estratégica para Samsung. La compañía busca aumentar la presencia de sus procesadores propios en los smartphones de gama alta, reduciendo parcialmente su dependencia de Qualcomm.
Las informaciones actuales apuntan a que los Galaxy S27 y Galaxy S27+ podrían utilizar Exynos 2700 en numerosos mercados, mientras su incorporación a un posible Galaxy S27 Pro continúa bajo evaluación. Para el Galaxy S27 Ultra, diferentes informes siguen señalando al Snapdragon como principal candidato, aunque la distribución definitiva no está confirmada.
La decisión dependerá de algo más que las puntuaciones de Geekbench. Samsung necesita demostrar que puede fabricar el Exynos 2700 con rendimientos de producción satisfactorios, mantener costes competitivos y ofrecer suficiente capacidad para cubrir la demanda prevista.
También será determinante el comportamiento del procesador en teléfonos comerciales. La autonomía, las temperaturas sostenidas y la estabilidad de los FPS en sesiones prolongadas pueden influir tanto como una ventaja inicial en rendimiento multinúcleo.
Por ahora, los resultados internos sitúan al Exynos 2700 por delante del Snapdragon 8 Elite Extreme Gen 6 en varias pruebas concretas, pero todavía no permiten establecer cuál ofrecerá la mejor experiencia de uso. La verdadera comparación llegará cuando ambos puedan evaluarse de forma independiente, con condiciones equivalentes y dispositivos comerciales.
Vía: Wccftech










