NVIDIA tendría como objetivo lanzar las futuras GeForce RTX 60 con arquitectura Rubin durante la primera mitad de 2027, adelantándose a algunos rumores anteriores que situaban la nueva generación durante la segunda mitad del próximo año o incluso más tarde. La información procede de Moore’s Law is Dead, que asegura haber recibido nuevos detalles sobre los planes internos de la compañía.
Según la filtración, Gaming Rubin habría estado inicialmente planteado para 2026, pero NVIDIA habría retrasado su lanzamiento para reservar una mayor proporción de la capacidad de TSMC a sus productos de inteligencia artificial, considerablemente más lucrativos. La fuente asegura que la RTX 60 recibió internamente “luz verde” hace varios meses, aunque advierte de que el calendario todavía podría modificarse.
La primera mitad de 2027 sería ahora el objetivo interno
Hasta ahora, diferentes filtraciones habían colocado las GeForce RTX 60 principalmente en la segunda mitad de 2027, con algunas previsiones incluso apuntando hacia finales de ese año o comienzos de 2028.
Moore’s Law is Dead contradice ese calendario y asegura que NVIDIA dispone ya de hitos internos concretos encaminados hacia un lanzamiento durante el primer semestre de 2027. Eso no equivale a una fecha comercial cerrada, pero reduciría considerablemente el intervalo respecto a las previsiones más pesimistas.
La propia filtración reconoce que los planes todavía pueden cambiar. Lanzar una familia completa de GPU depende de producción de silicio, disponibilidad de memoria, rendimiento de fabricación y capacidad asignada por TSMC, factores especialmente sensibles en un momento donde NVIDIA compite por recursos con sus propios aceleradores de IA.
El supuesto retraso desde 2026 tendría precisamente ese origen. NVIDIA habría decidido priorizar durante más tiempo los chips destinados a inteligencia artificial, donde obtiene márgenes y volúmenes económicos mucho mayores, dejando Gaming Rubin para cuando exista suficiente capacidad disponible.
El diseño de la hipotética RTX 6090 estaría siendo especialmente protegido
Las fuentes de Moore’s Law is Dead habrían evitado proporcionar especificaciones concretas del modelo más potente, pero dejan entrever que la implementación física del supuesto buque insignia sería diferente de lo habitual.
Entre las posibilidades planteadas aparecen un proceso de fabricación de 2 nm o un diseño basado en chiplets, aunque ninguna de esas opciones está confirmada. Por ahora no existen datos fiables sobre número de CUDA Cores, memoria, bus, consumo o configuración interna de la futura RTX 6090.
El nodo de fabricación constituye otra gran incógnita. NVIDIA podría recurrir al N3P de TSMC para Gaming Rubin, reservando una capacidad más avanzada como N2 para productos de inteligencia artificial donde el coste adicional de cada oblea resulta más fácil de absorber.
Utilizar N3P tampoco impediría un salto generacional importante. Frente al proceso 4NP empleado por Blackwell en las RTX 50, un cambio hacia una tecnología de 3 nm ofrecería margen adicional en densidad y eficiencia, aunque la magnitud final dependería mucho más de la arquitectura completa que del nodo de manera aislada.
Chiplets y 2 nm siguen siendo posibilidades, no especificaciones filtradas
Conviene separar especialmente los datos atribuidos a las fuentes de las hipótesis discutidas alrededor de ellos. No existe una confirmación de que la RTX 60 vaya a utilizar chiplets ni de que NVIDIA haya elegido TSMC N2 para las GPU gaming.
Un diseño multichip podría ayudar a sortear algunos problemas asociados a fabricar dies monolíticos extremadamente grandes, como coste por oblea y rendimiento de fabricación. Sin embargo, dividir una GPU gaming entre varios dies introduce dificultades de latencia, coherencia y comunicación interna que no existen de la misma forma en productos orientados a computación.
Precisamente por eso sería especialmente relevante cualquier cambio de este tipo en la gama GeForce. NVIDIA ha mantenido durante generaciones grandes GPU monolíticas para sus tarjetas gráficas gaming, mientras reserva arquitecturas multichip y sistemas de interconexión mucho más complejos para otros segmentos.
