Resident Evil Requiem rompe récords en Steam y demuestra que el M4 Max puede moverlo cerca de 90 FPS pese a no tener versión nativa para macOS

Resident Evil Requiem rompe récords en Steam y demuestra que el M4 Max puede moverlo cerca de 90 FPS pese a no tener versión nativa para macOS

Capcom ha lanzado Resident Evil Requiem sin retrasos y el impacto ha sido inmediato: el título ha logrado superar el récord histórico de jugadores concurrentes en Steam dentro de la saga, consolidándose como uno de los estrenos más fuertes del año en PC. Este debut confirma el enorme interés por la franquicia y también el salto técnico de una entrega diseñada con mayor densidad de escenarios, iluminación avanzada y un uso más intensivo de recursos de GPU, elevando claramente las exigencias respecto a anteriores capítulos.

Lo llamativo es que, pese a la ausencia de versión nativa para Apple Silicon, algunos usuarios han comenzado a probar el juego en equipos Mac modernos. Las primeras pruebas indican que el chip M4 Max, gracias a su arquitectura de memoria unificada, su alto ancho de banda interno y su GPU integrada de alto rendimiento, puede ofrecer una experiencia jugable sólida incluso fuera de un entorno optimizado oficialmente para macOS.

El M4 Max alcanza cerca de 90 FPS con ajustes gráficos equilibrados

Un usuario de Reddit ha compartido pruebas realizadas en un MacBook Pro equipado con CPU de 14 núcleos y GPU de 32 núcleos basada en Apple Silicon, mostrando que el juego puede rondar los 90 FPS durante las primeras secciones si se aplican ajustes adecuados orientados al equilibrio entre rendimiento sostenido y calidad gráfica estable.

La configuración utilizada incluía preset gráfico alto, Path Tracing desactivado y generación de fotogramas activada, tres factores clave para mantener estabilidad. Además, el uso de AMD FSR3 en modo Balanced permitió mejorar la fluidez sin comprometer en exceso la fidelidad visual, algo especialmente importante en hardware portátil donde la eficiencia resulta determinante.

La resolución interna empleada fue de 1.800 x 1.169 píxeles, mientras el sistema llegó a utilizar cerca de 16 GB de memoria unificada, evidenciando la elevada carga gráfica del título. El equipo probado contaba con 36 GB de memoria total, suficiente para evitar limitaciones críticas relacionadas con el framebuffer gráfico y mantener estabilidad incluso en escenas exigentes.

Un AAA especialmente exigente para GPU y memoria unificada

Resident Evil Requiem se posiciona como una de las entregas técnicamente más ambiciosas de la franquicia hasta la fecha. Activar configuraciones máximas incrementa notablemente la demanda de procesamiento gráfico, uso de memoria y carga de sombreadores, provocando caídas de rendimiento incluso en hardware moderno si no se aplican optimizaciones.

En este contexto, tecnologías como FSR3, la generación de fotogramas y el ajuste manual del preset gráfico se convierten en herramientas esenciales. El comportamiento observado confirma un uso intensivo del buffer de vídeo, algo especialmente relevante en Apple Silicon, donde la memoria unificada se comparte entre CPU y GPU, reduciendo el margen disponible en configuraciones inferiores.

Esto implica que modelos con menos memoria podrían experimentar limitaciones rápidas al aumentar resolución o calidad gráfica, obligando a priorizar ajustes equilibrados para mantener fluidez estable. La situación refleja una tendencia clara dentro del sector, donde los nuevos AAA empiezan a exigir recursos comparables a equipos de sobremesa incluso cuando se ejecutan en dispositivos portátiles.

Resident Evil Requiem rompe récords en Steam y demuestra que el M4 Max puede moverlo cerca de 90 FPS pese a no tener versión nativa para macOS

Opciones muy exigentes como Path Tracing se desactivaron por razones evidentes / Fuente de la imagen: oyskionline (Reddit)

El rendimiento mejora en interiores y anticipa el futuro gaming en Apple Silicon

Las pruebas corresponden principalmente a la fase inicial del juego, considerada una de las más exigentes debido a la presencia de escenarios abiertos, iluminación compleja y mayor densidad de efectos gráficos. A medida que avanza la historia junto a Grace Ashcroft, el rendimiento mejora, especialmente en entornos interiores donde la carga sobre la GPU disminuye.

Este comportamiento abre un escenario interesante para futuras evaluaciones en chips como M4 Pro o futuras generaciones M5, ya que permitirá analizar hasta qué punto Apple puede consolidar una experiencia gaming competitiva sin depender exclusivamente de ports nativos. Hasta la fecha, los resultados sugieren que Apple Silicon comienza a acercarse a un punto de inflexión dentro del gaming moderno, aunque todavía condicionado por optimización de software y soporte oficial de desarrolladores.

Vía: Wccftech

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