Raspberry Pi ha anunciado una nueva subida de precios que afecta especialmente a la Raspberry Pi 5 de 16 GB de RAM, cuyo coste oficial pasa de 305 dólares (272€) a 385 dólares (343€). El incremento de 80 dólares (71€), equivalente al 26,2%, responde al encarecimiento de la memoria DRAM y a las dificultades para encontrar proveedores alternativos.
La medida también afecta a las variantes de 16 GB del Raspberry Pi Compute Module 5, que aumentan 40 dólares (36€), mientras que el Raspberry Pi 500+ mantiene su precio actual. La compañía reconoce que la diversificación de proveedores ya no resulta suficiente para compensar el coste de los chips de memoria de alta densidad.
La Raspberry Pi 5 de 16 GB ya cuesta más del triple que en su lanzamiento
El encarecimiento resulta especialmente llamativo al compararlo con enero de 2025, cuando la Raspberry Pi 5 de 16 GB llegó al mercado por 120 dólares (107€). En menos de dos años, su precio oficial ha aumentado aproximadamente un 220,8%, hasta alcanzar una cifra 3,2 veces superior a la original.
La subida no responde a una renovación del hardware. El dispositivo conserva el procesador Broadcom BCM2712 con cuatro núcleos Arm Cortex-A76 a 2,4 GHz y memoria LPDDR4X-4267, por lo que los compradores actuales pagan considerablemente más por una plataforma con las mismas capacidades fundamentales que tenía en su lanzamiento.
Esta evolución modifica su posicionamiento comercial. Con un precio oficial equivalente a unos 343€, la Raspberry Pi 5 de 16 GB se aproxima al coste de determinados mini-PC completos, aunque estos pueden incluir almacenamiento, carcasa y fuente de alimentación. La Raspberry Pi mantiene ventajas específicas, como su conector GPIO y su ecosistema de expansión.
La escasez de memoria DRAM de alta densidad limita las alternativas de fabricación
Eben Upton, responsable de Raspberry Pi, explica que la disponibilidad de componentes DRAM de 16 GB se ha vuelto especialmente problemática, agravada por otras restricciones de suministro. Aunque la compañía ha trabajado para homologar componentes alternativos, actualmente encuentra pocas opciones capaces de satisfacer sus necesidades de producción.
El problema no consiste únicamente en adquirir memoria más económica. Sustituir chips LPDDR4X requiere comprobar su compatibilidad eléctrica, las características de funcionamiento y la estabilidad del conjunto, especialmente en una plataforma que utiliza memoria integrada en la placa. Disponer de capacidad de fabricación adicional no garantiza que existan componentes compatibles inmediatamente.
La presión sobre el mercado también está relacionada con la elevada demanda de memoria para infraestructuras de inteligencia artificial, que compite por recursos industriales y capacidad productiva. Sin embargo, esto no significa que los centros de datos utilicen necesariamente los mismos chips LPDDR4X que Raspberry Pi, sino que las decisiones de producción afectan al suministro de diferentes categorías de DRAM.
La nueva subida llega apenas un mes después de otros ajustes. El 1 de octubre, las Raspberry Pi 4 y Raspberry Pi 5 de 2 GB pasaron a costar 67,50 dólares (60€) y 77,50 dólares (69€), respectivamente. La compañía continúa aplicando incrementos selectivos en lugar de modificar simultáneamente los precios de toda su gama.
El Compute Module 5 también se encarece, mientras el Raspberry Pi 500+ mantiene su precio
Las versiones de 16 GB del Compute Module 5 reciben un incremento adicional de 40 dólares (36€), una medida especialmente relevante para integradores y fabricantes de dispositivos industriales. A diferencia de una compra individual, los proyectos comerciales pueden necesitar cientos o miles de módulos, multiplicando el impacto de cada subida.
La situación también complica la planificación de productos con ciclos de vida prolongados. Cuando un dispositivo industrial depende de una configuración concreta de memoria, sustituirla por otra de menor capacidad puede exigir nuevas validaciones, especialmente si el software necesita mantener determinadas funciones o requisitos de rendimiento durante años.
Por el contrario, Raspberry Pi ha decidido mantener sin cambios el precio del Raspberry Pi 500+, su ordenador integrado en un teclado mecánico, que también dispone de 16 GB de RAM. La excepción confirma que los ajustes comerciales no se están aplicando uniformemente, aunque el fabricante no ha explicado qué factores concretos permiten conservar su precio.
Raspberry Pi recomienda reducir las necesidades de RAM y comprar a distribuidores oficiales
Ante esta situación, la compañía recomienda evaluar si realmente resulta necesario adquirir modelos de 16 GB. Las configuraciones con menos memoria pueden seguir siendo suficientes para automatización, pequeños servidores y aplicaciones ligeras, siempre que los requisitos del sistema operativo y los programas utilizados no superen su capacidad disponible.
Sin embargo, reducir la RAM tampoco constituye una solución universal. La ejecución simultánea de contenedores, aplicaciones de escritorio exigentes o modelos de inteligencia artificial puede beneficiarse considerablemente de los 16 GB, especialmente cuando la alternativa obliga a utilizar memoria virtual sobre almacenamiento mucho más lento.
Raspberry Pi también advierte de vendedores no autorizados que ofrecen productos a precios inflados o anuncian capacidades de memoria superiores a las reales. Por ello, recomienda recurrir a su red de distribuidores oficiales, donde los compradores pueden comprobar las configuraciones disponibles y los precios establecidos por el fabricante.
La compañía mantiene su intención de reducir nuevamente los precios cuando disminuya el coste de la memoria, aunque no ha establecido un calendario. Por ahora, la Raspberry Pi 5 de 16 GB refleja cómo la crisis de DRAM está transformando el coste de plataformas tradicionalmente asociadas a la informática asequible, sin ofrecer mejoras de hardware que compensen los incrementos.
Vía: NotebookCheck