Sin documentación técnica, muestras o identificadores de silicio, la única conclusión sólida de esta parte de la filtración es que el diseño del modelo superior estaría siendo tratado con especial secretismo. Las teorías sobre 2 nm o chiplets necesitan todavía pruebas mucho más concretas.
Rubin podría coincidir con la próxima gran generación de AMD
Una llegada durante la primera mitad de 2027 colocaría a las RTX 60 relativamente cerca de la próxima arquitectura gráfica de AMD, cuya siguiente generación también aparece asociada a 2027 en diferentes filtraciones, aunque otras fuentes han contemplado un desplazamiento hasta 2028.
Moore’s Law is Dead asegura haber visto documentación que apuntaría a un salto generacional especialmente importante de AMD en la gama alta, lo que devolvería presión competitiva a un segmento donde NVIDIA ha mantenido una posición muy fuerte durante las últimas generaciones.
También han aparecido rumores que apuntan a estrategias diferentes en las GPU AMD de menor coste, incluyendo el posible uso de memoria LPDDR en determinadas configuraciones para reducir costes, aunque esa información continúa igualmente sin confirmación oficial.
Si ambas generaciones terminan coincidiendo durante 2027, la competencia no se limitará al rendimiento rasterizado. Ray tracing, renderizado neuronal, reconstrucción de imagen, generación de fotogramas y eficiencia energética tendrán probablemente un peso todavía mayor en la comparación.
DLSS 5 podría adquirir todavía más protagonismo
Todavía no existe información fiable que permita cuantificar cuánto rendimiento bruto ganarán las RTX 60 frente a Blackwell. Una posibilidad planteada alrededor de Rubin es que NVIDIA continúe aumentando la importancia del software y del renderizado neuronal conforme resulta más costoso extraer grandes mejoras únicamente aumentando transistores, frecuencia y consumo.
DLSS 5 ofrece una pista sobre esa dirección. Reconstrucción neuronal, generación de fotogramas y nuevas técnicas de renderizado pueden aumentar enormemente el rendimiento mostrado sin exigir que toda la mejora proceda de potencia rasterizada tradicional, algo que podría adquirir todavía más peso con Rubin.
Eso no significa que las RTX 60 vayan a depender exclusivamente de DLSS para justificar el salto. Arquitectura, nodo de fabricación, ancho de banda de memoria y eficiencia seguirán determinando el rendimiento base, especialmente en títulos o cargas que no utilizan tecnologías de reconstrucción.
Elevar constantemente la potencia tampoco sería una solución gratuita. Las GPU actuales ya operan con consumos importantes y aumentar todavía más los límites eléctricos exige disipadores mayores, fuentes más potentes y conectores sometidos a mayor carga, por lo que mejorar rendimiento por vatio continúa siendo uno de los retos más importantes.
La RTX 50 SUPER sigue siendo otra incógnita en la hoja de ruta
La posible llegada de Rubin en la primera mitad de 2027 plantea además qué ocurrirá con la rumoreada familia GeForce RTX 50 SUPER, de la que llevan meses apareciendo informaciones contradictorias.
Algunas filtraciones sostienen que los modelos estarían preparados, pero el encarecimiento de la memoria habría complicado su posicionamiento y precio, dejando a NVIDIA sin una ventana comercial evidente para introducirlos antes de la siguiente generación.
Si Rubin realmente llega durante el primer semestre de 2027, el margen se reduce todavía más. NVIDIA tendría que decidir si lanzar una renovación tardía de Blackwell, limitarla a modelos concretos o descartarla, pero por ahora ninguna de esas opciones está confirmada.
La parte más defendible de la nueva filtración es, por tanto, bastante concreta: NVIDIA tendría como objetivo lanzar Gaming Rubin y la familia RTX 60 durante la primera mitad de 2027, después de priorizar durante más tiempo la capacidad de fabricación destinada a inteligencia artificial. Nodo, diseño chiplet, especificaciones y modelos concretos siguen siendo incógnitas.
Vía: NotebookCheck











