Capcom ha levantado el embargo inicial de análisis de Pragmata, permitiendo conocer los primeros benchmarks en PC de uno de los títulos más ambiciosos a nivel técnico. El juego, basado en el RE Engine, apuesta por un enfoque muy exigente con Path Tracing, apoyándose en DLSS 4 y Ray Reconstruction para mantener tasas jugables. Las pruebas de DSOGaming se han realizado con un AMD Ryzen 9 7950X3D, 32 GB de DDR5 a 6.000 MHz y una NVIDIA GeForce RTX 5090.
Este contexto deja claro desde el inicio que estamos ante un título que no busca solo impacto visual, sino servir como banco de pruebas real para tecnologías de nueva generación, donde la IA aplicada al renderizado ya no es opcional, sino estructural dentro del pipeline gráfico.
Path Tracing dependiente de DLSS 4: una decisión técnica clave
Pragmata replica el enfoque visto en Resident Evil Requiem, donde el Path Tracing depende obligatoriamente de DLSS 4 y Ray Reconstruction, confirmando una tendencia clara en la industria. Este planteamiento implica que el renderizado tradicional ya no es suficiente para soportar cargas avanzadas, obligando a integrar tecnologías de reconstrucción por IA como base del sistema gráfico.
Además, no es posible combinar Ray Tracing clásico con Ray Reconstruction, lo que introduce una limitación importante a nivel técnico. Esto evidencia que el Path Tracing actual es inviable sin apoyo de IA, incluso en GPUs de gama entusiasta, marcando un punto de inflexión en cómo se diseñan los motores gráficos modernos.
Rendimiento en 4K: del límite jugable a cifras extremas
En resolución 4K nativa con DLAA, el rendimiento se sitúa en un mínimo de 29 FPS y una media de 31 FPS, lo que deja claro el impacto brutal del Path Tracing. Activando DLSS 4 en modo Quality, la tasa escala hasta aproximarse a los 60 FPS, situándose en el umbral de jugabilidad real.
El salto importante llega con la generación de frames, donde el rendimiento pasa de ser limitado a entrar en cifras de alto refresco. Esto demuestra que el escalado por IA ya no es un extra, sino el elemento que define la experiencia final en títulos con carga gráfica extrema.
MFG como multiplicador real del rendimiento
Con DLSS 4 Quality y Frame Generation, el rendimiento alcanza aproximadamente los 100 FPS, mientras que MFG X3 eleva la cifra hasta los 150 FPS. En su modo más agresivo, MFG X4 permite llegar a unos 190 FPS, situando el juego en un escenario pensado para monitores de 240 Hz o 360 Hz.
Este comportamiento confirma que el Multi Frame Generation no solo compensa el coste del Path Tracing, sino que actúa como un multiplicador real del rendimiento. En la práctica, transforma una experiencia limitada en algo completamente fluido, cambiando la forma en la que se percibe el rendimiento en gaming moderno.
Latencia, calidad de imagen y comportamiento en juego real
Uno de los puntos más relevantes es que el rendimiento base, situado entre 53 y 58 FPS, permite que el uso de MFG no genere problemas graves de latencia, algo crítico en este tipo de tecnologías. La implementación de DLSS 4 con Multi Frame Generation se percibe sólida, con una estabilidad general por encima de la media del sector.
Durante movimientos rápidos pueden aparecer artefactos leves como ghosting, pero en condiciones normales resultan difíciles de percibir. Esto refuerza la idea de que la reconstrucción por IA ha alcanzado un nivel donde los compromisos visuales son mínimos frente al salto de rendimiento obtenido.
Un cambio de paradigma en el rendimiento gráfico
El caso de Pragmata deja una conclusión clara: el rendimiento ya no depende únicamente de la potencia del hardware, sino de la integración entre silicio de GPU y algoritmos de IA como DLSS 4. Incluso con una RTX 5090, el Path Tracing en 4K nativo resulta limitado, lo que evidencia un cambio estructural en el sector.
Esto apunta a un modelo donde el renderizado tradicional se apoya en reconstrucción inteligente e inferencia en tiempo real, redefiniendo completamente las métricas clásicas de rendimiento. Ya no se trata solo de FPS nativos, sino de cómo se construyen esos FPS mediante tecnología híbrida.
Pragmata como escaparate técnico del RE Engine
Con lanzamiento previsto para el 17 de abril, Pragmata se posiciona como un título diseñado para exprimir el potencial del RE Engine bajo cargas extremas, especialmente en configuraciones con Path Tracing. Más allá de su apartado visual, actúa como demostración clara del rumbo que está tomando la industria.
En este contexto, el juego no solo destaca por su fidelidad visual, sino por evidenciar que el futuro del gaming pasa por una dependencia total de la IA, integración hardware-software y nuevas técnicas de renderizado, marcando el camino para la próxima generación de títulos en PC.
Vía: DSOGaming











