NVIDIA y AMD llevan años construyendo parte de su dominio actual sobre una decisión que en su momento parecía arriesgada: depositar su confianza estratégica en TSMC como socio industrial clave. En un contexto donde el sector de semiconductores se ha convertido en uno de los grandes cuellos de botella de la industria tecnológica, la capacidad de asegurar producción en nodos punteros es ya tan importante como diseñar el chip.
En las últimas semanas, tanto Jensen Huang como Lisa Su han vuelto a insistir en la misma idea: la relación a largo plazo con TSMC no fue solo un acuerdo comercial, sino una apuesta estructural que hoy marca diferencias frente a competidores como Intel, cuya transición industrial sigue siendo más irregular.
El valor de TSMC en la cadena de suministro de IA es cada vez más crítico
En la industria actual, los chips avanzados se han convertido en un recurso limitado dentro de la cadena de suministro de IA, donde la demanda supera con claridad la capacidad disponible. En ese escenario, TSMC actúa como el nodo central del ecosistema, no solo por volumen, sino por su papel en la priorización de clientes históricos.
El concepto de “lealtad” industrial implica mucho más que contratos: acceso temprano a líneas de producción, entregas más rápidas y colaboración directa en tecnologías de encapsulado e IP. Esto explica por qué compañías como NVIDIA y AMD han podido mantener un ritmo sostenido en el sector de GPU y computación avanzada.
Jensen Huang subraya la posición de NVIDIA como mayor cliente de TSMC
Jensen Huang relató recientemente cómo, incluso en la época de procesos como 28 nm, ya había prometido a Morris Chang que NVIDIA terminaría siendo uno de los grandes pilares del fabricante taiwanés. Hoy, esa afirmación se ha materializado en forma de prioridad industrial y contratos de suministro a largo plazo.
El propio CEO reconoció que NVIDIA es actualmente el mayor cliente de TSMC, un dato que ilustra hasta qué punto el acceso a nodos exclusivos como A16 se ha convertido en una ventaja competitiva crítica dentro del mercado de IA.
En otras palabras, la escalada de NVIDIA hasta su peso actual en computación acelerada no se entiende sin su posición privilegiada dentro del ecosistema TSMC.
AMD también considera el giro hacia TSMC como una de sus grandes decisiones
En paralelo, Lisa Su ha señalado que una de las decisiones más importantes bajo su liderazgo fue romper definitivamente con GlobalFoundries y apostar por TSMC como socio principal de fabricación. Ese cambio permitió a AMD acelerar su competitividad en CPU de servidor, silicio de GPU y plataformas de alto rendimiento.
La evolución posterior es clara: AMD ha ganado cuota en mercados clave mientras Intel ha seguido lidiando con dificultades en su red interna de fábricas, hasta el punto de depender también de TSMC para varios de sus productos más avanzados.
Así, la apuesta de AMD no solo fue tecnológica, sino estratégica: asegurar acceso a la capacidad industrial más avanzada del planeta.
TSMC como pieza estructural del futuro del sector de IA y GPU
El papel de TSMC en la industria actual va más allá de ser un simple proveedor. Su posición como principal foundry del planeta, combinada con relaciones históricas con actores como NVIDIA y AMD, hace que el fabricante sea visto como una infraestructura crítica para el desarrollo del sector de IA, GPU y computación de alto rendimiento.
Hasta la fecha, resulta difícil imaginar el crecimiento de ambas compañías sin el respaldo de TSMC en nodos punteros, encapsulado avanzado y capacidad de entrega prioritaria. En un mercado donde cada oblea cuenta, la fabricación es ya parte del producto.
Vía: Wccftech










