Microsoft ha presentado sus resultados correspondientes al tercer trimestre natural de 2026, que coincide con el primer trimestre de su ejercicio fiscal 2027, registrando unos ingresos récord de 92.279 millones de dólares (82.636 millones de euros), un 19% más que el año anterior. Sin embargo, los ingresos por licencias Windows OEM han caído un 27%, evidenciando las dificultades del mercado de ordenadores personales.
La categoría conjunta de Windows OEM y dispositivos, que también incluye los equipos Surface, ha retrocedido un 22% interanual, pasando de 4.551 millones de dólares (4.075 millones de euros) a 3.551 millones de dólares (3.180 millones de euros). El negocio Xbox también ha registrado una caída del 2%, mientras que la división de servicios en la nube continúa impulsando el crecimiento general de Microsoft.
Windows OEM pierde un 27% de ingresos por la debilidad del mercado de PC
El descenso de Windows OEM resulta especialmente significativo porque este negocio depende de las licencias que Microsoft comercializa a los fabricantes de ordenadores. Compañías como HP, Lenovo, ASUS y Dell adquieren estas licencias para incluir Windows preinstalado en sus equipos, por lo que una reducción de las ventas y pedidos de nuevos PC puede afectar directamente a los ingresos de Microsoft.
Durante la presentación de resultados, Amy Hood, directora financiera de Microsoft, explicó que los ingresos de Windows OEM quedaron por debajo de las previsiones. La compañía identifica tres factores principales: la elevada demanda registrada el año anterior por el fin del soporte de Windows 10, la reducción de inventarios de los fabricantes y distribuidores, y el debilitamiento del mercado de PC.
El primer factor merece especial atención. El final del soporte general de Windows 10, producido en octubre de 2025, impulsó anteriormente la renovación de equipos, especialmente entre empresas que necesitaban mantener sistemas actualizados. Esta demanda extraordinaria elevó la base de comparación, por lo que parte de la caída actual responde a compras anticipadas que no se han repetido durante 2026.
También existe una diferencia importante entre la caída del 27% de Windows OEM y el descenso del 22% de Windows OEM y dispositivos. La primera cifra corresponde exclusivamente al negocio de licencias, mientras que la segunda incorpora también hardware y otros productos relacionados. Por tanto, no puede atribuirse directamente un descenso del 22% a las ventas de Surface, ya que Microsoft no desglosa su evolución individual en estos resultados.
El encarecimiento de la memoria y el almacenamiento frena las ventas de ordenadores
Los resultados coinciden con un deterioro importante del mercado mundial de PC. Según las estimaciones preliminares de Gartner, los envíos de ordenadores cayeron un 22,4% interanual durante el tercer trimestre de 2026, hasta situarse en 55,4 millones de unidades. La consultora relaciona esta contracción con el encarecimiento de la memoria DRAM y el almacenamiento, trasladado progresivamente a los precios de venta.
La subida de costes tiene consecuencias que van más allá de encarecer determinadas configuraciones. Cuando los fabricantes priorizan equipos de mayor precio para compensar los costes de componentes, disminuye la disponibilidad de modelos económicos. Esto dificulta las renovaciones entre consumidores y pequeñas empresas, precisamente los segmentos donde el precio de adquisición suele condicionar más las decisiones de compra.
Para Microsoft, esta situación afecta tanto a los fabricantes asociados como a su propia familia de dispositivos Surface, aunque no existe información suficiente para determinar cuánto ha descendido esta última. Además, la reducción de inventarios puede provocar que los pedidos de licencias OEM caigan más rápidamente que las ventas finales, porque los fabricantes pueden utilizar existencias adquiridas anteriormente antes de realizar nuevos pedidos.
Xbox también retrocede un 2% y pierde ingresos por Game Pass
El negocio de videojuegos tampoco ha conseguido mantener los resultados del año anterior. Xbox ha generado 5.379 millones de dólares (4.817 millones de euros), frente a 5.508 millones de dólares (4.932 millones de euros) durante el mismo periodo de 2025. La diferencia representa una caída interanual cercana al 2%, considerablemente inferior a la registrada por Windows OEM.
Microsoft ha confirmado que los ingresos por contenidos y servicios de Xbox también disminuyeron un 2%, debido principalmente a menores ingresos procedentes de juegos de terceros y suscripciones a Xbox Game Pass. El crecimiento de los contenidos propios compensó parcialmente estas caídas, pero no fue suficiente para mantener el nivel de facturación del ejercicio anterior.
Esta evolución resulta relevante porque los ingresos recurrentes por suscripciones constituyen una parte importante del negocio Xbox, más allá de las ventas de consolas. Sin embargo, el descenso de ingresos no permite determinar por sí solo cuántos suscriptores ha perdido Game Pass, ya que también intervienen los precios, la distribución entre planes y otros factores comerciales.
Azure crece un 48% mientras Microsoft anticipa nuevas caídas en Windows
Frente a las dificultades del negocio de consumo, Microsoft Cloud ha alcanzado unos ingresos de 63.900 millones de dólares (57.222 millones de euros), un 30% más que el año anterior. Destaca especialmente Azure, cuya facturación ha aumentado un 48%, impulsando el crecimiento general de la compañía pese a la evolución negativa de Windows y Xbox.
La diferencia refleja una dependencia cada vez mayor de los servicios empresariales y la infraestructura en la nube. Mientras las licencias OEM están vinculadas a la renovación de ordenadores, Azure y otros servicios comerciales responden a necesidades de capacidad de cálculo, almacenamiento y aplicaciones. Son mercados con dinámicas diferentes, lo que permite que Microsoft alcance ingresos récord incluso cuando su negocio tradicional de PC retrocede.
Las perspectivas inmediatas tampoco apuntan a una recuperación rápida. Microsoft espera que los ingresos conjuntos de Windows OEM y dispositivos caigan alrededor de un 35% interanual durante el próximo trimestre fiscal, debido a la persistencia de inventarios elevados, la debilidad de la demanda y una comparación desfavorable con 2025. El principal problema no es únicamente vender menos licencias, sino afrontar un mercado de PC donde el encarecimiento del hardware está retrasando las renovaciones.
Vía: TechPowerUp











